Presentación del Libro de Roy Williams; “Fenomenología del Peronismo”*

Mí estimado Roy: ante todo quiero agradecerte públicamente el privilegio que me brindaste al proponerme presentar tu libro junto a las “luminarias” con las que comparto el panel – y además – al Instituto Juan Domingo Perón por haber dispensado del espacio para tal evento.

 Intentaré ser breve para dosificar el tiempo con los colegas que me acompañan en la presentación no sin antes – disculpas mediante – recordar al maestro Andrés Solíz Rada quien acaba de fallecer.

En primer lugar quiero enfatizar que libros como los del amigo Roy Williams constituyen para muchos de nosotros la materialización de un sueño no exento de incógnitas. Ello es así porque cuando retomamos hace más de 20 años esa labor reconstructiva que tenía como intención principal la de acercar a aquella dolorosa coyuntura la obra de tantos pensadores olvidados y despreciados,  anhelábamos que ese invalorable material recuperado  asistemáticamente fuera recogido por las nuevas generaciones  “a su modo”, porque claro, cada generación piensa y hace las cosas a su modo. De ahí nuestros desvelos y también nuestros interrogantes.

Retengo todavía en mi retina aquellas eternas conversaciones con amigos, colegas y compañeros, en especial con Ernesto Ríos, Pablo Hernández, Fermín Chávez, Ana Jaramillo, Graciela Maturo, Ernesto Goldar, Jose Luis Dilorenzo, Jorge Bolívar, Gustavo Cirigliano, Carlos Ponce, Enrique Oliva y Eduardo Rosa entre otros/as tantos. Tiempos aquellos donde  elucubrábamos respecto al destino que seguirían tantos libros, revistas, boletines recolectados, y sobre la reacción de quienes se encontrasen o reencontrasen con ellos.

Los más escépticos auguraban una nueva lapidación. Otros más preclaros como Fermín o Enrique consideraban que tal vez no era el tiempo, pero que había que hacerlo necesariamente. Así fue su legado y tal nuestra misión. En el caso particular de Fermín no me cabe duda que jamás imagino que en una Universidad Nacional como la de Lanús, sus textos epistemológicos constituyeran hoy obras de lectura necesaria.

Quiero además recordarles a los más jóvenes que hace 20 años la obra de los autores – como los que analiza esta obra – estaban fuera de juego. Inclusive la vastísima y valiosísima obra de Juan Perón. Pero nuestra historia es así y muchos de nosotros iniciando senderos, transitando inclemencias, y sorteando accidentes geográficos y de los otros,  nos fuimos reencontrando con quienes nos precedieron partir de las estrategias más sutiles y porque no, descabelladas.

En general los libros no deberían ser comentados. Para quien les habla hay que leerlos sin mediación. Cuando publicas un libro éste deja de pertenecerte. Quien lo adquiere y lo lee se lo apropia, se instituye en su nuevo dueño. Dejo entonces a los futuros lectores de Fenomenología del Peronismo las consideraciones más sustanciales sobre el texto.

No obstante hay cuestiones de la obra y del autor que deseo resaltar.

En primer lugar la valentía de Roy ya que su apuesta fue una verdadera jugada en un ámbito como el académico diríamos “poco amigable”.  Creo que la innegable inteligencia del autor pudo superar con creces los imaginables obstáculos y la ceguera que suele obnubilar a importantes sectores universitarios. Quiero Roy felicitarte en éste sentido porque has logrado un texto único que, no dudo, se irá constituyendo en “norte” de otras tesis que me consta están siendo imaginadas e iniciadas.

Quiero además destacar el recuerdo y la presencia espiritual en parte de la obra de Armando Poratti, con quien tuve el privilegio de compartir una experiencia de escritura colectiva como Proyecto Umbral guiados magistralmente por Gustavo Cirigliano otro gran olvidado.

Sostienen algunos fenomenólogos (aunque hay que aclarar que la fenomenología para quienes no ejercitamos la filosofía no parece una corriente homogénea) que los seres humanos en nuestra vida cotidiana nos relacionamos con el mundo en forma espontánea en una disposición hacia las cosas en que ellas aparecen como estando natural y simplemente ahí, ahí delante en sentido literal o figurado. Pero tal afirmación podría traer equívocos e inducirnos a creer que la fenomenología se centraría en conocimiento estricto de los fenómenos (como apariencias sensibles de las cosas). Otros autores sostienen que la verdadera tarea fenomenológica consiste en descubrir y describir las esencias y relaciones esenciales existentes en la realidad, y ello en cada uno de los ámbitos de intereses del filósofo (mundo ético, estético, religioso, lógico, antropológico, psicológico, y cultural)

Creo que el recorrido y la búsqueda de Roy son efectivamente las esencias, recorrido que comparte con todo buen peronista de ley. Roy en ese sentido se demuestra en conducta y pensamiento como un peronista esencial. Los malos peronistas y los oportunistas son reacios a las esencias, más bien gustosos de las contingencias, y en especial, cuando circula algún dinerillo.

Roy; te metiste nada más ni nada menos con el SER COMÚN DEL PERONISMO, es decir, con la idea de comunidad organizada.

Ontológicamente te involucraste con el cuerpo de ésta extraordinaria propuesta civilizatoria que es el Peronismo, y que, como acreditas en el texto, constituye una co – construcción común no exenta de matices pero que, de modo alguno, atentan con su unidad conceptual. Roy, te metiste con el verdadero hecho maldito del país burgués que es el corpus de ideas trascendentales de nuestro movimiento, doctrina que ha sido y es centro de furibundos ataques y de fuego cruzado. Y lo hiciste en campo ajeno.

Meterse con el cuerpo no es empirismo puro sino, por el contrario, es una búsqueda de esencia. Es involucrarse con la idea de comunidad política en su manifestación histórica concreta. Pero también sobre su acaecer y su porvenir.

Fenomenología del Peronismo es apasionante. Demuestra un trabajo meticuloso y profesional además de un profundo conocimiento de las obras de los autores analizados y del marco teórico seleccionado para su abordaje. Sin dejar de ser de lectura compleja, en especial el apartado dedicado a Carlos Cossio, fenomenología, no me cabe duda, puede ser con un poco de esfuerzo apropiado por los compañeros para su formación integral.

Para finalizar debo confesarte que leí dos o tres veces el libro. Considero que has logrado lo que pocos; perforar la tiranía de los métodos y referatos sin que se apiolen, o mejor dicho los metiste en un lío como sostuvo un pastor hace poco.

Roy, bienvenido al lío.

FELICITACIONES

*Transcripción literal.

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