Es la Hora del Sur

carlospereyrameleDurante los últimos 10 años por lo menos en Argentina, se nos ha tratado de imponer a la sociedad que el País estaba fuera de la agenda de USA, es mas que America Latina y fundamentalmente America del Sur estaba fuera de la agenda de los intereses estratégicos de EE.UU.; solo presente a la hora de mantener la lucha contra el terrorismo internacional y la inseguridad que trae aparejado el fortalecimiento de los carteles de las drogas y la corrupción que ello acompaña,  más los “regímenes” que no son de su agrado, verbigracia: Chávez, Castro,  Correa y Morales. A eso se reducía la política exterior norteamericana para con el Sur

Pero las relaciones económica y las internacionales han dado un giro trascendental en los últimos 10 años, junto con la crisis del denominado “bloque occidental EE.UU. y la U.E.”, la irrupción de China en su “patio trasero”, al igual que la India y Rusia, los desplazaron como los principales socio comerciales en la región que los tuvieron como eje en los últimos 200 años, y este no es un dato menor ni pasajero.

Durante siglos las relaciones internacionales se concentraron en el hemisferio norte, al sur solo le fue destinado el ser proveedor para mantener la prosperidad en el norte, recordemos que primer objetivo de la geopolítica es el acceso a los recursos, que América del Sur tiene en abundancia.

En este marco con un mundo con grandes turbulencia en Eurasia y África especialmente en el tema energético de lo cual las principales potencias tradicionales y emergentes (salvo el caso de Rusia) son su talón de Aquiles, releva la importancia de nuestra América (grandes descubrimientos de petróleo en el ártico, Canadá, arenas gasíferas en USA, en el caribe, incrementos de las reservas en Venezuela,  en Brasil y Argentina). Todo ello le da al espacio Americano la capacidad de independencia energética que es básica a la hora de establecerse como región importante pues posee una de las herramientas elementales para su potenciación y si a ello le sumamos que concentramos el 30% de la biocapacidad total del mundo en nuestra América del Sur. Y que el continente es también el granero del mundo. La mayor parte de la oferta mundial de bananas, azúcar, naranjas, café, soja, y salmón, así como una parte importante de carne de res y cerdo, provienen de América del Sur. Que además tiene grandes depósitos de minerales: plata, cobre, plomo, estaño, zinc, mineral de hierro y litio, son claves para las potencias mundiales a la hora de establecer sus alianzas.

Por ello somos los latinoamericanos y suramericanos importantes a la hora de cualquier estrategia de las potencias tradicionales y las emergentes por nuestra autosuficiencia energética y alimentaria. Señores no estamos fuera de ninguna agenda como se nos hizo creer.

Por ello la construcción de una economía a escala continental es fundamental por que a la independencia energética le sumemos el desarrollo de una industria especializada con tecnología y desarrollo propio que nos fortalezcan. Los latinoamericanos somos el 12% de la población mundial, representamos una economía de US$ 6 billones -de igual tamaño a la de China-. América Latina es más joven y está más urbanizada que Asia, es hora de que con los organismos creados por los suramericanos, consolidemos esas ventajas y establezcamos nexos de negociación con el mundo en refundación al que estamos asistiendo ya no como espectadores sino como parte de esa restructuración.

China es un socio estratégico en nuestra región, ( que permitió el despegue de la crisis del viejo sistema con sus compras de materias primas), pero también ha inundado los mercados de la región con prácticamente todo, desde ropa a teléfonos celulares, amenazando al 90% de las exportaciones manufactureras de América Latina (que representan el 40% de sus exportaciones), y esto es lo que obliga a nuestros dirigentes políticos, económicos y sociales a una amplitud de criterios y borrar viejos esquemas que ya no funcionan mas (en política económica mundial y relaciones internacionales) para establecer nuevos acuerdos que permitan a nuestra América, no a cambiar de  amo sino que se imponga nuestra América latina como un nuevo espacio continental industrial, que pueda negociar con todos en condiciones favorables y beneficiosas para sus sociedades, hoy cientos de multinacionales europeas y norteamericanas rediseñan sus objetivos al ver amenazada su posición para contrabalancear la presencia del mundo asiático y miran nuestro continente, son también jugadores fuertes con los que debemos negociar y establecer vínculos estratégicos para contrabalancear.

Es la hora del Sur, ahora todo dependen de nosotros los latinoamericanos de forjar los sueños de nuestros padres fundadores, la Integración es nuestra arma estratégica, la negociación en igualdad de condiciones con los poderes mundiales nuestra herramienta para alcanzar el objetivo final, que no es otro que la felicidad de nuestros pueblos, tantas veces postergado.-

Lic. Carlos Pereyra Mele

www.DossierGeopolitico.com

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