El falso evangelio de Judas...nada es casualidad

Ni los dibujos contra los musulmanes y al profeta Mahoma,
ni el Falso Evangelio de Judas,
ni que Cristo sea Gay o haya tenido hermanos etc etc...
Ni la película el Codigo da Vinci ...
Ni aún las politicas del Gobierno.
Sin embargo , la conclusión es del lector.

ARQUIDIÓCESIS PRIMADA DE MÉXICO

México D.F. 9 de abril de 2006

Con relación a la nota sensacionalista dada a conocer por la prensa el pasado 7 de abril, sobre la aparición de un "nuevo evangelio" denominado "El evangelio de Judas", y ante la confusión de los mismos medios de comunicación y de muchas personas, la Arquidiócesis Primada de México da a conocer a la opinión pública las siguientes aclaraciones:

La estudiosa protestante, Elaine Pagels, afirmó temerariamente que se trataba de un testimonio que junto con otros de la misma antigüedad, "hacen estallar el mito de una religión monolítica y demuestran lo diverso y fascinante que era el temprano movimiento cristiano".Lo que no se aclara desde el principio, ni les interesa aclarar a los "estudiosos" promovidos por la comercializadora de la ciencia "National Geographic", es que se trata de un texto que pertenece a un grupo herético llamado "los gnósticos" que proliferaron en el siglo II después de Cristo, y que dicho evangelio es producto de la imaginación fantasiosa del autor, pero no tiene nada que ver con el auténtico testimonio de los apóstoles que nos lleva hasta la verdadera historia y al verdadero personaje de Jesús de Nazaret.

Los cuatro Evangelios que conocemos dentro de la colección del Nuevo Testamento, nos refieren las noticias y los testimonios de aquellos que estuvieron junto a Jesucristo y que vivieron con él, paso a paso, todos los acontecimientos. Ahora bien, en los auténticos Evangelios reconocidos por la Iglesia hay un testimonio unánime: la traición de Judas, su arrepentimiento y su trágica muerte, no tenemos motivos serios para pensar que siguió vivo y más aún, que escribió un evangelio.

Fue después de la mitad del siglo II cuando una avalancha de textos con "nuevas revelaciones" quisieron colocarse por encima de los auténticos Evangelios que dieron origen al cristianismo. Son textos con una visión ajena al pensamiento hebreo, totalmente fuera de contexto histórico, con una clara ideología anticristiana y antijudía, y que no reflejan en lo más mínimo el pensamiento de Jesucristo ni la vida de sus discípulos. Están llenos de las mitologías de religiones mesopotámicas. Circulaban secretamente entre grupos de "iniciados" por lo que se les llamó apócrifos (ocultos), que con el tiempo ha venido a significar lo que son estos escritos: falsos.

El evangelio de Judas, pertenece a la época y a la secta de los gnósticos del desierto de Egipto, descubiertos hacia 1947 y publicados entre 1972 y 1979, conocidos como la "Biblioteca Copta de Nag Hammadí". Todos estos textos fueron analizados en su tiempo por la Iglesia del siglo II y desautorizados por sus falsedades. Conservamos el libro fundamental que hace ver las mentiras de sus afirmaciones en relación a la auténtica historia y enseñanza sobre Cristo. Se trata del Libro de san Ireneo de Lyon, escrito hacia el año 180 y conocido como "Contra los Herejes" pero que en su título original nos hace ver todo su contenido "Desenmascaramiento y derrocamiento de la pretendida pero falsa gnosis".

San Ireneo de Lyón menciona en esta obra el "evangelio de Judas" en el Libro I capítulo 31, parágrafo 1, diciéndonos que pertenece a los herejes conocidos como los cainitas, quienes sostenías que Caín era un ser superior al mismo creador de este mundo (la sabiduría), "Y dicen que Judas el traidor fue el único que conoció exactamente todas estas cosas, porque solo él entre todos conoció la verdad para llevar a cabo el misterio de la traición. Para ello muestran un libro de su invención, que llaman el evangelio de Judas" (san Ireneo, Ad. Haer. I,31,1). ¡Qué casualidad, Caín y Judas son para estos herejes los personajes buenos!.

Resulta fascinante y altamente atractivo para la mercadotecnia jugar con los términos "auténtico" y "evangelio". Los titulares de los periódicos también juegan con estas ambigüedades. Sin embargo, cabe puntualizar que, en la antigüedad se usó ampliamente la pseudonimia, es decir la atribución de una obra a un personaje que representara autoridad, o un papel simbólico dentro de la comunidad. El evangelio de Judas puede ser comparado, de acuerdo con los contenidos doctrinales, a otros seudo evangelios encontrados en Nag Hammadi, que también falsamente se atribuyen a los apóstoles o a personajes importantes del Evangelio, entre ellos encontramos el evangelio de Felipe, el apócrifo de Juan y el Evangelio de Tomás entre otros.

El contexto mercadotécnico de la presentación del evangelio de Judas coincide con la Semana Santa, que es el tiempo más importante del calendario cristiano, en particular con el tiempo en que la figura de Judas resulta particularmente relevante. El título propuesto en la programación televisiva parece presentar un documento "secreto", el cual más bien debía ser catalogado como un documento, hasta ahora, "desconocido" o "desaparecido". Los titulares de algunos medios presentan este evangelio como carta de exculpación de Judas, cuando en realidad no parece ser ese el tema principal del libro, sino más bien transmitir una serie de conocimientos supuestamente privilegiados a través de él, con el fin de ofrecer salvación. La Iglesia, de todas formas, enseña que con respecto a la responsabilidad en la muerte de Jesús habrá que atribuirla a todo hombre pecador, y no al pueblo judío o a una persona en particular (cfr. Catecismo de la Iglesia Católica #598)

Resulta ridículo pensar que los cimientos de la fe cristiana puedan resquebrajarse con un supuesto nuevo evangelio que es producto de la imaginación del autor y de la desviación doctrinal del tiempo en que fue escrito y que nada tiene que ver con la verdad sobre Jesucristo. Hugo Valdemar Romero Director de Comunicación Social

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