AGUJA E HILO PARA CIRIACO CUITIÑO

Ciriaco Cuitiño había nacido en Mendoza, por esas cosas de la vida apareció en Buenos Aires y desde ese momento comenzó a tejer parte de su vida a pelear contra traidores a la patria como los unitarios y otra quizás la más cercana a su realidad ligada a los federales de Don Juan Manuel de Rosas.

En verdad era un hombre "de pocas pulgas", pero lo que no pueden ocultar sus enemigos que no era ningún traidor a su patria., es más, cuentan que se destacó por limpiar a los federales de la mala gente que acompañaba a estos y esta acción le valió el respeto de los propios federales.

Fue uno de los impulsores en crear una guardia de honor para escoltar al Restaurador de las Leyes desde su participación en la Sociedad Popular patriótica, es verdad lo que decían los gauchos sobre él, "...Ciriaco no era moco e´ pavo".

Uno de los integrantes del partido unitario, don José Mármol al se puede deducir como de pensamiento liberal comparado a los días de hoy con López Murphi, Cavalo, Prat Gay, etc. escribió en una de sus estrofas de un verso "...salvaje de las pampas que vomitó el infierno", frase lógica de un unitario que estaba a favor del derramamiento de sangre de los gauchos, para buscar en el espacio el tiempo contemporáneo, es lo mismo que apoyar los fondos buitres de hoy, y esto es tan cierto como el fusilamiento y posterior ahorcamiento de Cuitiño, lo que nos da pie al título de esta nota.

Cuenta la historia que al acercarse el comandante unitario para que Cuitiño solicitara un último deseo, este no pidió un fraile, un familiar, una comida solamente para hacer tiempo, solo solicito "...denme aguja e´hilo, como después de fusilados nos van a ahorcar, no quiero que a ningún federal se le caigan los pantalones", al concedérsele el pedido, comenzó a coserse el solo la camisa al pantalón.

Aunque no parezca este episodio tiene mucha similitud con los dos modelos económicos en pugna de hoy, los monopolios buscan que se nos caigan los pantalones, y en esto sí, que no nos separa nadie. Mientras Cuitiño pasaba los últimos días de su vida después de perder Caseros, estar en cepo y encima engrillado, los "periodistas Florencio Varela, Su hermano, Vélez Sarsfield hacían todo lo posible por condenarlo a través de las noticias, algo parecido a lo que ejecutan hoy, Clarín, La Nación, Perfil u otras revistas.

Pero los que por suerte tenemos la oportunidad de leer la verdadera historia argentina sabemos con quién tratamos, aunque ahora los favorecidos cuentan con los Derechos Humanos, los que también fueron puestos en vigencia por nuestros gobiernos, cuestión que no tuvieron acceso los muertos en el bombardeo de Plaza de Mayo, el General Valle y los 33 patriotas fusilados y solamente contestamos tirando huevos a los traidores de la Patria.

Cuitiño murió por los actos realizados en defensa de la Patria, la defensa fue cuestionada y atacada, de nada valieron las palabras de los que lo conocían José M. Ramos Mejía, Vicente Fidel López, el Doctor Diego Alcorta, solo valió el aporte de Rivera Indarte, otro gran "periodista" que cobró con peniques cada muerte que le enrostrara a Rosas, los ingleses le reconocieron un poco más de 400, con guerras incluidas. Pero queda una frase de San Martín para estos unitarios traidores de la Patria Grande "...ni el sepulcro puede olvidar el mal que le hicieron a la nación".

Cuitiño no tiene tumba, no hay una sola señal de ella, solamente algunos signos surgidos por dichos de personas escuchadas en el tiempo. Hoy no pediríamos aguja e´hilo. Para los peronistas existen las abrochadoras, pero todavía nos tienen que pedir un último deseo, no vaya a ser que solicitemos una 9MM.

 

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