“El Precursor” Francisco Javier Muñiz (1795-1871)

Al hablar de los albores de la ciencia argentina, siempre que sea lícito de hablar de una ciencia “nacional”, pues si hay algo que realmente no tiene patria, eso es la ciencia; la figura de Francisco Javier Muñiz amanece en el firmamento de la República como el verdadero precursor de las ciencias naturales en el territorio rioplatense.

Dice José Babini que “la vida de este estudioso autodidacto tiene contornos heroicos: nacido en 1795, a los doce años es herido mientras lucha en la segunda invasión inglesa; ingresa en el Instituto médico-militar, de donde egresa en 1822 y participa como “médico y cirujano principal” en la guerra del Brasil; más tarde actúa en Cepeda donde es malamente herido, y luego en la guerra del Paraguay; muere en 1871 durante la epidemia de fiebre amarilla, que contrae al atender a un enfermo.”, y añade, “aunque Muñiz actuó también después de Caseros como hombre público, profesor y decano de la Facultad de Medicina, su labor científica se desarrolló principalmente durante su permanencia en Chascomús en 1825 y en Luján entre 1828 y 1848”.

Curiosamente, cuando en 1885 Domingo Faustino Sarmiento reunió y publicó los escritos de Muñiz, omitió las principales referencias sobre el quehacer cumplido por el primer naturalista argentino en el período de la Confederación, preocupándose especialmente en silenciar todo indicio que mostrase la filiación federal del personaje. Pero no fue el único caso en la historia de nuestra cultura, ni siquiera en la más reciente.

Francisco Xavier Thomás de la Concepción Muñiz nació en San Isidro (provincia de Buenos Aires) el 21 de diciembre de 1795. Estudió filosofía, latín, física, matemática y medicina.. En 1821 ejerció como médico reconocido por el gobierno en la lejana guarnición de Patagones, distanciada de Buenos Aires por una suerte de “estado-tapón” indígena que recién en 1833, con la “Campaña al Desierto” de Juan Manuel de Rosas, encontraría su ocaso. En 1825, por disposición del general Soler, marchó como cirujano al cantón de Chascomús donde surgió su vocación de paleontólogo, revelando la existencia fósil de un armadillo hallado en las orillas de la laguna homónima. Así inició sus investigaciones sobre mamíferos fósiles pampeanos que llamaron la atención de Charles Darwin, Germán Burmeister y Florentino Ameghino, quién, décadas más tarde, confesó “mis descripciones parecen copiadas de Muñiz.”.

Su labor como médico no fue notable: fue simplemente excepcional para su época. En 1832 la Real Sociedad Jenneriana de Londres le otorgó el grado de socio correspondiente en mérito a sus estudios, dado que había descubierto en los pezones de una vaca el cow-pox antivariólico, marcando un hito en la ciencia médica argentina y ganando para ella desde entonces un prestigio y un reconocimiento a nivel mundial, que solo una obstinación historiográfica partidista intentó silenciar por tratarse de un descubrimiento efectuado en la época de Rosas.

Jenner creía que sólo las vacas de Glowcester tenían el poder de transformadores del virus y que la humedad del terreno era condición para que se manifestara. Según Muñiz tales condiciones no eran esenciales. La eficacia de la vacuna argentina se demostró especialmente en las 1.847 personas que el Dr. Justo García Valdez, administrador de la vacuna en Buenos Aires, vacunó en el año 1841 con material facilitado por Muñiz. El hallazgo argentino fue reconocido por el doctor Juan Epps, director del la Real Sociedad Jenneriana, con un elogio al informe de Muñiz: “El presenta también – decía Epps – una hermosa evidencia corroborativa (respecto a la descripción de La vacuna según se ha presentado en Buenos Aires) de la perfección de la descripción de Jenner: y ofrece además  el hecho que la Vejiguilla Vacuna, como toda composición química, tiene la misma constitución atómica, el mismo carácter, en cualquier parte del mundo que se haya presentado”.

Si las epidemias de viruela hacían estragos entre los europeos y sus descendientes, que de alguna manera poseían defensas orgánicas ya sean heredadas biológicamente (los “blancos” que arribaron a las orillas de América eran portadores naturales de esas defensas porque  sus ascendientes sufrieron en carne propia esos flagelos y otros durante los siglos XIV y XV en Europa), o por mejor alimentación, en el medio aborigen estas epidemias eran arrasadoramente mortales, ya que no hubo ningún tipo de inmunización anterior y la dieta era de subsistencia (entre los europeos la mortandad llegaba a un 20%, entre los indios un 80%).

Todo esto es por demás conocido, pero no en cambio que la vacunación antivariólica haya llegado a las tolderías. Jorge Oscar Sulé destaca:

“No sabemos con precisión a partir de que fecha se inició la inoculación de la vacuna entre los distintos grupos indígenas. Sí sabemos por el diario “El Lucero” del 4 de enero de 1832 que Rosas recibió una distinción de la Sociedad Real Jenneriana de Londres, institución oficial que tuvo entre sus objetivos la divulgación y propagación de la vacuna antivariólica, el cultivar la memoria del sabio médico Eduardo Jenner que descubrió y perfeccionó el antídoto, como así también distinguir a quienes la promovían.

Dicha institución científica, puso en conocimiento del gobierno de la Confederación Argentina que su gobernador don Juan Manuel de Rosas había siso designado “Miembro Honorario” de esa Sociedad “en obsequio de los grandes servicios que ha rendido a la causa de la Humanidad, introduciendo con el mayor éxito la vacuna entre los indígenas del país”

Si la información de esta distinción llegó al Río de la Plata en enero de 1832 es dable suponer que hacia 1831 o antes la introducción de la vacuna en los medios indígenas ya era una práctica generalizada y un hecho conocido.

Saldías, refiriéndose a una época inmediatamente después del parlamento que Rosas tuvo por el Tandil (circa fines de 1825 y comienzos de 1826), afirma:

“En esas circunstancias se había desarrollado la viruela en algunas tribus. Como resistieran la vacuna, Rosas citó ex profeso a los caciques con sus tribus y se hizo vacunar él mismo. Bastó esto para que los indios en tropel estirasen el brazo, por manera que en manos de un mes recibieron casi todos el virus”.

Es conocida también la información que suministra el embajador inglés en Buenos Aires Sir Woodbine Parisch y que vuelca en su libro “Buenos Aires y las provincias del Río de la Plata”, cuando relata que en uno de los tantos parlamentos efectuados por Rosas en la Chacarita de los Colegiales hacia 1831 suministró la vacuna a muchos indios que integraban la comitiva de caciques pampas y vorogas. Manuel Gálvez, en su obra conocida, asienta un número estimativo de ciento cincuenta vacunados.”

Pero fue la permanencia en Luján, donde Muñiz había sido designado en 1828 como médico por el gobernador Dorrego, cuando se desarrolla la fecunda labor de trabajos paleontológicos, sacando a luz, como dice Babini “el extraordinario mundo fósil sepulto en las barrancas de su río”. Allí reunió, clasificó y estudió abundante material, en el que hay restos de megaterios, mastodontes, elefantes, toxodontes, milodontes y gliptodontes; un material apreciable que en 1841 obsequia al gobernador Rosas, coleccionado en 11 cajas cuyo contenido dio cuenta la Gaceta Mercantil (Ameghino insistirá más tarde que no fue  un obsequio, sino un despojo, pues Rosas habría obligado a Muñiz a hacer la pretendida donación). Y Rosas, magnánimo, obsequió dicha colección al almirante francés Juan Enrique José Dupotet – jefe de la escuadra de Francia en el Plata y reemplazante de Leblanc -, lo que ha dado lugar a severas críticas por parte de los antirrosistas. Señala Fermín Chávez:

“Coincidimos con Ivern cuando puntualiza que la entrega de tan valioso material a Francia fue hecha por Rosas, seguramente, con el doble fin de cicatrizar heridas de guerra y de demostrar la capacidad científica argentina a una potencia que nos había creído colonizables. Desde el punto de vista de la ciencia nada se perdió con el obsequio, ya que el envió fue a poder precisamente de la nación que era el principal centro de estudios paleo-óseos, con sabios como Paul Rivet. Si hubo protestas de algunos naturalistas, como Florentino Ameghino, hay que tener en cuenta que de aquel centro científico provinieron las refutaciones a ciertas conclusiones de éste último. Por lo demás nadie se ha roto las vestiduras porque el propio Muñiz ofreciera en venta a Darwin otra colección, o por la donación de el mismo explorador de Luján de otros fósiles a la Academia de Ciencias de Estocolmo, hecha en 1861”.

En el Museo de París, a la sazón el centro de estudios paleontológicos más importante del mundo en ese momento, las piezas fueron estudiadas por Henri Gervais. La otra parte de la colección fue a Londres por mediación de Woodbine Parisch. Muñiz prosiguió con sus trabajos y finalmente depositó, en 1857, sus nuevas colecciones en el Museo Público de Buenos Aires.

Es de tener en cuenta que el marco de la época no era precisamente idílico, con guerras y bloqueos internacionales contra el país (casi dos mil días) y continuos enfrentamientos de dos facciones en pugna. Eran tiempos brutales, no muy diferentes a los actuales, con la diferencia que se actuaba sin hipocresía. Si alguien hubiera propuesto como consigna en alguno de los bandos, algo así como “los argentinos somos derechos y humanos”, se le hubieran descompuesto de risa.

Las batallas entre unitarios y federales solían ser muy cruentas, casi siempre los pocos sobrevivientes del ejército derrotado eran ejecutados, luego se les cortaba la cabeza y se la exhibía como escarmiento. Ambos bandos acostumbraban a castrar a sus enemigos, a cortarles la lengua, las orejas o arrancarles la barba con piel. Mas allá de las exageraciones de los relatos, abundaban las cabezas decapitas enviadas como obsequio, y la pasión por el degüello quedó reflejada en el cancionero federal:

Al que con salvajes

Tenga relación,

La verga y degüello

Por esta traición;

Que el santo sistema

De Federación

Les da a los salvajes

Violín y violón

Es comprensible que en ese clima la tarea de recoger huesos constituía ya no una excentricidad, sino directamente una actividad de lunáticos. En consecuencia, no deberíamos ruborizarnos tanto por la actitud de Rosas, habida cuenta que a lo largo de toda nuestra historia hubo personajes que regalaron el país entero.

Tal vez el descubrimiento paleontológico más importante de Francisco Javier Muñiz fue, según los historiadores de la ciencia, el del “tigre de las pampas”, el tigre fósil por él descrito en 1845, en informe que publicó la Gaceta Mercantil. Se trata de la especie que él llamó Muñifelis Bonaerensis, estudiado también por Kaup, Owen, Lund, Cuvier y Blainville, y que en la actual nomenclatura científica se denomina Smilodon bonaerensis (Muñiz). El entusiasta naturalista recogió cerca de Luján, en 1837, un esqueleto imperfecto de dicha especie. Charles Darwin, al recibir un informe de Muñiz sobre ella, comentó en su respuesta al médico de Luján: “Su espécimen sobre el Muñiz-felis debe ser horrible. Sospecho que será un Machaerodus, del cual hay algunos fragmentos en el Museo Británico, procediendo de las Pampas”.

También encontró Muñiz en Luján huesos de un caballo fósil, bajo el esqueleto de un megaterio. Y otra novedad fue el hallazgo de un árbol fósil en la pampa, que anunció a diversos naturalistas y museos. Las determinaciones del sabio argentino eran exactas, según determinó Germán Burmeister.

En 1833 Darwin pasó por Luján, localidad donde en ese momento residía Muñiz. No se conocieron personalmente, no obstante, más tarde los dos naturalistas mantuvieron una correspondencia científica que inició Darwin al expresar el deseo de poseer mayores informaciones respecto de la “vaca ñata”, curiosa especie doméstica que había observado en sus viajes y que le había interesado vivamente. Muñiz contestó con precisión las preguntas de Darwin y las respuestas fueron utilizadas en la segunda edición del Viaje, así como más adelante en el Origen de las Especies, de 1859.

“Hace algún tiempo – le dice Darwin en carta del 28 de febrero de 1847 – que Ud. tuvo la fineza de mandarme por Mr. E. Lumb algunos informes muy curiosos, y para mí de mucho valor, sobre la vaca Ñata. Agradeceré cualquier otra información sobre cualquiera de los animales domésticos del Plata, como el origen de algunas razas de aves, chanchos, perros, ganados, etc.”. Durante años las comunicaciones entre ambos sabios fueron frecuentes,  también le hizo llegar una  verdadera curiosidad: la descripción del terremoto que se produjo en la campaña de Buenos Aires el 19 de octubre de 1845, “extraordinario fenómeno de nuestras pampas” como lo llamó Muñiz. Con el título de Descripción del fenómeno y teoría relativa, apareció dicho trabajo en La Gaceta Mercantil del 26 de febrero de 1846. Su autor observó que ella “podría servir algún día de apéndice a la Historia Física del país”.

Por esa época Muñiz dio fin a sus Apuntes topográficos del territorio y adyacencias del Departamento del Centro de la Provincia de Buenos Aires, con algunas referencias a los demás de su campaña, con datos interesante sobre la geología, la geografía, la etnografía y la medicina social. Respecto a las observaciones geológicas sobre la formación pampeana, confesaría más tarde Ameghino: “Mis descripciones, demostrando que los mamíferos extinguidos quedaron sepultados en el barro de antiguas lagunas, perecen copiadas de Muñiz. Es que ambos, con cuarenta años de intervalo, hemos escrito sobre el terreno, con el cuerpo del delito a la vista, que da siempre una idea distinta de la que se hace el sabio desde el bufete. En el mismo caso se encuentran muchas otras observaciones de Muñiz exactísimas, pero que sólo se conocen desde un cortísimo número de años.”

En realidad, existe un discurso subyacente en la obra de Muñiz: la ciencia concebida como articulación entre la labor política y la tarea de imaginar una nación. Ya desde principios de la emancipación surge la necesidad de conformar un discurso, una literatura fundacional, que superara la crisis cultural producida por la expulsión de los jesuitas, primero, y por el fraccionamiento del espacio colonial, después. Se impone la obligación de construir un universo simbólico centrado en el espacio, y en ello, adquiere particular importancia el elemento telúrico, el paisaje, en particular “la pampa se convierte en proverbial escenario para el nacimiento del orden nuevo de la nación”.

Alejandro Kohl, en una acertadísima interpretación de este período fundacional, resalta el verdadero propósito de Muñiz: “La intencionalidad a todos los escritos es poner de manifiesto la existencia de la nación Argentina. Para ello, el autor apela de diferentes modos a la reivindicación de lo autóctono y, en especial, al estudio de la naturaleza. Se trata de una naturaleza concebida como terruño, como suelo propio; sus descripciones y comparaciones buscan, en última instancia, resaltar los tesoros naturales existentes en el propio suelo. Esa simbología consagra el espacio por medio de la elaboración de una concepción cosmogónica de la nación, en que realidad se funda con lo natural. El gaucho representa aquí una figura subsidiaria del paisaje, cuya presencia reafirma ciertos aspectos entrañables del suelo patrio”.

Esta necesidad de destacar la singularidad de la nación, a partir de detallas descripciones del entorno natural, se expresa claramente en un trabajo de 1848, publicado en La Gaceta Mercantil, en varias entregas: El ñandú o avestruz americano, estudio exhaustivo y, al decir de Fermín Chávez “verdadera joya de fresco estilo hipocrático”, en que nuestro animalito es objeto de toda suerte de minuciosas observaciones. Sus abundantes descripciones se encuentran enriquecidas por un tono de polémica permanente, debido a las comparaciones con animales similares de otras latitudes, mostrando en cada caso algún elemento distintivo de la fauna local o, lisa y llanamente, su superioridad.

Incluye los antecedentes de una campería en las pampas bonaerenses y un estudio sobre la salubridad de la carne de ñandú, y sus preparaciones. (Actualmente, en los mejores restoranes de Buenos Aires, es consumida por el turismo como una delikatessen autóctona). En el capítulo que dedica a la domesticidad del Struthio Americanus de Linneo propone la cría y conservación de la especie, luego de dar la razón de su escasez, que no era otra que las “boleadas” o cacería mediante el empleo de boleadoras.

Esta arraigada costumbre campera fue el origen de numerosas calamidades, como la quemazón de campo, como modo de enviar una señal convenida de antemano. Esta práctica adquiría proporciones de verdadero peligro cuando, por cualquier circunstancia imprevista, sobretodo por el cambio de la orientación del viento, el incendio alcanzaba una extensión considerable. Al mismo tiempo las corridas desenfrenadas de aquel gran número de jinetes, provocaban inquietud y el alboroto de las haciendas, tal vez aquerenciadas con el trabajo de años en campos que todavía no conocían el alambre. De ahí las disparadas, desplazamientos y entreveros de animales de distintos dueños, cuyo necesario ordenamiento posterior era motivo de grandes trabajos que ocupaban bastantes días de hombres y caballos. Por eso las autoridades, tanto por el requerimiento de los propietarios rurales como por la evidencia que la extinción de la especie significaba privar a la provincia de una fuente de riqueza, dictaron varias disposiciones represivas.

Si por su ciencia Muñiz fue universal, por sus creencias es resueltamente local. El lenguaje de lo autóctono, la lengua gauchesca entendida como proceso de regionalización de la cultura, también será estudiada por nuestro autor. En 1848 tenía Muñiz ya reunido el léxico gaucho, producto de su permanente y largo contacto con el habitante de la campaña: una especie de apéndice al diccionario de la lengua, que tituló Voces usadas con generalidad en las Repúblicas del Plata, la Argentina y la Oriental del Uruguay. En este léxico Muñiz definía las siguientes palabras: Abajera, Amadrinarse, Aparte, Bagual, Batea, Bocado, Bolas, Boleadora, Botas de Potro, Cascarrias, Chapín, Charque, Chiripá, Gaucho, Gauchipolítico, Horquilla, Madrina, Manga, Mangrullo, Orejano, Ovejero, Pasajero, Palenque, Palo a Pique, Parejero, Payar, Rancho, Recado, Redomón, Rodeo, Tambo, Tapera, Tirador, Tientos, Trajinar, Vichador, Vizcachera y Yaguané.

Finalmente, es de destacar un trabajo de particular significado escrito circa 1822, su Noticia sobre las islas del Paraná, que Muñiz recorrió probablemente hacia 1822, publicado recién en 1925, con un mapa que parece también pertenecerle y que sería también el primer mapa especial sobre esas islas. Aparte de las descripciones arqueológicas que contiene, en él consigna su fauna y su flora y destaca que tales islas estaban todavía pobladas por animales feroces. Habla de nogales, naranjos, yerba mate y lugares “muy propicios para el cultivo del arroz”. Lamentablemente, hasta el momento se dan como perdidos o extraviados textos suyos con descripciones de las polvaredas de 1832 y de las inundaciones de Luján en 1838, así como también estudios sobre el cólera y la fiebre amarilla. Quiera Dios que alguna vez aparez


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Actualidad desde una concepción peronista

  • El resurgimiento del Pensamiento Nacional y del revisionismo histórico. Rol del Movimiento obrero.

    panchopestanha- Introducción-

    Dar cuenta en breves líneas de las razones que impulsaron el resurgimiento del Pensamiento Nacional y del revisionismo histórico en estos últimos tiempos no resulta labor sencilla. No obstante intentaré, aunque someramente, satisfacer el desafío planteado por los editores sin dejar de observar que, el renacer de una epistemología propia y de una mirada particular sobre nuestra historia, no producen sorpresa en quienes, desde hace bastante tiempo, venimos analizando la realidad del país desde una perspectiva nativista.

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  • Peronismo y Democracia

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    El periodismo político y los politólogos suelen circunscribir exclusivamente como "la oposición" al actual gobierno a dos clubs políticos, cada vez más próximos entre sí: el "republicanismo" de matriz "progresista", orientado por Elisa Carrió, y el "republicanismo" de cuño liberal, que en el pasado reciente pretendió liderar Ricardo López Murphy y busca ahora rodear, hasta la asfixia, a Mauricio Macri, tratando de embretarlo en la tarea de sustituir con el énfasis en la "gestión" las notorias indefiniciones y/o carencias de concepción doctrinaria, de pensamiento estratégico y de visión política.

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  • LA DESIGNACIÓN DE FORSTER Y EL PROBLEMA DEL PENSAMIENTO NACIONAL

    LA DESIGNACIÓN DE FORSTER Y EL PROBLEMA DEL PENSAMIENTO NACIONAL

    El nombramiento de Ricardo Forster al frente una repartición de ambiciosa denominación, vuelve a proponer un tema que viene del fondo de nuestra historia: cómo es nuestra cultura y cuál es su papel en la definición de nuestra identidad.

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  • Sarlo y la hegemonía comunicacional oficialista

    pablo_vazquez

    En estos tiempos de riqueza en debates y relecturas históricas Beatriz Sarlo realizó un interesante aporte en su último libro La audacia y el cálculo sobre los años de gobierno del ex presidente Néstor Kirchner.

    Diversos periodistas y escritores han realizado aportes de dispar valía, pero este último texto contribuye a pensar (y pensarnos) en el marco de los cambio políticos culturales producidos desde el 2003 y que hoy conduce la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner cimentando nuestro proyecto nacional y popular.

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  • RE BAJANDO LÍNEAS

    RE BAJANDO LÍNEAS

    El estar presente en distintos debates, que desgraciadamente no son muchos los lugares donde se ofrecen, de a poco uno mismo va formando una sensación de desencanto asociándolo o recordando los tiempos cuando Perón era presidente de los argentinos.

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  • Imposibilitados en justificar sus errores, EL GORILAJE SIGUE MOSTRANDO LOS PELOS

    A horas de recordarse el 50º Aniversario del Bombardeo a Plaza de Mayo, mas precisamente el día 16 de Junio de 2005, el diario "La Nación" edita un cuasi "suplemento especial" sobre dichos acontecimientos. Uno de ellos firmado por el señor Isidoro J. Ruiz Moreno. Lamentablemente, como lo hizo su fundador, Bertolome "el mentiroso" Mitre, su diario aún continúa engañando perjuiciosamente a sus lectores.

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  • POLÍTICA Y UNIVERSIDAD*

    POLÍTICA Y UNIVERSIDAD*

    En un recorrido reflexivo, como guiados por el Hilo de Ariadna, se nos propone considerar los modos de hacer política y desafiar los límites dualistas tan enraizados en nuestras formas de pensar. La autora busca comprender de forma relacional “política y universidad” a través de líneas provocativas, que nos incitan a discutir la realidad y a ser sujetos de transformación.

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  • “Pacto Cívico Militar de la legisladora Lilita Carrió”

    guillermo_mircovichSegún las manifestaciones de un allegado a la legisladora, esta se habría contactado con fuentes militares para tratar un pacto de destitución presidencial sin la presencia de los militares en la calle.

    El argumento puede ser considerado como válido teniendo en cuenta, que una voz de alta preponderancia en los asuntos bicamerales ha manifestado “…que esta política setentista no tiene ningún asidero en los momentos políticos económicos que vive el país.

    Así mismo, fuentes consideradas de alta confiabilidad, han preanunciado este pacto a sabiendas que la misma legisladora, en una entrevista radial habría expresado, que “…el poder podía fracasar en cualquier momento, porque de alguna forma la oposición no aceptaría el presupuesto 2011 enviado por el Ejecutivo Nacional.

    Por lo tanto, no sería de extrañar que la legisladora, haya conseguido un acercamiento con parte de la cúpula militar que está disconforme desde el acto en el cual a un alto jefe militar le fue impuesto quitar el cuadro con la foto del General Videla, de una guarnición militar por ser considerado un asesino por el entonces presidente Néstor Kirchner.

    Esta noticia sobre un golpe cívico, estaría siendo apoyada por el vicepresidente Cobos, el cual vería con agrado el alejamiento de la presidenta  de su cargo, con la cual no tiene ningún contacto desde hace tiempo, según expresiones que se escuchan en los pasillos de la casa de gobierno.

    Este tipo de situación no sería la primera vez que ocurra, ya como se recordará, se vivió en la presidencia de Arturo Frondizi, que sí¨, fue depuesto por tropa militar, siendo el encargado de ocupar el gobierno el Doctor Guido, pero disolviendo el Congreso Nacional.

    Las fuentes consideradas como verosímiles, además argumentan, que a la legisladora Carrió al ver socavado su fuente natural de votos buscaría por este medio tener otro tipo de preponderancia en el futuro gobierno y apoyar a los empresarios del campo y contaría con el aval de algunos periódicos porteños y provinciales.

    Las mismas fuentes interpretan este movimiento como el renacer de la línea Mayo-Caseros que tanto bienestar atrajo para toda la ciudadanía argentina.

    El estilo es contundente, la metodología también. Nosotros esto NO HACEMOS.

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  • Solo el Pueblo salvará al Pueblo

    Solo el Pueblo salvará al Pueblo

    Como lo explicó el presidente Alberto Fernández, hace años y con la intención de movilizar recursos al interior, se redujo la coparticipación a la provincia de Buenos Aires, la idea era armonizar las migraciones internas, se suponía que si se transferían recursos de Buenos Aires al interior esto haría que se invirtieran en infraestructura y que ese movimiento lograría que los argentinos de otras provincias, que habían migrado al A.M.B.A retornarán. Y así equilibrar la situación de vivienda y servicios esenciales, terminando con una macrocefalia habitacional imposible de sostenerse en el tiempo.

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  • Jauretche y los “supertarados” (ahora tarados a “chip”)

     

    panchopestanhaAlgunas reflexiones sobre el periodismo militante

     

    “Sabíamos del orinitorrinco por la escuela y del baobab por Salgari, pero nada de baguales, ni de vacunos guampudos e ignorábamos el chañar, que fue la designación del pueblo hasta que le pusieron el nombre suficientemente culto de Lincoln”
    Arturo Jauretche

    La ligazón existente entre los medios de comunicación y nuestra cotidianeidad, y la influencia que éstos ejercen sobre opiniones y conductas resultan en la actualidad cuestiones indubitables. Una posición a mi juicio extrema pero que da cuenta del fenómeno, ha llegado a sentenciar que en la vida moderna el orden de prioridades establecidas por los medios de comunicación determinan la capacidad de discriminación temática en el público, por cuanto éste, responde a los mismos criterios de prioridades presentes en los medios de comunicación de masas”.[1] Se compartan o no los alcances de dicha afirmación, cierto es que los mass media constituyen parte integrante de nuestro periódico devenir ya que ellos contienen un potencial capaz de incidir en conciencias, razonamientos y valoraciones.

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  • ¿Por que están tan enojados?

    eduardo rosaMarcos Aguinis, en "La Nación" del martes 21 (1) derrama sobre sus lectores una bacinilla de resentimientos pre-juicios y fábulas. Y como él no es el único, porque se nota en una recurrente parte de la sociedad una creciente intolerancia pensamos que vale la pena estudiar sociológicamente el fenómeno para ver si tiene cura o debemos convivir con ello mientras no busquen en el extranjero lo que antes encontraban en las fuerzas armadas.

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  • Pobreza, Educación y Pensamiento Crítico

    Pobreza, Educación y Pensamiento Crítico

    Mi marcado interés por las problemáticas culturales, socioeconómicas, las relaciones de poder entre los pueblos y las personas, me lleva a intentar dar respuesta a las cuestiones citadas en el título del artículo, planteando qué papel puede llegar a desempeñar la educación, en un contexto de globalización-exclusión.

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