Don Manuel Belgrano, su historia (1º Parte)

El parcial conocimiento de la vida de Belgrano, no es culpa de los ciudadanos, y mucho menos de los docentes que a duras penas obtubieron en muchos casos los informes necesarios para expresar su sabiduría para con sus alumnos.


Podemos objetar que algunos de ellos, que no se preocuparon debido a su situación económica personal para llegar a comprenetrarse en comprar los libros correspondientes, y adquirir sapienza por medios de escritos a los que comunmente denominan “ Revisionismo Histórico”. Uno de los medios más difíciles para llegar a estos escritos, es justamente el valor en dinero que tiene esta bibliografía, que al fin de cuentas se duda si el valor es real, o a través de esa imposición económica no dejan que los ciudadanos sepan la verdad histórica de nuestra argentina.

Es así, que en muchos casos, la figura de Belgrano se asienta solamente en la creación de la Bandera, en la Batalla de Salta o en el magestuoso Exodo jujeño, proeza inigualable de un Pueblo con mayúscula, que no permitió que el enemigo disfrutara de su trabajo, su economía y de su lugar de asentamiento dejando a sus espaldas todo un pueblo arrasado por ellos mismos.

De esta forma queremos comenzar a conocer a Belgrano, no al General, sino aquel, que no siendo General, se puso al frente de un ejército solamente para defender a la Patria.

Manuel Belgrano nació el 3 de Junio de 1770, hijo de padre italiano, (Domingo Belgrano y Peri y una argentina Doña María Josefa González Casero). Este “Militar” adquirió conocimiento en la escuela sobre Latín, Tecnología, Lógica, Metafísica, Filosofía, ëtica y Literatura, obteniendo así el título de Bachiller. Luego en España, se recibió de Abogado, logrando distinciones en dicho país.

En 1874, Belgrano comienza a desempeñarse como Secretario y Abogado en el Consulado inaugurado en 1873 en Buenos Aires.

Entre sus importantes iniciativas, figura la de establecer una escuela de Dibujo, cuya utilidad era la de perfeccionarse, tanto en el oficio de Carpintero, Cantero, Bordador, Sastre, Herrero, Zapateros y “...fomentar la Agricultura, animar la industria y proteger el Comercio”, es importante destacar que en esos años la pricipal fuente de economía era presisamente la agricultura, pero el pensamiento no era solamente hacer figurar el impulso económico en ese aspecto, sino agrega “ ...que las artes se hallen en manos de hombres industriosos con principios”, ya con sus dichos, desactivaba las posibles prebendas que muy posiblemente buscarían los poseedores de campos agricultores, sabiendo que el sistema ganadero todavía no tenía una determinada expansión  en lo que respecta al mercado de esa época.

No solamente ploclama la incentivación y advierte, a quien debe manejarlas, sino que expresa que “...la agricultura es el verdadero destino del hombre. En el principio de todos los pueblos cada individuo cultivaba una porción de tierra”, 150 años después un General de la Nación pronunciaba “...cada argentino debe producir, por lo menos, lo que consume”.

Belgrano, estaba plenamente convencido que solamente la producción, que hoy llamaríamos en escala, serviría para hacer una Nación económicamente fuerte elevendo el nivel de vida, como veremos mas adelante.

No se queda con el pronunciamiento evocado en un discurso, ni le echa la culpa al agricultor por hacer solamente lo que sabe hacer, sino, propone “...el poco producto de las tierras, no es culpa del labarador...y de que modo podemos manifestar estos misterios y corregir la ignorancia...estableciendo una Escuela de Agricultura, donde los jóvenes Labradores se les hiciese conocer los principios generales de la vejetación y desenvoltura de plantas”.

¿Podía ser Belgrano un filósofo confabulador, al dar semejante pujanza a la mejor industria de esos momentos?, recordemos, que casi dos siglos después, se crearon cientos de Escuelas Fábricas para instruir a los jóvenes, y potenciarlos en la incipiente industria que se estaba activando desde 1943.

Como lo haría Don Juan Manuel de Rosas, años después en su libro “ Manual para el peón del campo”, donde esclarecía la forma del trabajar dentro de las manualidades mas minuciosas de una estancia, Belgrano, en sus discursos no deja de establecer la forma en la cual se debe proceder en el trabajo “...hecha la siembra no debe abandonar el Labrador su sembrado, es preciso que esté atento y vigilante para cuando haya brotado la semilla”, y así,sigue explicando todo el método a seguir para obtener una buena cosecha.

Comienza en sus discursos a fomentar la forma en cual se debe exportar los productos y el porque, metodología revindicada por el General Perón en 1943,  el primer eslavon corresponde para los que producen, el sobrante es el que se exporta o se cambia por otro producto necesario para el país, lo que Perón delineó como “Acuerdos Bilaterales”. Belgrano dice, “...el sobrante de estos artículos nos proporcionaría grandes utilidades, ya extrayéndolos para la Isla de Francia donde subsisten siempre con estimaci{on por su gran consumo en las muchas naves que van al oriente y hacen escala sin el repuesto de estos menesteres”.

Sobre estas reflexiones, no solamente piensa en embarcar la mercaderia en buques mercantes extranjeros, sino, que argumenta “...según las actuales circunstancias, la extracción no se podrá ejecutar atendiendo a que los fletes son carísimos”, no solo defiende al productor en su forma de producción, sino que advierte, la posible confrontación con otras naciones debido al precio, ya sea por su acercamiento, o por subsidios. No olvidemos que Europa, en aquellos momentos, tenía por edad 1800 años más que nosotros, es así que aconseja “...al gobierno haciéndole presente a Su Majestad, el estado actual de la navegación y falta de buques mercantes”, a pesar de ser reiterativo, debemos recordar que en la época Peronista, se bajó el costo de los envios al exterior mediante la formación de una flota mercante propia que llegó a poseer más de 1200 barcos, con una solvencia de traslado de millones de toneladas de materias primas.

Pero lo fundamental de Belgrano, todavía estaba por llegar, solicita “...el gobierno podia igualemte adoptar el medio de comprar todos los Linos y Cañamos que se cosechasen; teniendo los labradores la certeza de la venta de sus cosechas” ¡¡ Estaba adelantándose 150 años, a la creación del I.A.P.I, Institución formalizada por el General Perón par la seguridad de la venta de la producción argentina!!

Y como no podía ser de otra manera, expresa lo que Perón manifestó toda su vida : La Justa Distribución de la Riqueza, Belgrano dice “...es indudable que el hombre se abandona luego que no halla recompensa en su trabajo, y que no ve premio de sus fatigas”, premia a la niñas de un colegio por su exelente labor en el hilado de algodón, porque “...estas labores son útiles al estado”, y va desplegando todo tipo de acción “...que sirva a las enseñanzas en los colegios, como las matemáticas”.

Este es el Belgrano, estudioso, uno de los primeros economistas que pisó nuestro suelo, y hábil en el manejo del comercio exterior.

Mientras tanto, se va formando el Belgrano político, aquel que también tiene como idea fundamental la libertad de su Patria, sale a defenderla con sus principios nacidos en su tierra ya alejados de sus estudios en España. Es por eso que expresa”...la deplorable situación que nos hallamos, casi rotos todos los vinculos de nuestro comercio nacional por el tirano de Europa”, va desojando despacito su paternalidad de España y enfrenta a los amos del comercio de ese tiempo, Francia e Inglaterra, que luego se enfrentarían contra Juan manuel de Rosas. Sus palabras son dirigidas, en 1809, contra los mismos lacayos que tuvo que enfrentar Rosas “...otros amparados del espíritu cruel de la codicia, hollando todas las obligaciones y respetos, corren precipitadamente al inicuo tráfico del contrabando, al parecer como empeñados en acabar y ultimar al comercio lícito, y con el acelerar la destrucción del Estado”.

También comienza a explayarse sobre los “...productos abarrotados en los almacenes como algodones, lanas...que solo han podido conducir esos barcos ingleses que hemos tenido a la vista y todavía tenemos...y cuales son las ventajas que hemos conseguido. La destrcción, el aniquilamiento de nuestros fondos, la existencia de una multitud de extranjeros, corrompedores de nuestras costumbres”. Vuelve a reiterar “...si, es cierto, como lo aseguran todos los economistas, que la repartici{on de las riquezas hace la riqueza real y verdadera de un País, de un Estado entero”.

Belgrano insiste sobre el comercio, exterior e interior, y manifiesta “...es un error creer que la baratura de los géneros que tenemos traidos por los contrabandistas sea venéfica para la Patria; lo que a esta le conviene es que sus producciones tengan valor”. Los cipayos terratenientes que comerciaban en el puerto afianzaban sus garras sobre las producciones argentinas, en el tiempo, solo Rosas y Perón entendieron y enfrentaron esta situación.

Belgrano estaba en lo cierto, grandes nubarrones oscurecían los albores de la Patria, con su espada los salió a defender, mientras que otros se dedicaron a hacer funcionar sus contactos con el extranjero: Rivadavia, Sarmiento, Florencio Varela, su hermano, Esteban Echeverría, Lavalle, Urquiza, por nombrar solamente algunos.

Belgrano salió a luchar por su Patria. En1807, participó repudiando la segunda Invasión Inglesa, entonces se fue relacionando con grupos revolucionarios secretos que tenían como pensamiento la independencia de la Patria, por consiguiente a su participación, fue elegido vocal en la primera Junta del Gobierno de Mayo, lo cual no especifica que compartiera las ideas de los nombrados. Sin ser militar su marcado nacionalismo, su palabra, su pensamiento, lo llevó a ser respetado, aún por aquellos que no compartían sus ideales, fue nombrado a fines de 1810 para formar el ejército de la expedición al Paraguay.

La inteligencia de Belgrano era conceptuosa, ardiente y encomiable, de ninguna forma podía considerarselo como un principiante. Su sentido de responsabilidad lo llevó a ocupar el cargo de Sargento Mayor en las invasiones inglesas, hasta tanto llegó su compromiso, que solicito tomar nociones teóricas de guerra “...y no defraudar a quienes confiaron en mi”, su valor lo llevó a enfrentar en el Paraguay a tropas españolas cuatro veces superiores a las que el conducía y a pesar de su derrota, dejó un altísimo ejemplo y valor.

Se trasladó a Salta y creó la Compañía de Cazadores de Infantería, armando al estilo europeo una caballería de lanzas que actuaban con rapidez ante el enemigo. En Jujuy se enteró que el enemigo avanzaba en mayor número sobre sus fuerzas, y motivó uno de los mejores ejemplos cuando se lucha por la Patria. Movilizó a todo un Pueblo, en contra de las indicaciones que les enviaban desde Buenos Aires, Belgrano les hizo frente, en contra de la coyuntura militar conocida hasta el momento, hombre contra hombre, bateria contra bateria, carga de lanceros contra carga de lanceros. Instruyó al Pueblo a no dejar nada de valor en manos del enemigo, cegó los pozos donde se podía sacar agua, destrozó lo que podía usar el adversario, arrasó con fuego toda la cosecha y todo un Pueblo inició una retirada con la mente preparada para organizar la lucha final. Fue ese “Exodo Jujeño”, la hazaña invalorable de un Pueblo luchando por su nacionalidad, que le dio la oportunidad en Tucumán lejos del presajio de los pueblerinos porteños, fue tanto el aprecio a este hecho, que los que veían pasar la marcha, especialmete indígenas se despojaban de todo y lo entregaban en señal de apoyo y valentía, fue el “Exodo Jujeño”, la mayor virtud de argentinidad y demostración del que “nadie está vencido, aún vencido”.

Belgrano llegó a Tucuman.El, y después Guemes resistieron ¡¡ nueve ataques!! de las fuerzas realistas, que nunca concretaron el sueño de llegar a Buenos Aires. Después de tantos avatares, recibió como ofrenda 40.000 pesos, los cuales donó para construir cuatro escuelas, “...he creído propio de mi honor y de los deseos que me inflaman por la prosperidad de mi Patria, destinar los expresados cuarenta mil pesos para la dotación de cuatro escuelas públicas de primeras letras”,la última la terminó de edificar un gobierno Peronista en la década del 2000.

El gobierno de Buenos Aires nombró a San Martín, poco menos para que destituyera a Belgrano y se haga cargo del ejército del norte. Con el apego que tenía San Martín al gobierno porteño cualquiera se puede imaginar que hizo el General, solamente formalizar el mando, agradecer la proeza de los soldados y civiles y hablarles en nombre de la nacionalidad que muchos desde los escritorios de Buenos Aires nunca habían ejercido, pero Belgrano hace mucho más aberrante el hecho consumado desde Buenos Aires porque anticipándose a lo que vendría, escribe “...por casualidad, o mejor dicho porque Dios lo ha querido me hallo de General, sin saber en que esfera estoy, no ha sido esa mi carrera”.

Y Belgrano le escribe a Rivadavia, quién seguramente se encontraba comodamente sentado en su aporteñado sillón, “ Ud. persuádase que soy sincero y un hombre de bien, amante de mi Patria; tendre mis debilidades porque esto es propio de hombres, pero esté Ud. en lo cierto que todo mi estudio, y los auxilios que pido al todopoderoso se dirigen a proceder con justicia. Mis errores no son de mi voluntad, sino de mi entendimiento”, lindas frases para un traidor como Rivadavia, “amigo” de Belgrano, fue el primer Presidente corrupto de la República Argentina, que tomó por asalto las minas de Faimaillá, que se nombró su presidente director, que duró solamente un año en el gobierno, que destrozó la economía Argentina, y formó el Partido Unitario, amigo de ingleses y franceses que conjuraron conjuntamente con los brasileros la triste Batalla de Caseros.
 

Para finalizar queda la famosa anécdota de la creación de la bandera, que no fue otra cosa que hizo Belgrano para diferenciarse de los enemigos realistas, ya que los dos bandos tenían la misma bandera, desde Buenos Aires le contestan “...haga pasar como un rango de entusiamo el suceso de la bandera blanca y celeste ( era Azul y Blanca) enarbolada, ocultándola disimuladamente y sustituyéndola con la que se le envía”, y le enviaron una bandera española, la contestación de Belgrano lo hace mas grande como Patriota “...puede V.E. hacer de mi lo que quiera, en el firme supuesto de que hallándose mi conciencia tranquila, y no conduciéndome a esa ni otras demostraciones de mis deseos por la felicidad y glorias de la Patria”, algo muy parecido al dicho de la Doctrina Peronista: Por la Felicidad del Pueblo y la Grandeza de la Nación

BELGRANO Y SUS CARTAS (PÁRRAFOS)

CANDELARIA, 15 DE MARZO DE 1811 ( al Jefe de las Fuerzas paraguayas)

“...usted no puede concebir cuál está mi corazón condolido de la sangre que tan desgraciadamente se ha derramado entre nosotros...permita que corresponda por mi parte, a aliviar estos males, auxiliando a las viudas de mis hermanos, los paraguayos”

TUCUMAN,14 DE SEPTIEMBRE DE 1812 a Benardino Rivadavia

“...Belgrano no puede hacer milagros, trabaja por el honor de su Patria...pero tiene la desgracia que siempre se lo abandone”

JUJUY, 29 DE MAYO DE 1813

“...no hay que detenerse contra losque haya recelos fundados; palos en ellos, y que vayan a arar con su piel y otro buey: sostener a los buenos debe ser nuestro objeto”

TUCUMAN 10 DE AGOSTO DE 1813

“...es verdad que la necesidad me ha hecho dar algún paso contra mis mismos principios, y esto exige disculpa de todo hombre que piense”

TUCUMAN, 26 DE AGOSTO DE 1813

“...no quiero repetir empréstitos forzosos que no pueden llenarse, y siempre disgustan. Así es que clamo y clamaré porque me auxilien”

MACHA, 30 DE OCTUBRE DE 1813

“...aunque no tenga más que un hombre, con orden y disciplina: estoy contento con los que hay aquí. Adios que no puedo más”

HUMAHUACA, 15 DE DICIEMBRE DE 1813

“...no veo más que pícaros y cobardes por todas partes, y lo peor es que no vislumbro todavía el remedio de este mal”

OCTUBRE 19 DE 1814. Carta a Anchorena

“...querra Ud, creer que cada vez me convenzo más que debemos reducirnos a la vida de pampas, y que si no estamos resueltos a esto, esas y otras escenas, aun peores, se han de repetir entre nosotros”.

El General Manuel Belgrano, falleció el 20 de Junio de 1820, se lo recuerda ese día por la creación de su bandera, la misma que le mandó ocultar  Rivadavia y le envió una española como la que estaba izada en el fuerte de Buenos Aires.

 

 

Bibliografía


 

 

Memorias Manuel Belgrano, Binario, OSDLE
Belgrano y Anchorena en su correspondencia, Marcos Estrada
Manuel Belgrano, Viva, Diario Clarín
Biblioteca de oro del estudiante, Anteojito
Historia de la Cultura Argentina, Manuel Horacio Solari
Historia de Belgrano y la Independencia Argentina, Bartolomé Mitre
Belgrano: Creador de la argentinidad, Sudoficial Principal ® Oriel Aguirre

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