El A.T.L.A.S. como formato de integración regional de avanzada (Parte II)

eduardo_pintos_saraivaGénesis:

El 9 de Febrero de 1952 se inauguró en la ciudad de Asunción del Paraguay, la Primera Conferencia Sindical de la Cuenca del Río de la Plata. Creándose el Comité de Unidad Sindical y siendo cerrada doctrinariamente por una breve “Declaración de Principios” de solo tres párrafos, no por ello menos contundentes.

  1. Denunciaba la “inseguridad y miseria” de la mayor parte de los trabajadores latinoamericanos.
  2. Propone la “…unidad sincera de todos los trabajadores…” con el objeto de lograr “…los ideales democráticos de la justicia social, de la libertad económica y de la independencia política”.
  3. El último párrafo fija la Tercera Posición: “…es preciso levantar la bandera de la paz y de la justicia, en una posición ni comunista ni capitalista…”

 

Nacimiento:

El 20 de noviembre de 1952 se reúnen en el Palacio de las Bellas Artes de la ciudad de México, 170 delegados representando a 18 países, e inauguran el Congreso que sería constitutivo de una nueva central de trabajadores. Iniciando el acto, abrieron la sesiones las palabras de bienvenida de Luis Morones de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM) entidad anfitriona y del Secretario General del Comité convocante, el argentino José Espejo.

En la sesión plenaria del 24 de noviembre (penúltima), los delegados aprobaron la Constitución de la nueva Central, el Estatuto y el Reglamento, y decidieron llamarla Agrupación de Trabajadores Latinoamericanos Sindicalistas (ATLAS).

Del Pronunciamiento de ATLAS en la ciudad de México a los 25 días de Noviembre de 1952, me permito realizar un modesto análisis y destacar algunas frases:

  • Relacionada con una suerte de Identidad Latinoamericana, reverdece la idea siempre presente de “gran familia” o “hermandad de los pueblos”: “…a fin de forjar una América libre, justa y soberana,…” “…para que desaparezcan de América latina toda forma de coloniaje;…” o como por ejemplo “ATLAS, inspirada en los grandes principios que nos legaron los forjadores de nuestras nacionalidades,…”
  • Marcada tendencia a la defensa de los derechos humanos y aspectos culturales: “…todo sistema de discriminación racial; toda forma de explotación del hombre por el hombre.” “…lograr la incorporación del indígena a la vida nacional de cada pueblo, equiparándolo en sus derechos a los demás ciudadanos,…” Cuestión muy actual para el orden jurídico de la época, si tenemos en cuenta la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948.
  • Profundas cuestiones socioeconómicas como: “…toda forma de explotación del hombre por el hombre.” – “…lograr que sea una realidad la reforma agraria, para que la legislación del trabajo se amplíe y contemple con equidad los derechos inalienables de los trabajadores a una vida digna y feliz;…”
  • Estructuración sobre un soporte institucional de tendencia democrática, con previsión de inestabilidades: “…los fueros sindicales que resguarden y permitan la acción de los organismos sindicales y de sus dirigentes, sin tutelaje alguno,…”
  • “…está y estará siempre contra toda forma de totalitarismo o de dictadura, tanto de derecha como de izquierda, ya sea ejercida por el capitalismo o por el Estado,…” adoptando una clara Tercera Posición, dentro de la ubicación que le tocó a Latinoamérica en el reparto de áreas de poder dispuesto en Postdam y Yalta, al finalizar la Segunda Guerra Mundial.

Cuestiones organizativas y perfil de preocupaciones:

Una novedosa estructura quedó determinada en la nueva Organización, el primero de los artículos del Estatuto, fijaba domicilio en la ciudad de Buenos Aires, pero señalaba que “…pertenecen a ella toda las centrales sindicales nacionales y los sindicatos autónomos que acepten los principios, propósitos y finalidades de la misma.” Adelantándose a la historia de los comunes, si bien existió un formato para ordenar  las relaciones de las múltiples organizaciones de un mismo país que podían afiliarse a ATLAS, se gestiona desde la posibilidad de participación de actores subnacionales.

Con una prioritaria preocupación por la política continental,  se atendió también a problemáticas de diversa índole como la codificación de las leyes del trabajo, la reforma agraria, la discriminación racial, los problemas del transporte, la industrialización de los países, y la protección de su independencia; aspectos éstos, para lo que fueron creados equipos técnicos y comisiones.

Producto de ello, se confeccionaron informes sobre porcentajes de tierras productivas, de tierras fiscales y baldíos, regímenes de tenencia de la misma, características regionales, productos principales y sus sistemas de explotación,  porcentaje de indígenas, arrendatarios, trabajadores a destajo, situación legal de los trabajadores, salarios, viviendas, salubridad (azote de enfermedades epidémicas y endémicas), régimen bancario respecto de los trabajadores agrarios, cooperativas, mutuales, problemas de transporte de los productos, etc.

En la atención de las cuestiones citadas, surgen perspectivas totalmente novedosas como la introducción de técnicos en el estudio y propuesta de soluciones, y el concepto de supranacionalidad para afrontar las problemáticas que son comunes a casi todos los países, pero que desbordan los espacios físicos, económicos, sociales, políticos y culturales de cada uno de ellos.

Fue destacable, la creación de “Comités Nacionales” para ayudar al Comité Central. Y para desarrollar una relación de “feed back” entre el centralismo y la descentralización, el Comité Central decide elaborar a través del Departamento de Asuntos Técnicos de ATLAS las “Proposiciones a los Comités Nacionales”. Ahora veamos lo interesante de la propuesta: cada Comité Nacional, podía o no solicitar el estudio de sus problemas nacionales y regionales por parte del Departamento Técnico, pero además de poder solicitar y con el estudio ya finalizado, tenía la atribución de decidir o no su aplicación.

Otro aspecto que contribuyó a la buena intercomunicación del sistema, fue haber  incentivado la suma al cuerpo diplomático de cada país, de un representante obrero en la embajada, de acuerdo a la ley de Servicio Exterior 12.951 del año 1947.

Un aspecto particular a destacar fue la situación de los indígenas, otra de las preocupaciones de ATLAS que parece haber sido encarada desde dos perspectivas:

  1. Ser comunidades humanas portadoras de valores culturales en creciente marginación social. Traducido en la necesidad de reconocimiento y protección legal de sus producciones en la desigual relación de intercambio comercial. ATLAS proponía llevar el progreso a sus hogares sin destruir sus valores culturales, a efectos de elevar su nivel de vida e integrarlos socialmente.
  2. Ser sus integrantes, parte de la dotación de mano de obra explotada por terratenientes nativos y corporaciones internacionales. Sustituida la vieja forma de producción (aparcería) donde el campesino lograba un asentamiento fijo y participación en la producción; la forma de producción con campesinos asalariados, exigió el desalojo, desplazamiento y la consecuente desprotección de toda esa fuerza de trabajo.

Como previendo el actual modelo totalizador y excluyente que denominamos “globalización”, en oportunidad de realizarse en Lima (Octubre 1954) un Conferencia sobre Seguridad Social, los representantes chilenos propusieron un sistema de “reciprocidad jubilatoria” producto de las condiciones de explotación, temporalidad de los trabajos, ausencia total de fuentes ocupación y consecuente migración de mano de obra que sufrían los trabajadores latinoamericanos. El apoyo de ATLAS a la propuesta fue total, porque además sería la oportunidad de perfeccionar los sistemas nacionales y el estímulo para impulsar la previsión social en todo el continente. La propuesta chilena consistía en que los países que acordaran ingresar, se comprometían a reconocer recíprocamente los aportes jubilatorios que los trabajadores de un país hubieran podido efectuar en otro y viceversa, por lo que ese trabajador no perdía sus aportes y ni la acumulación de antigüedad.

Esta propuesta de avanzada, debió esperar el módico período de cincuenta años para verse consolidada en la persona del “Primer Jubilado del MERCOSUR”, Sebastián Leytte, un ciudadano paraguayo de 68 años; quien el 01 de junio de 2006, estrenó un mecanismo flamante que permite a los habitantes del bloque comercial, acumular los aportes por los años trabajados en los países socios y cobrar el haber donde fije su residencia. Leytte trabajó 11 años en la Argentina, 5 años en Brasil y 22 años en Paraguay, donde vive actualmente.

 

Ataque, agonía y muerte:

Si bien el general Perón en una carta fechada el 10/11/62 desde Madrid afirmaba a Juan Garone: “Muchos son los que creen que ATLAS está muerto y se equivocan”. Y en otra del 05/10/65 al mismo destinatario: “Con referencia a lo que me dice de ATLAS nada es más falso que la afirmación que yo haya dicho que deba desaparecer.” Luego de la caída y proscripción del Justiciliasmo en 1955 y el exilio de nuestro Líder, ATLAS es intervenida (enero de 1956) en Buenos Aires y posteriormente disuelta  judicialmente en Argentina en el año 1958; por lo que se derribó a pasos agigantados el expuesto proyecto integrador.

 

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