Juan Domingo Perón

Carta a Hernan Benitez (19-05-1957)

Caracas, 19 de Mayo de 1957 Querido amigo: Al recibo de su carta del 14 de abril comienzo por pre­guntarme si ha recibido usted mi contestación a su anterior, que le remitiera por el conducto indicado en ella, de la cual menciona nada en la que ahora contesto. Le agradezco la información que me remite que en general coinci­de, en muchas partes, con la que poseo y con la situación que he vivido du­rante este año y ocho meses que llevo en el exilio.

Seguir leyendo

  • Visto: 3063

Carta a Florencio Monzón (20-03-1956)

Panamá, 20 de marzo de 1956. Señor D. Florencio Monzón SANTIAGOMi querido compañero y amigo:Acuso recibo de su carta del Io de marzo próximo pasado y le agradezco todas sus preocupaciones y fatigas en apoyo de nuestra causa y de nuestra lucha. Las informaciones muy buenas y muy completas. Me parece muy bien todo lo que ustedes están haciendo allí. Yo trato que lo mismo se haga en Brasil, Bolivia, Uruguay y Paraguay. Creo que todo se va organizando poco a poco. Yo no creo tanto como ustedes en una solución inmediata, rápida y fortuita de la situación, creo que será necesario prepararnos para una lucha que puede ser larga y penosa. Si en tanto se solucionan las cosas por un golpe de la fortuna, mejor pero, de lo contrario es necesario organizar la resistencia para una acción de aliento. Es solo en el camino de ésta que puede producirse la anterior.

Seguir leyendo

  • Visto: 2586

Carta a Florencio Monzón (20-04-1956)

Panamá, 20 de abril de 1956 Señor D. Florencio MonzónSANTIAGOMi querido amigo:Acuso recibo de sus cartas e informes del 8, 12 y 16 de abril ppdo. por lo que veo que todo marcha bien en nuestros trabajos. Lo importante para el futuro inmediato es asegurar las comunicaciones por dos o tres conductos para cada dirigente, a fin de que sean seguras a todo evento.Nosotros tenemos la gente y sabemos que a una orden nuestra, una gran Mayoría de los argentinos se movilizarán para cualquier misión y que I abrá muchos dirigentes que estarán también listos para trabajar en c"alquier dirección. Luego, el único problema nuestro es poder allegar-J^ a y mantener enlace permanente, de manera que se pueda con-C!r masas con unidad de acción en cualquier emergencia. Para ello necesitamos buenas comunicaciones, rápidas y seguras. Por eso deberrio ejercitar mucho el enlace, es decir, poder comunicarnos segura y rápida mente con los dirigentes encargados de conducir la masa y hacerles IU gar las órdenes.Es necesario que sepamos a ciencia cierta cuánto tiempo necesitamos para saturar la masa con una orden y con cuánto tiempo de anticipación es necesario ordenar las cosas para que se puedan ejecutar simultánea mente y en el momento oportuno. Los panfletos autografiados pueden ser vir para esa comprobación. Hay que tener en cuenta que las órdenes van simultáneamente impartidas por los comandos de Brasil, Chile, Bolivia. Paraguay y Uruguay, es decir que se invade la República por todos lados lo que permite suponer que establecido esto sistemáticamente, puede comprobarse fácilmente el tiempo que dura una comunicación en difundirse en todo el país, por la misma información de los respectivos comandos. Por eso es importante informarme cuando una noticia, orden, panfleto, etc., se ha difundido totalmente. Hay que hacer lo posible para saberlo....Debo confesar que de los distintos comandos o personas que trabajan en los distintos teatros de operaciones, Chile es fuera de toda duda el que mejor anda. Eso explica el alboroto que se ha levantado allí en contra de María y todos ustedes. Lo importante es no presentar blanco. No olvidarse que este es un juego de vivos y que, en ese juego gana el que puede pasar por tonto, sin serlo....Siga informándome que yo semanalmente les contestaré. No lo hago mas a menudo porque, como atiendo personalmente la correspondencia de todos los comandos, me paso el día en la máquina y no doy más. Tengo ya en pleno funcionamiento a los de Chile, Brasil, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Venezuela, México, Cuba, amén de Italia, Alemania, España, Líbano, Siria, etc. Es una tarea superior a mis posibilidades personales y, esto no se lo quiero confiar a nadie.Saludos para todos los compañeros, su familia y un gran abrazoJuan Perón

Seguir leyendo

  • Visto: 2368

Carta a John W. Cooke (03-11-1966)

Caracas, 3 de noviembre de 1966 Señor Dr. D. John W. Cooke,Buenos Aires.Mi querido amigo:Después del largo silencio impuesto por las circunstancias he recibido su larga e interesante carta que me ha traído la alegría dé saberlo bien de salud y de inquebrantable entusiasmo, pese a las infa­mias de la canalla dictatorial.He leído con todo detenimiento sus comentarios, que me afirman en mis propias convicciones, pues los comparto en absoluto. Las venta­jas de nuestra común doctrina se evidencian aquí pues de un mismo modo de ver, fluye una manera similar de apreciar y de ésta un modo común de resolver. Estoy total y absolutamente de acuerdo con lo que usted me dice pero, lo curioso es que, su padre me habia escrito una carta y remitido un resumen de la situación del país, que él escribió antes de conocer su carta, que coincide en absoluto con lo suyo. Yo, por mis numerosas informaciones, de las más variadas fuentes, llego a lo mismo. Con todo ello, no tengo la menor duda, que nuestra informa­ción es buena y el hombre procede tan bien, como bien informado esté. Bastará ahora que nos falle el criterio. Espero que no.En su carta usted me expone primero el panorama político de los adversarios, luego el de las organizaciones obreras y finalmente el de los peronistas. En su contenido sus informaciones y las del doctor Cooke, coinciden en absoluto. Como lo habíamos previsto los dieta-dores entraron en el Gobierno como un elefante en un bazar. Con su torpeza lo desequilibraron todo y luego pretendieron equilibrarlo mediante la violencia. Así llegaron a las masacres y los fusilamientos. Los resulta­dos no pudieron ser más monstruosos. La situación en un año de dicta­dura, se ha transformado en una cruel tiranía con una natural una­nimidad en contra. Sólo los acompañan algunos marinos sin escrúpulos, otros políticos sin votos y el odio intenso de sus conciudadanos.Un problema de opinión sólo puede resolverse con la opinión, la fuerza puede posponer la solución, pero no lo puede resolver. Desde que el estado permanente de un país no puede ser la revolución, cuando esa fuerza se opone al pueblo, termina por descomponerse y sucumbir. Por eso la dictadura militar es un "gobierno de fuerza" que podrá ser duro pero que es frágil. Sólo el gobierno del pueblo es un "gobierno fuerte". En este año de persecuciones inauditas, de torturas sin nombre a los ciudadanos, de atropellos a la propiedad y al derecho, de violación de todos los principios y preceptos constitucionales y legales mediante el empleo de la fuerza, la dictadura no ha hecho sino agravar los problemas existentes y crear innumerables conflictos que ante» ni siquiera existían.Las organizaciones políticas han entrado en un tren inusitado y en una carrera desenfrenada hacia las ambiciones de dominio. Me­diante esto, han provocado la división de los partidos existentes y han dado nacimiento a otros anacrónicos que sólo se explican por la existen­cia de algunos ambiciosos, decididos a sacar ventajas con la ayuda de la dictadura, de la que se han declarado incondicionales. En tanto el pueblo, observa con excepticismo, no exento de sorna, cómo nacen las neoformaciones políticas.La dictadura creyó que el problema de la política argentina se resolvería de acuerdo con los cánones usuales en tales casos de con­flicto y, de acuerdo con ello, al ocupar el poder se dedicó a calumniar al Jefe del Movimiento Peronista, lanzando las más inverosímiles fal­sedades porque creía que, desprestigiada el jefe de un movimiento gre­gario, mediante la intensa propaganda, dicha organización desapare­cería. Así destruyeron los monumentos del Justicialismo, quemaron en las calles sus libros y decretaron que serían punibles hasta con seis años de cárcel y multa hasta un millón de pesos los que tuvieran en su poder literatura peronista, retratos y signos del "régimen depues­to". Para un militar o un marino, aquello era una cosa de cuartel o de barco, que, ordenado un acto y amenazado con quince días de calabozo quien no lo cumpliera, todo estaba resuelto pero, el pueblo no era un soldado y la Nación no era un buque y, todo les salió al revés. El adoc­trinamiento de diez años y la organización, habían reemplazado al cau­dillo y habían convertido a la masa gregaria en una organización ins­titucional sino totalmente, por lo menos en una parte. Pudieron destruir los monumentos, los signos y la literatura pero, lo que no les fue po­sible desterrar fue lo que el Justicialismo, durante diez años había inculcado, con la prédica y las obras, en el corazón de muchos millones de argentinos, antes desilusionados y amargados por la injusticia y la concupiscencia de los poderes públicos y privados de la oligarquía.Por eso, la dictadura militar, se siente hoy defraudada y sin salida. Quiere salvar el cuello que ha puesto en peligro mediante la siembra del odio y del deseo de venganza y, desesperada, no atina sino a ma­tar, sin darse cuenta que, con ello, lejos de resolver su problema, lo agrava. Forma la Junta Consultiva de políticos sin votos porque cree que ellos representan algo pero, a poco andar, se da cuenta que sólo se trata de unos cuantos "animales sagrados". Con los más obsecuentes pretende formar un partido, mediante el cual puedan tentar un go­bierno continuista que le cubra las espaldas pero, no tienen gente ni siquiera para simular una elección que les permita hacer el fraude porque los radicales se dividen y parte de ellos se ponen enfrente. Con ellos quedan en la más absoluta orfandad.Las huestes de Lonardi, fallecido oportunamente para la dieta-dura, han pasado sin más a la oposición, capitaneadas por Amadeo y Bengoa que antes traicionó al Gobierno Constitucional y ahora se prepara para hacerlo con la dictadura de la que también forma parte. Esta agrupación nacionalista compuesta por clericales y oligarcas, pre­tenden hacer una revolución a los "gorilas" para luego, desde el Go­bierno, hacer lo mismo que tratan de hacer los actuales dictadores, pero, hay un pequeño detalle: no son capaces de hacer una revolución.La agrupación política del Radicalismo Intransigente, dirigida por Frondizi, forma "rancho aparte" proclamándolo candidato para la Presidencia en las prometidas elecciones de 1957. Ese es su fundamental error, porque no habrá tales elecciones. La dictadura las ha prometido para acallar las protestas de sus propios secuaces pero, como en esas .elecciones no habría solución para ellos resolverán, mediante poster­gaciones sucesivas, dejarlas para las "calendas griegas".Entre tanto, esta etapa de la política argentina ha tenido la virtud de obscurecer más el panorama: las fuerzas políticas se han "atomi­zado" siguiendo los divisionismos de todos los ambiciosos que se suman por miles en la actual política argentina, ya que cualquier "Cacaseno" se siente ahora candidato. La consecuencia es que, el treinta por ciento del electorado corresponde a toda la oposición del peronismo, y estará dividida en siete u ocho partidos. En otras palabras: eran débiles y, para ser más fuertes, se han dividido.Al declarar fuera de la ley al Movimiento Peronista, nos han hecho el más amable servicio, que compensa en parte el despojo de habernos robado todos los bienes, pues nos han mantenido fuera del aquelarre de las ambiciones y ha sido posible mantener la organización clandestina, más pura y más fuerte que antes. La prisión de algunos dirigentes políticos y gremiales nos ha permitido liberarnos de los ado­cenados y reemplazarlos por dirigentes jóvenes y activos, que han sabido "sobrevivir" a las miserias y que serán una inyección de sangre nueva para la nueva lucha. Así, mientras la dictadura asiste a la descomposición de sus fuerzas políticas y militares, a la disensión in­terna de sus componentes, al caos económico y social que sus incon­sultas medidas provocan, a la resistencia del pueblo escarnecido y tira­nizado, el Peronismo trabaja incansablemente por su organización en todo el país, seguro de que en la hora de las decisiones, tranquilas o violentas, el que posea una masa organizada y disciplinada, será quien diga la última palabra. Por eso, he recibido la insinuación de Frondizi» (por intermedio de Perina) para hacer una alianza de "buena vecindad" en cual nosotros seríamos los buenos y ellos los vecinos: apor­taríamos los votos y ellos la tolerancia de la dictadura. Pero, el pueblo no acepta esos "chanchullos" sino que quiere sentir "tronar el escarmiento. No se trata para nosotros de dar soluciones a los caudillos políticos sino de cumplir la voluntad del pueblo, resolver sus problemas y alcanzar sus objetivos. Esa es la diferencia que hay entre los políticos viejos y nosotros, cosa que muchos no han comprendido.Si algunos dirigentes peronistas defeccionaron en la derrota, muchos millones de peronistas leales permanecieron firmes en la defensa de la causa. La caída ha servido para purificar el movimiento, inten­sificarlo y extenderlo. Los malos e incapaces se han eliminado, para pasar a "merodear" entre los "gorilas". La realidad es que la masa ha superado a los dirigentes. Este es el hecho más característico del momento actual argentino y quien no lo perciba está condenado irre­misiblemente al fracaso. Tiene la fuerza de un aleaje, tal vez lento, pero incontenible. Ya lo decían ustedes mismos: su fuerza, como una conmoción subterránea, es notada por todos, pero no todos advierten su origen y su trascendencia. Es que, paralelamente a la reacción san­grienta y usurpadora del 16 de setiembre, luego del primer momento de asombro y atonía del pueblo, fue surgiendo "desde abajo" un estado de insurrección popular con características, modos y procedimientos inéditos en la historia nativa y cuya comprensión y proyección escapan, desde luego, a las mentes habituadas únicamente a los procesos conocidos, e incapaces, en consecuencia, de captar los hechos nuevos.Este estado inédito de las masas, lógicamente, no podrá ser ma­nejado ni contenido con los métodos clásicos. He aquí la razón porque los viejos dirigentes, tanto políticos como gremiales, cualquiera sea el bando en que actúan, o son incapaces o han sido desplazados. Así se explica también que la totalidad de los dirigentes que real y efectivamente se encuentran ahora a la cabeza de las nuevas formaciones peronistas y trabajadoras insurreccionales, son casi todas fi­guras que actuaban en segundo plano. Ellos también han surgido "des­de abajo". El origen del estado actual es la obra de "politización" que la doctrina peronista ha realizado en las masas peronistas populares. Nada hay más anacrónico en los planes y las posiciones de algunos dirigentes y antiguos jerarcas desconectados en absoluto del sentimien­to popular y del "hecho nuevo" que no han podido captar, ni ver, ni comprender.La fuerza del peronismo radica en que, su línea intransigente, fren­te a unos y a otros, está en la propia naturaleza del desarrollo histó­rico, en tanto las otras tendencias sólo viven y pueden obrar en el plano estrictamente político. Sus éxitos sólo pueden ser éxitos políticos, sin la gravitación ni la permanencia del quehacer histórico. Y, por ser éxitos meramente políticos, su signo en el tiempo y en espacio, es la fugacidad. El quehacer político sólo puede adquirir vivencia cuando tiene como sustento la línea histórica. En épocas de normalidad, es fácil confundir la importancia del hecho político que adquiere así fal­samente categoría permanente, pero, existen períodos de la vida nacio­nal, en los que está en juego su propio destino, en que el quehacer his­tórico es el dominante. Estos períodos están señalados por la presen­cia de los "hechos nuevos".Por eso los antiguos dirigentes gremiales, políticos y militares, cualquiera sea el bando en que actúan, están fuera de la proyección histórica: los del elenco de la tiranía, por la propia naturaleza de su proceso están condenados irremisiblemente; el conglomerado político por su parte, en cuanto a dirigentes, ha sido superado por la dialéc­tica de los hechos. En definitiva puede asegurarse, sin dogmátismos ni prejuicios,, que unos y otros no han percibido las condiciones en que se está desarrollando este modo de la vida nacional. Tanto es así, que todos ellos, los católicos nacionalistas en sus varios matices, los neoperonistas (de peronismo sin Ferón), los bengoístas y los grupos militares detrás del último golpe de estado, constituyen simplemente la réplica y el reverso, pero con los mismos módulos del elenco de la tiranía. Es natural entonces que, a los medios y procedimientos de i la tiranía, oponga el arbitrio simplista del manotazo militar, del golpe K- de estado. Un recurso que, además de no ser precisamente infalible, I tiene el grave inconveniente cuando fracasa, de provocar y explicar 1 las medidas más extremas de la reacción e imponer al pueblo una terrible contribución de sangre. Pese a sus características bélicas, el golpe de estado, sin embargo, no deja de ser un procedimiento polí­tico. En esta hora argentina, sólo la insurrección nacional es el he­cho histórico.Esta situación política comienza, sin embargo, a ser penetrada por algunos equivocados que se apresuran a "mojarse en las aguas del Jordán". Hace una semana me visitaron dos dirigentes gremiales asilados en Montevideo (Cabistain —tesorero de la C.G.T. y Cardillo — Secretario de los Gráficos) quienes querían (después de un año) recibir mis orientaciones. Regresaron con nuestra orientación, vere­mos si la cumplen. Pocos días después recibí una carta de Colom, en la que acompaña una comunicación del dirigente, también exilado en Montevideo, José L. García —del gremio de la Carne y que fue Intendente de Avellaneda— quien me hace la defensa de la C.G.T. Ne­gra (Junta de Emergencia de la C.G.T.) compuesta por: José Agarrabere. David Diskin, Ernesto Escalada, Pierini, Eusebio Rodríguez, Pantaleón Petrof, Alfredo López, Salvador Zuccoti, Andrés Framini, Juan de Dios Bases, Miguel Ruso, Humberto Mandreoni y Julio Borrego.Según se me informa, en esa carta, esta Junta de Emergencia habría trabajado por conservar la organización y defender, dentro de lo posible, conquistas obreras, pero transando y conversando con la canalla dictatorial y los políticos que los apoyan. Es decir una posición transaccional opuesta a nuestra posición intransigente. Como es natural, pensando que aún esta gente puede ser útil no he querido decirles la verdad de lo que de ellos se piensa en nuestro Mo­vimiento y les he contestado lo siguiente:Enterado de las elecciones gremiales y de la acción que la Junta de Emergencia de la C.G.T. ha desarrollado, debo confesar que es la primera vez que se me hace llegar una información de ese matiz, pues hasta ahora no había sentido ni recibido sino informes peyora­tivos referentes a este organismo que lo imaginaba de dirigentes aco­modaticios, sin decisión de lucha, sólo capacitado para defender la situación de algunos dirigentes que, habiendo perdido la mística pe­ronista, se dedicaban a tratar de no perder su situación personal en el movimiento sindical al amparo de los "gorilas". Ese es el panora­ma que me había formado de esa Central Obrera de Emergencia.Es indudable que su posición es difícil frente a la dictadura y frente a la masa. A la primera porque estará siempre sindicada co­mo peronista y a la segunda porque actuando con los enemigos es­tará siempre sospechada de falsa posición con respecto al Movimiento Peronista que actúa en franca rebelión. Yo comprendo la situación de la Junta de Emergencia, pero no sé si todos la comprenderán igual. En este momento la masa peronista se encuentra organizándose en la clandestinidad con fines de insurrección en todo el país. Su posi­ción es firme y aun, los que no se encuentran aún ligados a los orga­nismos clandestinos (comandos) se sienten inclinados a la resisten­cia en distintas formas, esperando lo que ha de ocurrir irremisible mente. Poco a poco se van coordinando las acciones y las nuevas formaciones en todas partes, en las que prima la decisión de actuar en el sentido insurreccional. Sería lamentable que la Junta de Emergencia no estuviera con las masas en esa posición porque todo su trabajo podría ser mal interpretado. Creo que la Junta de Emergencia debe tomar contacto con las formaciones revolucionarias en todas partes a fin de no tener políticamente una falsa posición que le sería perjudicial.Numerosos dirigentes de "nuevo cuño" han surgido en toda;' partes y es necesario que la Junta se ponga en contacto con ellos que serán los futuros dirigentes del Movimiento Obrero. Es indudable que de esta emergencia ha de salir una nueva estructura pues aún cuando la masa es peronista pura y firme, los dirigentes e> algunos casos han defeccionado y, en consecuencia, han perdido a* predicamento. Se puede saber que los dirigentes socialistas que pretenden dirigir a la masa obrera no encontrarán eco allí, pero no podemos saber si nuestros dirigentes antiguos representan algo ya en esa masa, como para confiar en su dirección. Por lo menos mientras dure la prisión de los dirigentes es necesario corregir los errores. En la masa se dice: ¿por qué están presos los dirigentes peronistas? y se pregunta ¿por qué no están presos los otros? Ello «s ayudado por las ambiciones de los nuevos dirigentes que desean des­plazar a los otros.Para evitar estas cuestiones es necesario embanderar en la lucha activa a todos los trabajadores y a todos los dirigentes que, teniendo un enemigo al frente, olvidarán las pequeñas rencillas e intereses domésticos para meterse enteros en la acción subrepticia de la resistencia, donde encontrarán aliciente para seguir unidos hacia adelante. Yo no he creído tanto en la resistencia muy activa, sino en la resistencia como acción de desgaste de la canalla dictatorial y co­mo una forma de impulsar a la masa a la organización y encuadramiento, mantenerla unida e informada, porque el hombre se organiza mejor para una acción inmediata que si se trata de algo lejano.Es indudable que lo que cada peronista debe hacer en este momento es organizarse para mantener el Movimiento intacto, la forma í es la clandestinidad porque, como los peronistas saben que de otra manera no se pueden organizar, desconfían de todo lo que no sea clandestino. Yo creo y así lo he anotado en las Directivas e Instruc­ciones, que toda organización que propenda a mantener unido al Pe­ronismo y organizado al Movimiento, es conveniente y debe ser apo­yada, en cambio hay que repudiar a todo dirigente que pretenda me­drar personalmente con la representación que ejerce. Trabajamos para las soluciones del Pueblo y no para las soluciones de los hom­bres. Al pueblo sólo le serviremos haciendo que sus objetivos se cum­plan y su voluntad se obedezca. No se concibe un dirigente peronista u obrero que, en este momento, en que peligran todas las conquistas de diez años de lucha, desee obtener predicamento o representación a base de transar con la canalla dictatorial, adjurando contra la jus­ticia social, la independencia económica y la soberanía nacional. No se puede pensar en la solución política circunstancial.Algunos "angelitos" piensan en la posibilidad de la "pacificación", pero sus móviles no son los que persigue el pueblo, que sólo anhela soluciones definitivas y estas soluciones definitivas no pueden venir, en forma alguna, cediendo terreno a las imposiciones de los parti­dos políticos que, en último análisis, fueron los culpables reales de los fusilamientos y las masacres de ciudadanos y obreros. Yo tam­bién era pacifista hasta el 9 de junio pero, después de los crímenes cometidos por los tiranos, apoyados por los partidos políticos, ya no tengo esperanzas que esto se pueda solucionar sino en forma cruenta.El odio y el deseo de venganza que estas alimañas han despertado en el pueblo, saldrá algún día a la calle convertidos en fuerza motriz y solo después será posible pensar en pacificación y unidad del pueblo argentino. Pensar de otra manera es desconocer la historia y sus valiosas lecciones que se escalonan a lo largo de todos los tiempos.Por eso, estar hoy fuera de la posición de lucha insurreccional es estar fuera del panorama real que vive el país y de toda proyección histórica. Las consecuencias de esta falsa posición no puede ser otra para un dirigente que el repudio de la masa.Yo veo coincidir las necesidades nacionales, los objetivos del pueblo y el estado anímico de las masas y, cuando estas tres circunstancias son coincidentes no hay fuerza capaz de torcer los acontecimientos. Debemos evitar que se "cicatrice en falso" porque las consecuencias futuras serán mucho peores. Hay que hacer el sacrificio a tiempo porque, con el tiempo, los sacrificios se multiplican, desde que, la violencia en los acontecimientos, está siempre en razón directa de su tiempo de gestación. Por eso, hay que apurar el desenlace violento, aunque ello parezca un poco cruento. Peor será si se espera. Por eso creo que el pueblo tiene razón, los tiempos dirán si me equivoco.Les he dado una organización, una doctrina y una mística. He trabajado once años para politizar las masas. Los he preparado para luchar contra la reacción y les he dejado el ejemplo de cómo se puede hacer para alcanzar las grandes reformas. Ahora les queda a ustedes no equivocarse en las formas de ejecución y tener la decisión necesaria para triunfar. Se enfrentan hoy, la reacción apoyada por las fuerzas militares —eternas enemigas del pueblo en todas partes— y el pueblo mismo. Las fuerzas, mediante la represión violenta, impondrán despojos, hasta conseguir los objetivos impuestos por la reacción. Frente a eso, el pueblo debe decidir su actitud. Si es contemplativa, lo perderá todo y deberá en el futuro, como antes, trabajar para que vivan los oligarcas y los capitalistas, mientras los trabajadores deberán debatirse en la miseria, en el dolor y en el sacrificio inútil. Si, en cambio, es activa y combativa hasta el extremo, los reaccionarios y las fuerzas que los sirven pensarán muy bien, si no les conviene transar, para evitar que la ruina los arrastre también a ellos, que son los únicos que tienen que perder. Una actitud decidida del pueblo es lo único que puede salvar a los trabajadores, de una ruina segura. ¿Si el pueblo hace eso, ¿cómo los trabajadores podrían tener una actitud contemplativa en esta emergencia? Las directivas e instrucciones del Partido, impartidas por el Comando Superior Peronista, son bien claras. Si se cumplen, se llegará a una solución. Si no se cumplen, los trabajadores tendrán que lamentarlo toda la vida, pero será demasiado tarde.Por eso, para nosotros es fácil hacer llegar a la masa política y gremial la palabra de orden ya extensamente difundida por las directivas que, la propia canalla dictatorial se empeña en hacer creer que son apócrifas, porque le tiene un terrible temor a la acción del pueblo y las acciones de intimidación les ha despertado un terror irresistible. Entre los nuestros también, los acomodados, quieren hacer creer a la masa que esas directivas no son nuestras, porque aumentando la lucha y la decisión, los pone entre la espada y la pared, desde que allí también hay para ellos. Los "pajarones'', que aún creen en una pacificación sin revancha, con fines electorales, trabajan para que las directivas no sean creídas por la masa. Todo eso debe ser destruido por nuestra acción: hay que hacer efectiva la resistencia, organizar entre tanto a la masa peronista y llegar a la mejor disposición para obrar con unidad de concepción y de acción en el momento oportuno que no ha de tardar en presentarse. Cuanto más violentos seamos mejor: al terror no se lo vence sino con otro terror superior. La garantía de que nuestras fuerzas se mantengan cohesionadas es precisamente teniéndolas en la lucha activa todo el tiempo. No comparto la idea de que para mantener las organizaciones debemos no emplearlas y mantenerlas alejadas de la lucha porque lo que ganarán en integridad material lo perderán en integridad moral. Así les pasó a los alemanes en la primera guerra que por conservar la marina de guerra en Kiel, terminaron por perder la guerra y los barcos, a la par que las tripulaciones fueron el inicial foco de la revolución que los aniquiló.Es necesario que hagamos cumplir las directivas y las Instrucciones impartidas al pié de la letra, no sólo porque ellas representan nuestro sentir, sino también porque representan el sentir popular, las necesidades de la Nación y los objetivos que persigue nuestro Movimiento desde hace más de once años. Claudicar ahora, es perder nuestro momento que comienza a llegar. Cualquier debilidad de nuestra parte será interpretada como "aflojada" por nuestra misma gente y podría constituir el comienzo de una "desbandada" que puede sernos fatal. Ahora es cuando debemos exigir y ahora es cuando debemos resistir. Algunos idiotas temen el caso de que se produzca un caos. Las revoluciones como la nuestra parten siempre del caos, por eso no sólo no debemos temer al caos sino tratar de provocarlo, sólo allí el pueblo podrá tomar las cosas en sus manos y cobrarse la tremenda deuda que los "gorilas" han contraído con él. Sin eso, por otra parte, no habrá paz y probablemente la anarquía puede llegar a prolongarse por muchos años, en los que será mucho más peligrosa para la Nación que un caos violentamente provocado que termine con los obstáculos que se oponen a la tranquilidad del pueblo. Si hay que matar sin remedio, es mejor que ello sea rápido y cuanto antes. Quien recuerde la anarquía que sucedió a nuestra independencia y los cientos de miles pasados "a lanza seca" tendrá un recuerdo del reflejo de lo que puede ser una lucha en la actualidad, si esta situación no tiene una salida más o menos rápida.Nuestra organización, bajo las prescripciones de las "Directivas para todos los peronistas" y las ''Instrucciones Generales para los Dirigentes", debe realizarse en el tiempo. No se puede pretender hacerlo de un día para otro: lo primero que hay que conseguir es que todos conozcan estas directivas e instrucciones, las cumplan y hagan cumplir; lo segundo, que se haga la resistencia en la medida de lo posible, porque aparte de que ella da razón de ser inmediata a la organización, realiza el desgaste de la canalla dictatorial y, ¡0 tercero, que se trabaje sin descanso en la organización y nuevo encuadramiento de la masa, con dirigentes nuevos jóvenes, valientes y) activos. Ustedes allí realizan las organizaciones de los distintos Comandos en toda la República, que se conecten con los comandos de exilados en: Santiago de Chile (Zona Oeste - Mendoza, San Juan, San Luis, Catamarca, La Rioja, Córdoba); en La Paz - Bolivia y Cochabamba - Bolivia (Zona Norte - Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago riel Estero, Córdoba); Zona Nordeste, Comando de Asunción del Para-guay, con Chaco, Formosa, Entre Ríos, Corrientes, Santa Fé, Misiones; y Zona Este, Comando en Montevideo y Rio de Janeiro, con Gran Buenos Aires, Santa Fé y Entre Ríos. Toda la Patagonia estará conectada con Santiago de Chile, donde ya existen enlaces bien definidos. Los Comandos de Exilados se conectan con nosotros. Asi podremos intercambiar tanto informaciones como hacer llegar directivas e instrucciones. Sin embargo, como es necesario que la conducción se realice en el propio teatro de operaciones, sin esperar las órdenes mías que, en ese caso puede ser tardías, le adjunto las credenciales que lo autorizan a usted para proceder en mi nombre j representación más absoluta para que en caso necesario usted obre directamente, como si fuera yo, en cualquier caso que sea necesario Con la autorización le adjunto también un documento en el que des¡ autorizo a todos los que puedan invocar mi autoridad en las organizaciones peronistas; la nueva organización clandestina, nada tiene que ver con esas autoridades caducas también.Cada una de las Zonas indicadas debe estar unida al Coman* de Exilados más próximo (Santiago, La Paz, Cochabamba, Asunción, Montevideo, Río de Janeiro) pero debe tener la natural dependencia de ustedes allí. Los Comandos de cada provincia deben conectarse mantener enlaces rápidos y permanentes con los Comandos de Zona. Así se podrán unir las células bases con los Comandos de Provincia estos con los de Zona y los de Zona con los de Exilados y con i Comando General que tendrán ustedes allí en Buenos Aires. En es forma se podrá canalizar toda acción haciendo que la unidad de acción oriente el espontaneísmo que hoy mantiene toda la organización existente que, por lo que se ve, está en la etapa inicial de la organización nacional.Así también se cumplirá de la mejor manera el aumento y el fortalecimiento de las organizaciones intermedias entre la masa y Peron (Comandos de Exilados, que sólo son intermediarios de la Conducción) y Comando General. Sólo así se puede mantener también el grado de independencia de los comandos provinciales y zonales sin necesidad de exponerlos al peligro de la delación, desde que pocas personas pueden conocer su existencia, y mantener la clandestinidad y el secreto aún entre la propia gente que compone las organizaciones. Lo demás será fácil de ir estableciendo a medida que la organización progrese lo suficiente.En las directivas están contemplados casi todos los casos de que Usted me habla o consulta en su carta, por eso bastará que las directivas sean impuestas en todos los organismos y que sean conocidas por todos, para que cada uno sepa lo que tiene aisladamente que hacer en cada caso. Por eso creo que un trabajo fundamental que hay que realizar es hacer que las directivas e instrucciones sean respetadas y se aclare que ellas son auténticas y que cada peronista debe ponerlas en ejecución y hacerlas ejecutar por los demás en la medida de sus posibilidades.Por las últimas noticias que me llegan me entero de la convocatoria para elecciones de Constituyentes, para la reforma de la Constitución. Este hecho pone de manifiesto que se trata de una flagrante violación de la propia Constitución de 1853 que dispone que previamente el Congreso declare la necesidad de la reforma. Este tremendo error de la dictadura' lo debemos aprovechar, impartiendo la consigna a todos los peronistas de que, llegada la ocasión, deben votar en blanco y proclamando asimismo, el desconocimiento de toda reforma constitucional realizada en estas condiciones, como asimismo desconociendo la derogación por decreto de la Constitución Nacional do 1949. Es claro que todo esto es sólo con el fin de "quilombificar" más el asunto, desde que nosotros no estamos interesados por ahora en elecciones, sino en provocar el caos que nos posibilite tomar la situación con el Pueblo mismo, según reza en nuestras instrucciones y directivas. La posición abstencionista es para nosotros la regla. No sólo no votaremos sino que debemos hacer todo para que rio se pueda votar. Se trata de no dar escape a la dictadura por ningún lugar y menos por la solución política. Ahora los que queremos guerra somos nosotros, pero guerra a nuestro modo, no al de ellos. Vamos a ver si podrán gobernar cuando el pueblo llegue a la resistencia sistemática. Veremos también quien será el que pierda con la ruina general. Me daría un gran placer si algún día, en la obra en que yo trabajara, tuviera a los oligarcas v a los "petiteros" acarreándome baldes de la mezcla.Creo que lo peor para nosotros ha pasado, no porque crea que no haber más jaleo, sino porque nuestra gente ha aprendido mucho en este año pasado. Si se acostumbra a operar subrepticiamente como se dice en las directivas, yo respondo que le vamos a dar cada día mayores malos ratos a la canalla dictatorial y que llegará el día en que escaparán como ratas, los que no estén colgando de los árboles de Buenos Aires, de las provincias y aún en otras partes. Por eso insisto en la necesidad de cumplir y hacer cumplir las directivas. Nuestra inmensa masa, haciendo en todo el país, lo que allí se indica adquirirá un poder extraordinario de acción que la dictadura no sólo no podrá reprimir sino que tampoco podrá resistir. Debemos como usted muy bien lo indica en su carta dispersar las acciones, en forma que la represión disperse también las fuerzas de la tiranía. Cuando ello haya sucedido, será "pan comido" y será cada día peor para ellos. Esta guerra ha de decidirse no por una batalla como ellos quieren, sino por millones de pequeños combates dados a todas horas en todas partes y por todos los peronistas.Los Comandos de Exilados que funcionan en todas partes del extranjero donde hay exilados, hacen también un buen trabajo en la propaganda y la contrapropaganda. Nuestros muchachos les complican la vida a los "cagatintas" que la canalla dictatorial ha mandado a todas partes para representarlos. Están dignamente representados porque, según las noticias que tengo, en todas partes los odian con la misma intensidad que nuestra gente los odia allí. No hacen sino gastar dinero, contrabandear y pasar buena vida. Nosotros lo celebramos porque así nuestra gente puede distinguirse mejor. La lucha en todos los países es más fácil que allí porque éstos no quieren guerra sino pasarla bien mientras les dure, que saben que no será por mucho.Antes de terminar deseo hacerle llegar mis felicitaciones por do lo que usted hace y ha hecho por nuestras cosas allí, por su inquebrantable fortaleza y por su extraordinaria moral. Sólo la pasta de los grandes hombres está templada en esa fortaleza que usted ha demostrado que la posee. Yo me alegro por nuestro Movimiento que tiene la fortuna y por nosotros que tendremos la satisfacción de entregar nuestras banderas a quienes nos puedan superar.Un gran abrazo.Juan Perón

Seguir leyendo

  • Visto: 2870

Carta a Hernan Benitez (06-11-1956)

Caracas, 6 de Nov. de 1956 Contesto su agradable carta del 29 de septiembre pasado y tengo el agrado de retribuirle su gentil saludo con uno lleno de todo mi afecto y mi recuerdo.Veo, por su carta, que todo comienza a aclararse, tan pronto han co­menzado a disiparse las lagunas de la calumnia y de la infamia, acumuladas sobre hombres que cumplieron un deber, como lo entendieron, con las fallas consubstanciales a su condición de hombres y también con las pocas virtudes que nos es dado mostrar. Estos, nos están haciendo mejorar, de acuerdo con el viejo aforismo castellano: "atrás mío vendrán, los que bueno me harán". Me agrada saber que la Iglesia comienza a darse cuenta de lo que ha hecho.

Seguir leyendo

  • Visto: 3165

Carta a Florencio Monzón (09-03-1956)

República de Panamá, 9 de marzo de 1956 Sr. D. Florencio Monzón SANTIAGOMi querido amigo:En estos días he estado de mudanza de Colón a Panamá, es decir del Atlántico al Pacífico......Veo que las noticias allí menudean. Aquí también las recibimos, si bien un poco mas tardíamente y menos explícitas, a menudo desfiguradas. Por esas noticias se ve claramente que la maldita dictadura militar está pasando las de Caín y a fe que bien lo merece por salvaje y asesina.

Seguir leyendo

  • Visto: 2546

Carta a Florencio Monzón (03-12-1955)

Colón, 3 de diciembre de 1955 Señor Florencio Monzón. Estimado amigo:Acuso recibo de su carta del 30 de noviembre ppdo. y me apresuro a contestarla, agradeciendo sus amables palabras y recuerdo.Veo por ella que se encuentra en Chile "como perro en cancha de bochas" según me dice. Yo estoy en Colón (Panamá) desde que llegué de Paraguay, dedicado a escribir un libro contra las dictaduras militares, para lo cual he elegido como argumento los hechos producidos en la Argentina. Así puedo matar dos pájaros de un tiro: darle duro a esos canallas de la dictadura y defender también la idea antidictatorial en nuestros países a menudo azotados por ese verdadero flagelo.He terminado lo sustancial del manuscrito y ahora debo imprimirlo en Estados Unidos y en México, el primero para el inglés y el castellano el segundo. De modo que es muy probable que deba viajar para ello. No sé cuánto tiempo me llevará ello pero creo que no estaré de vuelta hasta dentro de un mes. Como no tendré paradero fijo no puedo anticiparle nada por el momento. Me parece que es mejor que se quede usted en Chile. Tome contacto con María de la Cruz, muéstrele esta carta y ella lo ayudará para permanecer allí. María de la Cruz es una gran amiga y una gran mujer en Chile que trabaja como nosotros por el pueblo y cualquier cosa que haga por ella será para nuestra causa. Lo mismo ella, sabiendo que usted es hombre nuestro hará cualquier cosa por usted....Esperemos que las cosas en la Argentina no tarden en cambiar y que nuestros muchachos sigan con la resistencia pasiva. Le mando con ésta uno de los panfletos que ya hemos hecho llegar en gran cantidad a la Argentina.Un gran abrazo. JUAN PERÓN 

Seguir leyendo

  • Visto: 2467

Carta a John W. Cooke (14-09-1956)

Caracas, 14 de setiembre de 1956 Señor Embajador Dr. D. John Cooke Montevideo.Mi querido amigo:Acabo de recibir una carta del amigo Colón Eloy Alfaro que me encarece k transmita a usted mi domicilio con urgencia. He comunicado cablegráficamente al Dr. Eduardo Colom que le haga llegar mi direc­ción postal con toda urgencia. Sin embargo, por las dudas, le repito aquí:Domicilio: Avenida Andrés Bello y 4º Transversal de GuaicaipuroEdificio "Josmary" - Depto. 19 - Caracas - Venezuela. Dirección Postal: Francisco Deleonardis - Casilla de Correo 3067 - Caracas - Venezuela.Las últimas noticias que he recibido de su hijo John han sido enviadas desde allí a Panamá y me han llegado recién en Caracas. ;!'; Estoy contestándole a él, pero quiero también hacerle llegar a usted mi afectuoso saludo. La carta que le remito a John por intermedio del emisario convenido puede usted leerla y tener por ella la posibilidad de mandarme su opinión personal para juzgar los momentos actuales de la Argentina que yo enfoco sólo a través de la cuantiosa información que me llega, que jamás puede compararse a la impresión perso­nal que puede uno formarse desde allí.Yo me he instalado en Caracas, donde pienso pasar una temporada hasta que los acontecimientos de la Patria me lo permitan. Según las informaciones que recibo la canalla dictatorial parece llegar a su fin, abrumada por su« desaciertos y sus errores, descompuesta en gran parte la fuerza que la sustenta, desgastados por las disensiones inter­nas y acosados por la ineptitud y la pasión que los impulsa cada día más a las exageraciones violentas. Sin embargo yo no soy tan opti­mista como la mayoría de mis informantes. Creo que la fuerza aún puede postergar por un tiempo la decisión final, aunque no tengo la menor duda de que fracasará ruidosamente, caerá y el triunfo final será nuestro a corto o a largo plazo.He tenido conocimiento que la canalla dictatorial ha trasladado de nuevo a John a Ushuaia, aunque no se me ha confirmado tal canallada. Precisamente hemos tenido gran precaución en todo para evitar que a él se lo pueda culpar de nada ya que lo consideramos un hombre que tendrá actuación decisiva en el futuro y queremos cuidarlo. No tengo la menor duda que la canalla dictatorial se ha dado cuenta de los qui­lates que encarna John y por eso lo considera un hombre peligroso. Usted sabe que su hijo es el único hombre del movimiento que tiene documentos míos que lo autorizan a proceder en mi nombre y represen­tación en cualquier momento. Siempre he pensado si no le habrán secuestrado esos documentos y a eso obedece la persecución despiadada de que es objeto.Sin embargo, ante algunas propuestas que me han hecho llegar sobre posibles conversaciones a fin de alcanzar soluciones, he contes­tado que como yo no puedo tener en la mano la solución, deben ini­ciarse gestiones para que John sea puesto en libertad, o por lo menos trasladado a Buenos Aires, porque él es el hombre que ha de represen­tarme y tratar en mi nombre. Sé que él es completamente intransi­gente como yo y además tendrá mis puntos de vista, lo que me permite que nos entendamos muy bien.En la carta que le dijo a él podrá usted tener una idea completa de todo. Mis respetos a la Señora.Un gran abrazo.Perón

Seguir leyendo

  • Visto: 2318

Carta a John W. Cooke (21-03-1957)

Caracas, 21 de marzo de 1957. Señor Dr. John William Cooke SantiagoMi querido amigo:Usted podrá imaginar la satisfacción con la "plantada" espectacular de ustedes. Realmente "nos saltaron los tapones" cuando recibimos insólitamente la información de que ustedes estaban en Magallanes (Chile). Yo tengo una doble alegría porque el trabajo ya se estaba poniendo demasiado pesado para mí solo en el Comando Superior Peronista.

Seguir leyendo

  • Visto: 2965

Carta a Florencio Monzón (10-01-1956)

Colón, 10 de enero de 1956 Señor D. Florencio Monzón SantiagoMi estimado compañero y amigo:Acuso recibo de su carta del 8 ppdo. y le agradezco su recuerdo y su saludo. Yo contesté ya otra anterior que no sé si la habrá recibido a estas horas. Por las dudas no deseo quedar en deuda con usted que ha sido tan amable.Las cosas en Buenos Aires no van tan mal para nosotros. Los líos que se producen son grandes y los que hay en perspectiva, son tremendos. Es menester esperar. Según mis informes, lo bueno es precisamente lo malo que se está poniendo aquello.Espero yo también que María le arregle allí su asunto pues veo que usted, como todos nosotros, está varado. Y pensar que estos canallas, que nos han robado todo, dicen que nosotros somos los ladrones. Algunas veces me arrepiento de no haber robado unos millones, total, por boca de estos infames, no hay gran diferencia entre la honradez y la deshonestidad.Estoy escribiendo un artículo para Italia que me han prometido pagar. En ese caso veré de ayudar con un poco a los amigos. Nuestros amigos ricos interdictos y presos poco han podido hacer por los demás. Debemos defendernos mientras podamos.Pienso que, en Buenos Aires, puede producirse algo en cualquier momento. La situación de la dictadura es muy difícil e inestable. Los aplastará un día sus errores y su violencia. De eso no tengo la menor duda. Es sólo cuestión de saber esperar. Yo estoy trabajando fuerte, escribiendo para revistas extranjeras. El libro quiero que llegue primero a la Argentina y en esas diligencias estoy. No me interesa tanto que su-contenido se conozca en los demás países porque se trata de cuestiones nuestras. Conviene no dar injerencia a los demás sino después se creen con derecho a meter las narices donde no deben. Los argentinos podemos arreglarnos solos.Muchas gracias por todo y un gran abrazo.Juan Perón

Seguir leyendo

  • Visto: 2498

Carta a Florencio Monzón (08-02-1956)

Colón, 8 de febrero de 1956 Señor D. Florencio Monzón SANTIAGOMi querido amigo: Recibí su carta del 4 ppdo. y le agradezco sus amables palabras y sus -formaciones que me llegan a tiempo de contestar a María.... Luchar por pobres tiene su inconveniente de la persecución de los ricos pero no todas son desventajas, pues donde quiera que uno va recibe satisfacciones piensas. Yo, desde que salí de Asunción y recorrí casi toda Sudamérica y I ntroamérica, no hice más que recibir muestras del cariño de los pobres que me siguió durante todos los viajes, reflejado en la sonrisa del changador o en las palabras de miles de trabajadores con quienes uno debe cruzarse cuando viaja. Lo mismo pasa aquí en Colón, donde los pobres son mis amigos y me protegen y me defienden y me ayudan. No saben los tontos lo que vale ser sincero y leal con ellos.Es, como usted dice, necesario trabajar. Es necesario también trabajar ordenadamente y de manera efectiva. Yo veo la situación clara: la dictadura busca una salida política por medio de los partidos que sirve. Pero la inmensa mayoría peronista no les da ninguna puerta de escape. Algunos traidores han sido hablados por la dictadura para intentar formar un partido Unión Popular que divida los votos peronistas. A esto se ha prestado Bramuglia según me dicen pero no va a tener resultados, por lo menos apreciables si, en su hora, yo digo lo que debo decir al respecto. Que está entendido con la dictadura es lógico porque sino ésta no los dejaría organizar.El camino es uno solo: seguir con la resistencia pasiva. Los sabotajes, el trabajo a desgano, los paros, las huelgas, los boicots, las perturbaciones, etc., harán que la dictadura tome cada día represiones más violentas y ejerza un gobierno cada día más arbitrario y tiránico. Esto aumentará la resistencia a su vez creando así un círculo vicioso en el que entrará la dictadura, sin encontrar salida. Eso creará miles de pequeñas conspiraciones en todos los ambientes donde la arbitrariedad se haga presente, las que se unirán poco a poco para formar una gran conspiración y una verdadera subversión. El clima popular revolucionario es necesario y previo, para contagiar a las fuerzas armadas que finalmente entrarán como han entrado siempre, al final. Tenemos hombres en el Ejército y en todos los sectores pero aún no ha madurado este proceso. Las revoluciones necesitan que se gesten desde abajo, no desde arriba. Primero debe estar el pueblo, después actuar los jefes. Por otra parte nuestro pueblo necesita sufrir para colocarse en situación de reaccionar. Está muy mal acostumbrado a que todo se lo haga yo, como en los diez años de gobierno. Ahora debe hacer él, para merecer la libertad que ha perdido y el bienestar que antes no supo apreciar correctamente.Nosotros desde todos los ángulos debemos hacerle llegar la orden de provocar la resistencia pasiva en todas sus formas, haciendo que todos, en todas partes y en todo momento, se dediquen a las acciones pasivas de sabotaje, trabajo a desgano, perturbaciones, etc. Nuestro pueblo si tiene que exponerse no hará nada, menos aun si debe pelear, porque ha perdido el espíritu combativo, como consecuencia de una larga era de felicidad y comodidad. Por eso cuadra a él la acción indirecta de la resistencia pasiva, sin peligro, sin lucha aparente, pero de efecto colectivo terrible. Si tiene que exponerse a algo pensará que los otros lo van a hacer y que él no tiene que exponerse. Las mujeres le aconsejarán que no se exponga y la familia influirá grandemente. En cambio en la resistencia pasiva no hay necesidad de que nadie se exponga, por eso es apropiada. El esfuerzo de todos terminará con la dictadura. Cada uno hace lo que puede, los esfuerzos de todos se suman y la resultante es una acción aplastadora. El gobierno defacto no podrá resistir si sólo un 30% se dedica seriamente a hacer resistencia pasiva con sabotaje individual......Para mayor seguridad, le ruego que le diga a María que en el futuro, su correspondencia, en vez de mandarla al gerente del Hotel Washington, como hasta ahora, la mande al nombre y apartado que le indico al pie.Muchas gracias por todo. Mantengan bien en secreto ese domicilio y nombre. Allí pueden mandar con confianza cualquier cosa.Un gran abrazoFirmado: Perón 

Seguir leyendo

  • Visto: 2116

Carta a Dr. John W. Cooke (14-09-1956)

Caracas, 14 de setiembre de 19B6 Señor Dr. John W. Cooke (hijo)Mi querido amigo:Su carta de agosto me ha llegado con retraso y deseo contestarla de inmediato porque, no siendo contestación de mis dos anteriores, me ha impresionado el hecho de que nuestras ideas que se han cru­zado en el aire, parecen las mismas. Nuestra unidad doctrinaria hace milagros y los hará aún más en el futuro.Su nueva carta y sus impresiones e ideas referentes a la situa­ción que vive el país las comparto en absoluto, más aún, las firmaría yo mismo. Ello me produce la inmensa satisfacción de comprobar cómo los hombres puros e Íntegros como usted, comparten las ideas, honradas, mientras otros contagiados por las ambiciones bastardas de los apetitos políticos desvarían alrededor de las conductas y pro­cederes inconfesables. Ello me demuestra una vez más que cuando puse los ojos 6xi usted para reemplazarme, no me había equivocado.He lamentado como si me ocurriera en carne propia todas las infamias que ustedes han soportado allí y que me cuenta en su carta. Para un hombre joven, ardiente y valeroso como usted esas son con­decoraciones y si bien van arrancando girones del alma van creando experiencia y formando el carácter que se necesita para luego lu­char con más decisión y voluntad. Si las vicisitudes que soporta no han podido doblegar su espíritu, es porque es usted invencible. Lue­go tiene pasta de vencedor y eso es lo que más se necesita en la lu­cha política. Pido a Dios que siga usted como hasta ahora. Ya ha pasado lo peor y estamos cerca de la meta prometida. De no haber sido por los hombres como usted, con que ha contado el Movimiento, tal vez todo estaría perdido. Muchas veces he dicho que lo importan­te estaba en que nuestra juventud tomara la bandera y la llevara al triunfo. Hoy ya no tengo la menor duda que ustedes nos supera­rán y esa es mi gran satisfacción y mi mayor ventura. Que Dios los proteja y les de fuerzas frente al infortunio y las infamias que tanto ennoblecen,, cuando se las sabe superar con dignidad.Sobre la situación argentina, recibo todos los días numerosas in­formaciones, casi todas ellas muy optimistas y, aunque yo no lo soy tanto, entreveo que la canalla dictatorial está llegando a su fin. El desgaste y la' composición de su fuerza se acentúan día a día; las disensiones internas aumentan por la lucha entre los moderados y los "gorilas"; el pueblo cada vez más insurreccionado, aunque im­potente, la situación económica y social cada día más caótica y, la situación política, cada vez más complicada y difícil.Actualmente, las tendencias más diversas actúan en forma de estimulante para el desorden que se perfila como consecuencia polí­tica: la Canalla Dictatorial quiere asegurar un continuismo que le cubra las espaldas y les asegure el "cogote" en grave peligro pero, por las tendencias encontradas, no lo pueden hacer sin el grave ries­go de quedar en la mitad del camino. La promesa de elecciones, he­cha como un paliativo a las exigencias de sus mismos secuaces políti­cos, parece ser que puede quedar en promesa por ahora, pero la fuer­za puede postergar este conflicto de opinión, pero no lo puede re­solver. La dictadura se da cuenta que, sin el peronismo, el conflicto de opinión no puede tener solución, por eso se empeña en despresti­giarnos a nosotros, como una manera para quitarnos del medio, pero se dan cuenta que, más nos atacan y más nos quiere la gente, que los odia cada día más a ellos que, para el pueblo no dejan una sola macana por hacer. La firmeza del peronismo que, en los momentos actuales es inquebrantable e inconmovible, está haciendo fracasar todo intento de escape político para la canalla dictatorial.Bengoa, con su corte de traidores contumaces, quiere hacer una revolución a los "gorilas" para poner un personero allí y mediante el fraude o el engaño, hacerse elegir Presidente Constitucional, repre­sentando las tendencias conservadoras, nacionalistas y clericales. Ya ha caído en el descrédito, porque se apuró mucho y mostró sus am­biciones antes de tiempo y, "blanco que está mucho expuesto, termi­na por ser derribado". Han hecho circular estas alimañas, una carta apócrifa atribuida a mí, en la que se propugnaría el apoyo a este traidor entre las masas peronistas. Nadie ha creído en esta patraña y el descrédito se ha sumado al descrédito. Como ellos no son capaces de hacer una revolución todo su plan se quedará en la mitad del camino.Los radicales, al darse cuenta que, en cuestión de elecciones, no se puede hacer un guiso de liebre sin liebre, es decir sin el Pueblo, trataron por todos los medios de sacarnos la masa, aún recurriendo a los más diversos arbitrios pero, defraudados en sus esperanzas, re­curren al último medio: buscar tener una entrevista conmigo a fin de llegar a un pacto mediante una fórmula mixta radical- peronista (Frondizi-Conte Grand) para lo cual me han tanteado con mano lerda en dos ocasiones. La primera fue hace algunos meses, en que vino a Colón el Ex-embajador Insausti, para ver si yo entraría en conversaciones con Frondizi; mi respuesta fue: "según de qué se tratara". La segunda me llega por un conducto similar para ver qué diría yo de una entrevista en Caracas con Frondizi y Rodríguez Ara- ya. No he contestado aún, pero la contestación será la siguiente: que ellos que se tratan con la canalla dictatorial a quien han apoyado hasta ahora, deben gestionar que usted vuelva a Buenos Aires y sea puesto en libertad y que ellos tratarán con usted, en quien delego toda mi representación y autoridad al efecto. Ello se justifica porque, estando yo tan lejos y tan apartado de la situación no puedo resolver un problema en el que debe ser consultado el pueblo en general y las fuerzas peronistas en particular. Que nosotros no hacemos pac­tos a espaldas del pueblo y que para llegar a cualquier acuerdo es indispensable la consulta a nuestra gente.Usted ve como está la cosa. Todos quieren el gobierno que surgirá de los despojos. Ninguno se acuerda del Pueblo y de lo que éste quiere, sino que se lo quiere utilizar por los votos que proporciona. Eso es lógico, porque todos ellos trabajan para sí y no para el país y, menos aún, para el Pueblo. Persiguen éxitos parciales o circunstan­ciales para ellos, por eso son incapaces de asegurar el triunfo defini­tivo que será para el Pueblo, en cambio a nosotros que no nos interesa sino el triunfo del Pueblo —de eso no tengo ahora la menor duda—, seremos los triunfadores finales, que serán los únicos triunfadores que queden en pie. A ellos los colgaremos nosotros a corto plazo o los colgarán los comunistas a largo plazo: ellos pueden elegir, eso sí, el árbol y la piola.La lucha política es, en último análisis, una lucha de voluntades, en la que vence el que sepa disponer de una voluntad más firme y más decidida. Nosotros mantendremos una absoluta intransigencia, en tanto dispongamos de los favores del Pueblo, porque sabemos que este problema de opinión se resolverá sólo con la opinión popu­lar y no tenemos la menor duda que, esa opinión, está hoy más que nunca con nosotros.Algunos ensayan los viejos métodos de la política criolla, en tren de combinaciones y fraccionamientos. Eso ya está fuera de lugar y éste precisamente es el error de muchos políticos superficiales. En vez de apreciar las circunstancias sobre la información objetiva, se dedican a consideraciones subjetivas que más obedecen a sus deseos que a la realidad y terminan por engañarse a sí mismos, como el tonto que se hace trampas mientras juega al solitario. Creen que los momentos que estamos viviendo se han de resolver por los méto­dos usuales de la política, sin darse cuenta que otras circunstancias muy distintas son las que intervienen en este caso concreto y par­ticular. Ello ocurre con los que ahora creen "entrar en el pueblo hablando de pacificación". Cuando el odio y el deseo de venganza acumulado por los asesinatos, persecuciones, encarcelamientos, tortu­ras, desposesiones, etc. salgan a la calle convertidos en fuerza mo­triz, hemos de preguntarles qué clase de pacificación han de emplear. Nosotros hemos pagado un elevado precio y una alta contribución de sangre y sacrificios de todo orden. Para que haya paz será necesario que ellos paguen por lo menos otro tanto. No porque nosotros querramos vengarnos de ellos, sino porque el pueblo lo hará aunque nos­otros nos opongamos. Ello lo haremos nosotros o lo harán otros en nuestro lugar.Cuando yo determiné la política a seguir por nuestro movimien­to en 1940, recuerdo que les hice a los ministros una apreciación de lo que ocurriría en el mundo, dentro del cual vivíamos y que, en consecuencia, debíamos consultar para meter nuestra acción en con­gruencia con su marcha, ya que no estaba en nuestras manos el de­terminar ciertas cosas fundamentales que fijan fatalmente las gran­des líneas, dentro de las cuales se desenvuelve, querramo3 o no, la propia norma de acción.En esa ocasión recuerdo que les dije (era la época de la Segunda guerra) que todas las perturbaciones que se producían y que se pro­ducirían más adelante obedecían a la circunstancia de que en el mundo se estaba dilucidando el signo que había de presidir al Siglo XXI, en oposición a la ideología que había caracterizado al Siglo XIX. Que estábamos asistiendo a la lucha a muerte sostenida por las democracias imperialistas para subsistir con alma de Siglo XIX, fren­te a la acción de las democracias populares que pujaban por conquis­ tar lo® derechos a encabezar el siglo XXI. La historia no retrocede y ello nos hace pensar que el Siglo XXI será de las democracias populares, por mucho que se opongan los anglo-sajones. Es, por otra parte, la línea ya perfilada por las corporaciones de la Edad Media que, a través de las democracias burguesas, vuelve a levantar sus banderas. La invención de los partidos políticos utilizada como ariete para sacar a las organizaciones sindicales del movimiento político y reducirlas a la intrascendente lucha gremial, va llegando a su fin. La Revolución Rusa, Musolini e Hitler demostraron al mundo que la política del futuro es del pueblo y en especial de las masas orga­nizadas, con las que ellos enterraron los partidos políticos que aún conservan los países como un resabio del Siglo XX. Nosotros en la Argentina hemos demostrado lo mismo y lo que hoy está pasando en nuestro país demuestra que no nos hemos equivocado.Paralelamente a este panorama, se ha desarrollado la acción de Comunismo internacional, a través de Stalin, del Komitern y del Ko miform, con resultados aterradores para las democracias imperiales del Siglo XIX que aún subsisten y que se tapan los ojos para no ver la terrible realidad que se cierne sobre sus cabezas. En efecto, hace apenas cincuenta años, el Comunismo estaba formado por un teórico doctrinario (Marx), cinco o seis agitadores (Lenin, Trostky, Gorki, etc.) y algunos "tirabombas" distribuidos por el mundo en tren socialista. Al terminar la Primera Guerra Mundial eran ya en 1917, luego de la Revolución Roja, 200 millones de hombres y 28 millones de kilómetros cuadrados (es decir Rusia). En el interregno entre la primera y segun­da guerra, con un trabajo bien hecho, este comunismo se extendió al mundo entero hasta impresionar a los propios anglosajones —sus ene­migos naturales— que lo llamaron la gran democracia soviética y re­galaron a Stalin un sable de oro cuando el Presidium resolvió acor­darle el grado de Mariscal. Al terminar la Segunda Guerra Mundial, el Comunismo domina e influencia con su dominio a no menos de 2.500 millones de hombres y más de las dos terceras partes de la superficie terrestre. Si no veamos: 200 millones detrás de la Cortina (lituanos, estonios, letones, polacos, alemanes, húngaros, checoeslovacos, rumanos, búlgaros, yugoeslavos, etc.), 200 millones de rusos, 600 millones de chi­nos, en total 1.000 millones en Europa y Extremo Oriente. 200 mi­llones de indochinos, polinesios, vietnamitas, etc. que con los S00 mi­llones de indúes forman otros 1.000 millones. Medio oriente y Africa del Norte completan de manera abundante los 500 millones restantes. En total 2.500 millones. El mundo tiene alrededor de 3.500 millones. Los 1.000 millones restantes están penetrados, infiltrados, etc. por los comunistas, como lo vemos en Italia, Francia, etc.Frente a este panorama, no se necesita aer muy perspicaz para < «rae cuenta que. si no media un milagro, dentro de pocos años el mundo será comunista. En aquella ocasión dije yo a los ministros que intervenían en la reunión que, siendo la República Argentina un pe­queño país frente a los colosos en pugna, no podía fijar su propio rumbo sin ajustar su conducta a lo que ha de ocurrir en el mundo. Que los destinos del mundo se van a decidir en el Volga o en el Rhin y no en el Río de la Plata, por lo menos por muchos años todavía. Que era necesario entonces vivir un poco de reflejo, ya que no teníamos aún luz propia, que de algo valen los cuatro mil años que Europa tenía detrás de sí. Que asistíamos al final y derrumbe de un imperialismo y al nacimiento de otro. Que así como habíamos vivido siglos bajo la férula del imperialismo capitalista podríamos vivir otros bajo la acción del nuevo imperialismo, para lo cual era necesario ir preparando la evolución que nos permitiera subsistir sin grandes cataclismos y que para ello había que pensar en las democracias populares que, o las ha­cíamos nosotros o las harían los comunistas.Observe el panorama actual argentino y vea a los conservadores y reaccionarios y piense, si no tengo razón cuando digo que los colgare­mos nosotros o los colgarán los comunistas. De todo esto podemos ad­vertir que ellos no salvarán sus cabezas en ningún caso pero, les queda el recurso de elegir. Se infiere así que nosotros ya hemos vencido y que lo que les queda a ellos es la agonía que se podrá prolongar pero no evitar. No creo que haya guerra porque eso aceleraría el desenlace y los yanquis lo saben. En la reunión de Presidentes ya dijeron que consideraban a Japón perdido para Estados Unidos. Ellos se abroque­larán en América y el destino ya está signado.Sin darme cuenta me ido saliendo de la cuestión argentina que nos interesa. Los actuales momentos de lucha entre el pueblo y la reac­ción, representada por las fuerzas armadas, la oligarquía y otros sec­tores reaccionarios y oportunistas, se ha ido haciendo enconada y sin cuartel. La reacción no había imaginado que la resistencia del pueblo seria tan firme por lo menos en lo que al tiempo se refiere. Ellos cre­yeron que acabarían por exterminar al peronismo destruyendo a Perón mediante una campaña de infamias y calumnias que, por tratarse de un movimiento gregario, era suficiente destruir al hombre moral y aun físicamente, si era necesario, para terminar con su movimiento. Pero habían olvidado que también mediaba una doctrina, una mística y mu­chas realizaciones sociales, de las que el pueblo había disfrutado casi diez años. Ahora se encuentran en un callejón sin salida. No tienen encape político, mientras mantengan al Movimiento Peronista fuera de la Ley.Desde hace casi ocho meses vengo sosteniendo la necesidad de man­tener la resistencia civil y las instrucciones y directivas dadas por el Comando Superior Peronista así lo establecen. Creo que es el único camino que puede hacer efectivos los derechos populares conculcadosen absoluto por la canalla dictatorial. Poseemos una inmensa masa pero, debido a las prisiones y persecuciones ha sido desorganizada. Por eso lo necesario es: realizar la resistencia, entre tanto se organiza la masa en la clandestinidad y se preparan para el futuro las acciones decisivas. Las revoluciones y los conatos ocurridos en estos últimos meses no han hecho sino perturbar el trabajo de la resistencia, como le decía en mi anterior. Lo que debemos hacer es propugnar por todos los medios la lucha activa y subrepticia hasta que la descomposición nos permita provocar el caos, único momento en que el pueblo, con las fuerzas que nos son afectas y que aún quedan en todas partes, puede tomar las cosas en sus manos y proceder. Este será un trabajo largo pero, mediante la organización, podrá realizarse racionalmente.Le adjunto las directivas de que le hablo y que espero que ya las tendrá pero se las adjunto por las dudas.Yo estoy a la espera de los acontecimientos, por ahora, en Vene­zuela, pero listo para saltar más cerca si es necesario. Yo ya he hecho experiencia en el exilio y sé que no conviene permanecer mucho tiempo en el mismo lugar pero tampoco es conveniente ir a la frontera con mucha anticipación. Si es preciso yo me trasladaré a Chile o Bolivia en cuanto los hechos que se produzcan en la Argentina me hagan ver la necesidad de estar cerca de allí.Sé que las organizaciones peronistas marchan lentamente pero que hay grandes núcleos organizados con los que trataremos de ligarnos conjuntamente con los nuevos organismos que surgen de la clandesti­nidad. Las organizaciones obreras responden ampliamente y todas están en permanente agitación con cualquier pretexto, lo que permite la gim­nasia permanente, base para que estén siempre en pie de guerra. No­sotros tenemos organizados los comandos periféricos y con ellos lle­gamos permanentemente a las organizaciones internas mediante direc­tivas e instrucciones de todo orden. Creemos que, poco a poco, alcan­zaremos un alto grado de eficiencia orgánica que nos permita la con­ducción con unidad. Todo es cuestión de tiempo.Cualquiera sean las circunstancias que se presenten en el futuro, por las consideraciones que le hago al principio, creo que nosotros no debemos sino alentar la lucha activa por todos los medios. Trataremos de hacer la guerra sin cuartel y no dar lugar a ninguna pacificación que seria contraproducente para nosotros. Sé que algunos peronistas débiles están pensando en esa pacificación por cuestiones personales, pero, también creo que la masa no está en esa disposición de ánimo. Nosotros debemos seguir la dirección de la masa que, colocada intran­sigentemente, será a la corta o a la larga la que decida este problema Hoy, más que nunca, soy partidario de luchar con la más grande energía y la mayor violencia, si es necesario.Hemos de superar por el momento la prisión de los dirigentes más efectivos, echando mano a la gente joven y decidida que, cada mo­mento nos demuestra de lo que es capaz una masa organizada y adoc­trinada.Espero que un día u otro la canalla dictatorial ceda a la realidad por las buenas o las malas. Entonces tendré el placer de abrazarle. Hasta entonces le recomiendo que no desespere, aunque naturalmente me pongo en su situación y en la de todos los peronistas perseguidos y les dedico á todos los sentimientos más puros y más cariñosos de mi corazón.Perón

Seguir leyendo

  • Visto: 2529

Actualidad desde una concepción peronista

  • KIRCHNER, Un futuro encantador

    patricio_mircovichEs fundamental que nuestros jóvenes comprendan que deben tener siempre presente en la lucha y en la preparación de la organización que: es imposible la coexistencia entre las clases oprimidas y opresoras. Nos hemos planteado la tarea fundamental de triunfar sobre los explotadores, aun si ellos están infiltrados en nuestro propio movimiento político.
    La patria espera de todos ustedes la postura seria, firme y sin claudicación.

    Perón a la Juventud, 1965

    Aquellos que habitualmente consumimos gran tiempo de nuestras vidas en leer y releer historia Argentina ensayamos continuamente trazar paralelismos cuando acontecen sucesos que suelen estremecer al pueblo y darle un giro más que anhelado a las conciencias populares. Y las líneas que preceden, sepan disculpar, están escritas en momentos de suma consternación, reflexión y por sobre todo sumo dolor.

    Nota Completa...

  • Calando el malanfio que se viene

    carloslemaQue hay detrás de Un Coronel a un General de la Nación, hay un Pueblo y un 17 de Octubre de 1945. De la misma forma es que después del 2007 hubo un Presidente que ordenó al Jefe del Ejercito, bajar las imágenes de sendos Generales de la Galería de Honor en la ESMA. Para que de allí desaparezcan por Desprestigiar a las Fuerzas.

    Nota Completa...

  • RE BAJANDO LÍNEAS

    RE BAJANDO LÍNEAS

    El estar presente en distintos debates, que desgraciadamente no son muchos los lugares donde se ofrecen, de a poco uno mismo va formando una sensación de desencanto asociándolo o recordando los tiempos cuando Perón era presidente de los argentinos.

    Nota Completa...

  • POLÍTICA Y UNIVERSIDAD*

    POLÍTICA Y UNIVERSIDAD*

    En un recorrido reflexivo, como guiados por el Hilo de Ariadna, se nos propone considerar los modos de hacer política y desafiar los límites dualistas tan enraizados en nuestras formas de pensar. La autora busca comprender de forma relacional “política y universidad” a través de líneas provocativas, que nos incitan a discutir la realidad y a ser sujetos de transformación.

    Nota Completa...

  • ¿¿¿Jóvenes Perdidos o Adultos sin Brújula ???

    Buscando escenas, buscando causas, consecuencias, respuestas en definitiva para poder fundamentar posturas, por el momento arribo a vagas aproximaciones que sólo generan más y más incógnitas. Quizá desde mi interior quiero que quede en eso, sólo en incógnitas, y mis mecanismos de defensa se esfuerzan denodadamente por hacer que no comparta el pesimismo de Niestzche cuando enfatizó "Me adentré en el futuro y fui presa del espanto..."

    Nota Completa...

  • Se espera de mí que les haga creer que son robots*

    Se espera de mí que les haga creer que son robots*

    Originariamente publicado en la revista Casquivana I, # 2, agosto de 2011: http://www.casquivana.com.ar/ y, parcialmente, el dos de enero de 2001 en la columna del autor en el desaparecido Metrodiario. Reproducido con autorización.

    Diciendo todo eso que no hay que decir, el autor comenta las mentiras que los grandes juegos de poder insertan en el discurso de los científicos, para convertirlas en partes del discurso que compramos cada día. A fin de que nos resignemos conviene hacernos creer que somos una nada irrespetable, ineptos para cambiar el mundo. Una cruda reflexión sobre la nada que no somos.

    Nota Completa...

  • Recordar el ’83, cuando ocurrió lo que casi ningún peronista esperaba.

    Recordar el ’83, cuando ocurrió lo que casi ningún peronista esperaba.

    1) En el ejercicio de nuestra organizada práctica política, actualmente centrada en la formación de cuadros vinculados a la gestión de estado, hemos verificado en forma por demás reiterada que en el universo que solemos denominar como "el activo militante", los compañeros pertenecientes a las nuevas generaciones, las cotidianamente denominadas como "sub-40 o sub-30", en toda oportunidad en la que deben referirse a sus raíces políticas suelen limitarse a la tan vapuleada crítica al neo-liberalismo de los '90 y, si de la continuidad histórica se trata, la referencia no va más allá de los "maravillosos '70".

    Nota Completa...

  • La Patria está vivita y coleando

    panchopestanha"La Patria es un peligro que florece.
    Niña y tentada por su hermoso viento,
    necesario es vestirla con metales de guerra
    y calzarla de acero para el baile
    del laurel y la muerte".

    Leopoldo Marechal

    Ciertas afirmaciones suelen esconder prejuicios inconfesables y, aunque se pretenda disimularlos, a veces emergen de los textos con prístina nitidez. Tal es el caso de la columna aparecida en Clarín el 24 de junio de 2012 bajo el título "Moyano, Cristina, Vandor y Perón" donde la periodista Susana Viau - entre otras consideraciones relacionadas con el conflicto entre el gobierno nacional y el titular de la central sindical - sostuvo que Gabriel Mariotto "... portavoz del comité de crisis, batía récords oratorios con la palabra "patria". A ella, a "la patria" regresaba de apuro la Presidente; el conflicto de los transportistas de combustibles le ocasionaba "un gran dolor de cabeza a la patria. La patria de Mariotto tiene jaquecas, viaja en ómnibus, conduce automóviles, se ducha y cocina: no es un concepto, es un ser vivo. El pensamiento del vicegobernador, además de nacional y popular, es organicista".

    Nota Completa...

  • PERÓN apoya la Ley de Medios

    PERÓN apoya la Ley de Medios

    Como desde el gobierno pareciera que se tendría vergüenza de ser Peronistas, desde esta humilde web le daremos a la Señora Presidente de todas y todos los argentinos los argumentos del porque la Ley de Medios es rechazada por los grandes monopolios, exponiendo variados testimonios expresados por el General Perón el 21 de Agosto de 1947.

    Nota Completa...

  • El trasvasamiento generacional... ¿Y si lo hacemos tirando todos los dias un viejo por la ventana?

    El trasvasamiento generacional... ¿Y si lo hacemos tirando todos los dias un viejo por la ventana?

    "El peronismo será revolucionario,
    o no será nada"

    Polemizar era la una de las experiencias más formadoras en épocas donde la política formaba parte fundamental en la construcción de la sociedad en su conjunto, y no como hoy de cierta "elite" a la que se le brinda esta posibilidad de participar, mediante la venia de algún que otro "tilingo".

    Nota Completa...

  • Ni indignado, ni sorprendido: "disipado". (RESPECTO A LA CRITICAS APARECIDAS EN EL PERIÓDICO "LA NACIÓN" AL INSTITUTO "MANUEL DORREGO" )

    panchopestanhaMuchachos y muchachas:

    La verdad es que como abandoné hace tiempo la costumbre de leer los periódicos y de escuchar las radios porteñas, ya que en razón  de su matriz compulsiva y alienante, hubo un tiempo en que mi analista me recetó una pastillita terminada en "zepan", me enteré por vuestros respectivos correos, y por un llamado de Araceli, respecto de las sendas notas publicados en esa añeja y vetusta tribuna de doctrina que debe costar al rededor de cinco pesos (prometo mañana consultar al canillita de la esquina).

    Nota Completa...