La semisocialización de la medicina y la asistencia individual y familiar a cargo del Estado (del Plan de Gobierno del presidente Perón)

Si por revoluciones deben entenderse las profundas transformaciones sociales antes que la sustitución violenta de un equipo gobernante, nuestro país ratifica a cada paso In que se ha operado en su seno. Y no es una de las manifestaciones menos claras, si bien menos ruidosas, la reorganización que comienza a experimentar el ejercicio de la medicina, preludio apenas de uno mayor, enderezado a obtener el máximo estado de salud del pueblo, suprema ley de todo gobierno.

Esta reorganización, si bien destinada al pueblo, no descuida por ello y sus agentes naturales: los médicos. Forman éstos parte de él y también tienen derecho a exigir que el estado vele por los mismos, retribuyéndoles esa dedicación y proporcionándoles los recursos para vivir con desahogo y mirar el futuro sin aprehensión, de modo que puedan tener la mente serena y el espíritu desinteresado. Esto les permitirá considerar con honesto patriotismo la fundamental tarea que el Estado le encomienda: La formación de un país de hombres y mujeres sanos de cuerpo, base esencial para un espíritu libre y sano.

Se constituye así la difícil educación paciente-medico, suscitadora de in finitos problemas en la organización social actual, que en nuestro país no fue materia de preocupación seria en gobiernos anteriores. Sin embargo, en otros países, más viejos que nosotros, se aplican soluciones cuya efectividad ha demostrado la práctica. Es aprovechando esta experiencia que el Plan de Gobierno del presidente Perón, en la parte consagrada a Salud Pública, proyecta reformas en el ejercicio de la medicina, ya en comienzos de realización, llama dos a tener una profunda influencia en la sanidad del país.

HECHOS E IDEAS, hondamente compenetrada de la real importancia que para el futuro de la Nación reviste todo lo que se haga para crear un elemento humano sano y fuerte, selecciona entre el vastísimo caudal de ideas que representa el Plan Analítico de Salud Pública, preparado por el Secretario de Salud Pública Dr. Ramon Carrillo, conforme a las directivas del Presidente Perón, el que se refiere a la resocialización de la medicina: por ser el de interés más inmediato para la población, como así una de las proyecciones de comprensión más asequible para quienes carecen de la versación técnica para esta clase de trabajos. Y recomienda su lectura y difusión y que difícilmente haya nadie a quien pueda dejar de interesarle este tópico.

No más médicos sin enfermos ni enfermos sin médicos.

FUNDAMENTOS TEÓRICOS

Desde el advenimiento de los Seguros Sociales en Alemania se viene planteando periódicamente en todos los países el problema de la socialización de la medicina como una cuestión de orden gremial médica. No tan sólo los seguros sociales han contribuido a la proletarización del médico, sino también la acción oficial, el aumento de mutualidades, de servicios médicos, de fábricas, etc., han llevado el trabajo del médico por un sueldo fijo y en algunos casos, por jornada entera (full-time). Entendemos por proletarización del médico la pérdida de la libertad individual para contratar su trabajo médico y el empleo de su tiempo a sueldo fijo dentro de un monto que en ocasiones es insuficiente para existencia. su existencia Desgraciadamente, no está en manos de los hombres detener las tendencias sociales. Los grandes progresos que la ciencia médica tuvo en otros tiempos, se debieron, sin duda, al señorío con que el médico o un grupo selecto de médicos, ordenan su vida profesional y científica simultáneamente, y, de esta manera, se influyen mutuamente la práctica y la ciencia. Se evitaba así la incongruencia de nuestros tiempos en que hombres ligados a la actividad universitaria pasan toda una vida investigando hechos que ni remotamente tienen aplicación médica, tal es el caso de la catedra de Medicina Operatoria que tenía como único objetivo el enseñar a mutilar y desarticular, vale decir, operaciones extrañas al acto quirúrgico diario; y tal el caso de la cátedra de Fisiología dedicada ciencia biológica pura, extraña a sus aplicaciones diarias, higiénicas y clínicas.

Si señalamos estos hechos como un ejemplo objetivo, es para denunciar el peligro que entraña en nuestros días el "full-time", vale decir, profesionales dedicados al laboratorio y sin contacto con la realidad médica diaria. La cátedra universitaria de otro tiempo tenía menos "full-times", pero tenía más médicos. No era la enfermedad sino el enfermo el objeto de su arte. No era el caso raro y académico, digno de un museo médico, sino el enfermo de orden común el que se aborda. Y, sin embargo, los grandes capítulos de la ciencia médica han sido hechos por médicos que fueron simultáneamente hombres de "ciencia" y de asistencia".

La pérdida del señorío médico toma en la proletarización una de sus manifestaciones decadentes más graves. Al reducir el campo de acción a una actividad unilateral, se forma lo que los americanos llaman "one track mind'', vale decir, practicones que sólo aprenden a ir por la huella, realizando diaria mente, en forma automática, una tarea siempre igual, y justifican el dicho de un profesor cuando se lamentaba de que estos médicos se convertían "en sim las máquinas de expedir recetas".

SOCIALIZACIÓN GENERAL

La sociedad cambia día a día su técnica. Cada vez más el individualismo pierde su autonomía para convertir la actividad humana en una simple cadena de esfuerzos. La socialización de la actividad humana la vemos por todas partes y parece ser un determinismo en lo que ello tiene de universal o inevitable. Se realiza a pesar de los hombres y contribuyen a ello hasta los que se esfuerzan por evitarla. Los problemas de la salud están dentro de esa tendencia y el médico asiste simultáneamente al hecho de tener, por una parte, que adquirir conocimientos científicos en constante evolución, y, por otra parte, entrar en el engranaje que lo hace un "funcionario", vale decir, el hombre que debe pensar a través de un expediente, lo que equivale a decir en cadena.

ASISTENCIA LIBRE

Mucho se ha discutido en todos los tiempos sobre la ventaja e inconvenientes de la proletarización del médico. No es hora ésta de renovar esas discusiones sobre las cuales no pocos volúmenes hay en los anaqueles médicos.

El problema se reduce a saber si los sistemas de asistencia libre, en la cual cada enfermo cuida de su salud, satisface las actuales necesidades de la colectividad, la que, por los sistemas de seguros sociales, de subsidios por ausentismo, etc., exige garantizar el máximum de salud.

Los hechos han demostrado que cuando se deja al individuo la responsabilidad de organizar su propia asistencia, ésta se hace deficiente, y al final debe pagar toda la colectividad el producto de esa mala organización. Las ausencias en el trabajo; la muerte prematura que desorganiza a la familia obrera; la invalidez prematura del padre que obliga al trabajo de los hijos, a la deserción escolar, al trabajo de la mujer y al pago de jubilaciones; los asilos y hospitales de inválidos; la paternidad tarada creando débiles mentales e inadaptables sociales; todo ello cuesta un precio muy superior por cierto al que importa la organización del mejor servicio médico-social. Aun dentro de organizaciones de carácter social, el hecho se repite; tal el caso ocurrido en las Cajas de Seguros en Alemania, donde los obreros de salarios más reducidos utilizaban menos el servicio de enfermedad, verdadera incongruencia, desde que lo lógico sería lo contrario. La explicación es dada por el hecho de que los subsidios por enfermedad de estos obreros, que eran la mitad del jornal normal, no les alcanzaban para vivir y preferían concurrir enfermos al trabajo. Que ello es así lo demuestra la cifra de mortalidad en esos grupos sociales que aparentan enfermarse menos, pero que mueren más. Pagan así con la vida los errores hechos en su salud.

Por otra parte, los desniveles demográficos tan violentos en las distintas clases sociales ponen a la vista de la Higiene un estado de injusticia que exige ser repara do. Al pretender que el pobre tenga las mismas posibilidades de atender su salud que el pudiente, la Higiene se convierte en una ciencia democrática por excelencia desde que tiende a nivelar las clases sociales en el terreno de la salud.

EVOLUCIÓN SANITARIA

Hasta principios de este siglo, la principal actividad médica en contra las enfermedades infecciosas. El 60 % de las muertes se debe a causas infecciosas y pestilenciales. Frente a éstas, sólo había dos actividades del médico: por un lado, la acción sanitaria, defendiendo las fronteras de la salud, internas y externas, por medio del diagnóstico precoz, con la denuncia, el aislamiento, la desinfección. Por otra parte, la acción individual, inmunizando particularmente a cada miembro de la colectividad.

Con la reducción a una cifra sin importancia de las enfermedades infecciosas, se inicia con este siglo la Era Social. Ya aquí tienen más valor los "medios" que rodean al individuo como causa de la enfermedad que las causas directas mismas. Mejorar la vivienda; el salario; la alimentación; capacitar a las masas técnica y económicamente, son desde este momento los ideales de la Higiene. Casi todo esto se realiza por medio de la legislación, y ella toma especial impulso después de 1918 con la creación de la Oficina Internacional del Trabajo que propulsa la legislación obrera en todos los terreros.

Desde este momento, las enfermedades adquieren lo que se llama "un componente social" en época, en contra del "componente infeccioso" que tenían en otra social" como causante de las alteraciones de salud, desliga al individuo de su responsabilidad desde que no tiene la culpa de causas que él no puede eliminar.

La medicina social parte del principio de la incapacidad del individuo para controlar su salud en razón del hecho de que está fuera de sus posibilidades. Y agrega a esto el hecho de que al cargar la sociedad con los destrozos de un mal sistema asistencial, se convierte la curación en un deber colectivo: el simple control no basta, hay que hacer el tratamiento compulsivo.

MEDICINA EN EQUIPOS

No hay manera de compaginar la existencia de una profesión médica libre con los sistemas colectivos de vigilancia de la salud, y sólo la organización de la medicina de equipos es la que mejor se adapta a los hechos actuales. En la actividad médica, al lado de la curación se ha hecho sentir cada vez más la necesidad de la prevención: la fórmula "profilaxis por el tratamiento" es la que encierra la idea madre de la medicina preventiva, La función preventiva y curativa se complementan y se ayudan entre sí.

Hay, pues, exigencias esenciales para la sociedad, las que no pueden cumplirse sino chocando con la posición libre del médico.

SEMI SOCIALIZACIÓN

Sólo puede salvarse la dignidad médica en las formas de proletarización mejorando la remuneración del médico y dejando que este tenga una libertad profesional para que pueda emularse auto espontáneamente, teniendo contacto con las asociaciones científicas, con servicios hospitalarios y con cátedras universitarias. Semioficializando la medicina, vale decir, comprando al médico una parte de su tiempo de trabajo, se puede cumplir con los dos principios aparentemente antagónicos, de que el médico sea libre y sea proletarizado, simultáneamente.

LIBRE ELECCIÓN

Conviene destacar, por otra parte, que el problema que se ha planteado de evitar la imposición de un médico dejando como básico el principio de la "libre elección" puede ser organizado permitiendo en los distintos distritos el registro voluntario de todos los médicos de la zona si así lo desean, de modo que el enfermo tiene una cierta libertad para optar dentro de las limitaciones que le impone una lista (pannel) de médicos.

REMUNERACIÓN

He aquí otra cuestión, un tercer problema sobre el que se han producido no pocos conflictos gremiales entre médicos y cajas de seguros y es la forma de la retribución de los mismos. Si se hace por sueldo, el médico en general tiende a efectuar exámenes superficiales, y el factor psicológico de la asistencia desaparece al pensar el enfermo que no se le atiende con dedicación. Si, por el contrario, se le paga a tanto por visita, tiende a multiplicar su asistencia, con lo cual encarecen los sistemas de atención colectiva El llamado en Alemania "sistema de Leipzig" consiste en tratar colectivamente con un tanto al conjunto de los asistidos y dejar que los médicos se respetan entre ellos lo que en justicia corresponde a cada uno, de acuerdo a la cantidad de enfermos inscriptos en los registros, o a la cantidad de visitas hechas por cada uno, controladas por los médicos mismos: este sistema se ha mostrado como el mejor, después de una experiencia de 60 años.

Los sistemas de socialización completa de la medicina (implantados en algunos países) se han mostrado contrarios al progreso profesional y con terrarios a una eficiente asistencia. En cambio, los de semi socialización de la medicina que dejan libertad al enfermo para elegir su médico y libertad al médico para tener enfermos, ha demostrado ser el más adecuado para los tiempos que vivimos.

SOCIALIZACIÓN MÉDICA

Para muchos, la palabra socialización no es sino un simple cambio en las formas de posesión. La socialización debe entenderse, más que un cambio en la forma de posesión, un cambio en la utilización de los bienes. Socializar' no es lo mismo que "propietarizar". Se socializa un servicio por el hecho de que él sea prestado como una finalidad social y sin un propósito de beneficio económico. En este sentido, los sistemas que tienden a convertir al médico en un agente de la colectividad en el terreno de la salud, son los que más se acercan a un sentido social.

Una profesión es socializada si en ella se trabaja:

1º Para la comunidad y no para el interés personal;

2º Para la necesidad y no para el mercado;

3º En común.

Por el primer punto, el médico deja de trabajar en interés propio y lo hace para una comunidad que le asegura en todo o en parte su existencia. El segundo punto significa que se emplearán tantos médicos cuantos convengan al interés de la comunidad.

En un sistema de socialización completa, se limitará el número de médicos, así como se limita el número de militares, lo cual termina con la anarquía de la profesión médica, en la que, mientras una minoría de afortunados vive con dignidad, otros deben proletarios y vivir como puedan. Los sistemas de semi socialización corrigen en parte la anarquía actual, y como un régimen de transición, permiten llevar médicos a zonas en que no existen y cuya existencia económica no esté librada al azar.

TRABAJO EN COMÚN

El tercer punto, el del trabajo en común, no tan sólo importa por razón de una mejor organización, sino porque esa forma de trabajo representa una superación técnica con respecto a la individual, da rendimientos superiores, despierta y fomenta el sentido de cooperación y es opuesto a los sistemas individualistas de fuerte contenido egoísta. Solamente el trabajo en común puede cambiar el concepto de la vida del hombre. Todos los sistemas individuales del trabajo se basan en el egoísmo, y la felicidad que se obtiene es siempre a cuenta de otros. Los trabajos en equipo desplazan el sentido del éxito individual por un sentido social, y se le quita al esfuerzo el carácter egoísta que es siempre la base de los sistemas de explotación humana. No es necesario ser idealista para aceptar los sistemas colectivos del trabajo, porque el concepto de la ayuda mutua y de la colaboración se imponen en forma incontenible, en la hora actual, como una finalidad práctica y fecunda; de ahí que se deberá procurar conseguir que nuestros jóvenes se hagan hombres fuertes, espiritual y físicamente, pero que no vayan en el libre ejercicio de sus capacidades más allá de donde el respeto mutuo lo exige.

SOCIALIZACIÓN Y SOCIALIZACIÓN

No entendemos tampoco que la socialización se ha de hacer por la vía de la oficialización en la cual intervenga el poder público siempre como patrón.

Una mutualidad o una cooperativa contrata servicios individuales que los socializa sin oficializarlos. Allí donde grupos de individuos hayan adquirido la capacidad de poder independizarse económicamente para comercializar sus propios consumos, debe ser misión oficial la de dejar libre esa relación voluntaria. Justamente en Alemania el triunfo del Seguro de Enfermedad se hizo utilizando las mutualidades existentes (de fábricas, de gremios, regionales, seccionales, etc.), dándoles a las mismas toda la ayuda posible. Médico 80 socializado no significa siempre médico oficializado. El médico socializado hace un trabajo en parte con otros médicos y en parte con el pueblo: vive de esa colaboración. Se ha dicho muchas veces que el médico oficializado tenía por lema "todo para el pueblo y nada con el pueblo". Las formas de semisocialización de la medicina parten del principio de una estrecha colaboración entre médico y enfermo, y en lo posible dejan que el enfermo mismo organice libremente, dentro de moldes legales, las formas asistenciales. El lema de este trabajo es que la defensa de la salud de la clase obrera debe ser la obra de capacitación de los obreros mismos".

NUEVA ORGANIZACIÓN

Debemos recordar que vivimos en una época de transición, en la cual necesariamente los organismos a crearse deben tener siempre restos de las épocas que desaparecen, pero siempre perfeccionándolos para que la evolución signifique progreso; es nuestro propósito fundamental y sólo su aplicación integral hará eficiente esta gestión.

Al organizar prácticamente el trabajo médico se hace indispensable ex tremar los medios para la asistencia abierta, ya sea en consultorio ya sea en los domicilios de los propios asistidos.

No desconocemos, sin embargo, el hecho de que los médicos, por múltiples razones, tienen tendencia a hospitalizar los enfermos en número muy superior a las indicaciones reales, con lo que se encarece notablemente la asistencia.

Si un objetivo importante debe tener este tipo de asistencia es justamente evitar al máximo, compatible con su buen tratamiento, que el enfermo sea internado; para ello los médicos deben estar bien compenetrados de su misión asistencial y se les debe proveer de todos los elementos necesarios para que la misma se realice en las mejores condiciones posibles. Es así que, llegado el caso, puedan disponer hasta de un vehículo que alivie el esfuerzo físico.

No obstante, la fiscalización oficial sobre este asunto deberá ser rigurosa, pues la tendencia antes enunciada no es fácil de anular.

SOCIALIZACIÓN Y SERVICIO SOCIAL

Si pudiéramos emplear una fórmula, diríamos que los sistemas médicos colectivistas pueden tomar dos aspectos: 19, aquellos en que la sociedad ab sorbe por completo el fondo y la forma de la actividad médica, casos en que puede hablarse con propiedad de socialización de la medicina, 29, aquellos en que sirve el médico a propósitos sociales utilizando sistemas sociales: casos en que puede decirse que la medicina es un servicio social. Ambas formas son expresiones de un socialismo: la primera, absoluto; la segunda, relativo.

La organización de la medicina como un servicio social ha permitido en las instituciones hospitalarias modernas concentrar la atención de grandes masas y disponer de instalaciones que la medicina particular no puede tener.

El trabajo en equipo permite la mayor cooperación y el mayor control técnico de los médicos entre sí, y estos sistemas han demostrado muy eficaz para conseguir el mejoramiento de la calidad intelectual del profesional ya recibido. Justamente, una de las razones que incita a la construcción de "monobloks" hospitalarios en vez de los sistemas antiguos de servicios aislados e inconexos, es que en éstos se forman lo que el eminente profesor Chutro llamó el "médico solitario", es decir, el hombre que no tiene más control técnico que el de su autodeterminación de especialista y pierde el de sus compañeros.

Espontáneamente y por un determinismo ineludible, la acción del médico ha ido pasando de su consultorio al hospital o Casa de Salud, y de ésta al Centro de Salud que es el organismo técnico de asistencia integral en nuestros tiempos.

COMO OBTENER LA LIBRE ELECCIÓN

Sin perjuicio de lo que más adelante diremos en esta materia corresponde manifestar que no se nos escapa una objeción muy importante al sistema que propugnamos y es la de que los enfermos no están en libertad para elegir sus médicos; la experiencia de otros países, donde se planteó el asunto, nos permitirá, en parte, sortear la dificultad; la incorporación de un cierto número de profesionales a tareas de esta naturaleza hará posible, dentro de ciertos límites, la libre elección del médico por el enfermo; con los nombres de los mismos se hará la "lista" de los médicos del barrio, parroquia o circunscripción. Se debe reconocer, sin embargo, que la objeción es más de forma que de fondo, toda vez que ningún enfermo, en los momentos actuales, puede ser íntegramente asistido por un solo médico, siendo imprescindible la intervención de números especialistas cuya elección, naturalmente, no se podrá efectuar libremente; este tipo de asistencia por equipos, desdibuja, indudable mente, la concepción del médico único y vuelve inútil la libre elección. Por otra parte, si en un barrio existe, digamos, un profesional de este tipo (Me médico de Familia) por cada 1.500 habitantes y el barrio tiene, supongamos, 20.000 habitantes, es evidente que la libre elección está regularmente asegurada, y buscar un médico de otro barrio ya no es cuestión de confianza sino de capricho.

Además, en el hospital tampoco el enfermo elige su médico, y no por ello un sistema basado en esta imposición deja de ser técnicamente útil. Salvar el criterio de la libre elección debe ser el esfuerzo a realizar para evitar

nos toda esa serie de luchas y conflictos que han levantado los sentimientos médicos por largo tiempo contra los sistemas colectivistas de asistencia. Tampoco en los sistemas de profesión libre existe el derecho a elegir sin límite, desde que las tarifas de algunos profesores son excluyentes, y aun teniendo el deseo de ser asistidos por ellos, no se tiene como hacerlo. Asimismo, donde la dificultad se ha presentado, no ha habido en realidad problema, y todas las objeciones hechas, más lo han sido en el pensamiento de los amigos de discutir teorizaciones que en tomar la realidad tal cual es.

BIOESTADÍSTICA

Desde que al enfermo se le podrá seguir estadísticamente y no como sucede en nuestros días en que algunos deambulan con sus dolencias para ir a morir en un sitio distinto de aquel en que fueron tratados inicialmente y que muchas veces fue anotado como un éxito a pesar de su fracaso ulterior; nos acercaremos así a los hechos reales. Muchas veces se habla en materia de cáncer de éxitos intervencionistas que la intuición médica justifica ni la estadística confirma. Las observaciones de las compañías de seguro de vida dicen que la mortalidad entre los amigdalectomizados por reumatismo es mayor entre los no operados; que la mortalidad entre los colecistectomizados' es seis veces mayor que en los no intervenidos; que la de los operados de úlceras de estómago y duodeno es mayor que los tratados clínicamente. No obstante, ese conocimiento estadístico hecho sobre decenas de miles de casos, se siguen aconsejando las operaciones de una manera precoz, ignorando que los pocos éxitos aparentes y momentáneos ocultan la realidad de un balance nada alentador.

LIBRETA SANITARIA

La Libreta Sanitaria demuestra ser una contabilidad estadística de primer orden para darle a la medicina cada vez más carácter de ciencia que de arte. Así como la astrología pasó a ser astronomía cuando la medición de los fenómenos celestes pudo hacerse, así también el arte médico dejará paso a la ciencia cuando ésta fundamenta sus acciones en hechos contabilizados es estadísticamente. La Libreta Sanitaria permite seguir al individuo desde su cuna hasta el instante postrero. Da a conocer los hechos médicos de la infancia que pueden preparar una futura invalidez, como asimismo los factores hereditarios, las diátesis e idiosincrasias, con lo que se protege a las gentes de intervenciones o tratamientos perjudiciales; ilustra al médico sobre las infecciones padecidas y sobre el terreno biológico; facilita los diagnósticos actuales al dar el conocimiento de los órganos, aparatos o sistemas más afectados por el pasado vital y asienta sobre bases racionales el pronóstico médico. Ese hecho imponderable de tan difícil posesión y de gran importancia, permite la asistencia del enfermo por cualquier médico y no únicamente por su médico.

Es también un valioso elemento de educación sanitaria, pues allí encontrará la población todos aquellos conocimientos médicos generales que le interesan y pueden afectar directamente, incitando en sus poseedores a un cuidado más eficiente de su salud y de la de sus familiares, con la orientación adecua día de los hechos.

MÉDICO FUNCIONARIO - MÉDICO SOCIALIZADO

El concepto del "Médico Funcionario" sufre la evolución de los tiempos y necesariamente tenemos que llegar al de "Médico Socializado". El Médico Funcionario cumple una labor de policía sanitaria que, como toda función de policía, es naturalmente poco simpática. Este tipo de profesional pierde el contacto con el enfermo y, como consecuencia, se burocratiza absorbido por su tarea administrativa y perjudica su preparación técnica y científica por esas razones. Es el caso de los médicos escolares, de los leprólogos, venereólogos médicos de fábricas, etc., que controlan el estado de salud o enfermedad de los grupos correspondientes y cuya asistencia no llega a realizar casi nunca Por tales motivos es necesario librar a los Médicos Funcionarios de tareas administrativas infecundas, volverlo al contacto del enfermo del problema médico; ello lo aleja de la rutina, del expediente y del mando sin autoridad técnica y científica y lo volverá al seno de la actividad de su predilección con beneficio evidente para todos. Lo convertirá, pues, en un Médico Socializado y esto, no sólo desde el punto de vista de las condiciones en que trabaja, sino también de las condiciones cómo y con quién trabaja: vale decir, será un agente de Medicina Social, concepto evolutivo eminente de la salud pública.

CENTRO DE SALUD

Como consecuencia de esta concepción, surge un nuevo organismo oficial: el "Centro de Salud", en cierta manera un eslabón evolutivo del Dispensario, pero en donde la Bioestadística y el Servicio Social dominan en su organización y la Medicina Preventiva es su prestación básica.

Los Centros de Salud no hacen perder ni al médico ni a sus enfermos el carácter de ente social que tienen, y al no perder las características de médico de familia, armoniza el contralor con la asistencia. De allí que en el viejo Seguro Social se han mantenido las cajas gremiales y aun las cajas de empresas o fábricas para que tengan el carácter familiar de entidades unidas al asistido como una "alma mater", evitándose en los grandes centros las policlínicas indiferenciadas que huelen más a oficialismo que es socialismo.

CARIDAD - ASISTENCIA - PREVISIÓN

Las llamadas Leyes de Pobres que existen en Alemania desde la época de Lutero, y en Inglaterra desde la Reina Isabel, imponen a las comunas la obligación de asistir gratuitamente a sus pobres. De una u otra manera, este sistema ha persistido en todos los pueblos de Europa, y en nuestro país, la misma Ciudad de Buenos Aires tenía a fines del siglo pasado en cada barrio el Médico de Pobres, institución que fue desapareciendo cuando los caminos permitieron el traslado a los hospitales y la atención domiciliaria fue reemplazada por el Servicio de urgencia.

En los tiempos que vivimos, los pobres no han desaparecido, pero los sistemas de atención basados en la limosna, han sido sustituidos por los basados en la asistencia. La caridad, como sentimiento de "ayuda al prójimo por amor a Dios”, persiste y persistirá por todos los tiempos, igual que la beneficencia que es la organización pública de la caridad. La caridad como sentimiento, no puede ser discutida, aun cuando la asistencia como un concepto civil, se da como una obligación y se reclama como un derecho, no lo teniendo en el fondo sentido espiritual.

Las leyes del seguro social están cambiando en todas partes los sistemas basados en la caridad o en la asistencia, organizando los llamados regímenes de previsión. La organización del Seguro de Enfermedad ha hecho pasar el grueso de la clase no pudiente, dentro de estos nuevos sistemas, arrancándosela a las formas primitivas de asistencia. Allí donde el Seguro de Enfermedad se

extiende a la familia obrera, el 70% de la masa incapacitada económicamente no necesita de los sistemas basados en la limosna. Nuestro país, que recién se abre a estas leyes de previsión organizando regímenes especiales para ferro viarios y regímenes parciales por el Decreto-Ley de Medicina Preventiva Curativa (asistencia tan sólo de las enfermedades de tendencia invalidante).

exigirá en adelante un esfuerzo máximo para organizar más sistemas asistenciales, tanto en los grandes centros como en los medios alejados. La organización de la Medicina Preventiva y Curativa, cuyo desarrollo puede leerse más adelante, la organización del Seguro de Maternidad, cuyos alcances también pueden leerse en el capítulo respectivo, y la organización del Seguro de Accidentes, cuyo valor igualmente se desarrolla en otra parte, obligará a montar, por via de la Previsión Social, una máquina asistencial formidable, la cual podrá ponerse en marcha dentro de poco tiempo y montar completa mente en menos de 10 años, a poco que los esfuerzos que ya se han iniciado, continúen.

Estamos, así, frente a un cambio en los sistemas asistenciales que nos permite afirmar que en este terreno todos los progresos futuros tendrán que ser realizados dentro de las bases de la Previsión Social. Sin dejarse por esto de socializar la medicina, ella no tendrá, sino en forma indirecta, un carácter de oficialización, desde que serán organismos autónomos, independientes, los que dirigirán tanto el planteo como la obra efectiva que se realiza.

ASISTENCIA OFICIAL

Restan sectores de la sanidad, los cuales permanecen siempre ligados a los sistemas asistenciales oficiales. El 30% de la masa obrera, no ligada a regímenes de previsión, tendrá que recurrir en nuestro país, como sucede en todos, a sistemas oficiales.

La misma vigilancia de la salud en los medios escolares, universitarios y especialmente toda la obra de Medicina Preventiva que puede hacerse en la edad de la conscripción, correrán siempre a cargo del Estado.

COORDINACIÓN

El esfuerzo sanitario en el futuro será el de coordinar las obras de pre visión con las de asistencia. Este problema ya se plantea de inmediato y es contemplado en el planeamiento de la Ley de Medicina Preventiva y Curativa.

Para explicarlo acabadamente, nada mejor que un ejemplo: supongamos una ciudad de mediana importancia con gran actividad industrial y el corolario de una considerable población obrera. Alf, naturalmente, existen desde hace tiempo hospitales, dispensarios, maternidades, salas cunas, etc., cada uno de estos establecimientos desarrolla su labor independientemente, a pesar de que muchos de ellos dependen de un mismo organismo estatal. La asistencia o medicina integral, tal como la expusimos anteriormente, supone añadir a lo ya existente en nuestro ejemplo las instituciones de Previsión y Asistencia Social y luego coordinar el conjunto de manera que los beneficios que se obtengan en los servicios de Medicina Preventiva no se invaliden por una asistencia curativa insuficiente en calidad o cantidad, o bien que el Servicio Social no tome conocimiento de los hechos que le interesan y les preste la atención correspondiente, al mismo tiempo que sus dependencias de estadísticas vitales saquen las conclusiones del caso y la autoridad sanitaria reciba de vuelta las sugestiones sobre lo que debe hacerse y el resultado final de lo que se está haciendo.

SEGURIDAD SOCIAL

En cierta manera, estos hechos predisponen en favor del sistema creado por Roosevelt en EE. UU. en 1935, llamado de Seguridad Social y que pe haciendo escuela en Inglaterra con el plan de Beveridge. La Seguridad Social une en una misma caja las obras de previsión y las de asistencia, Habiendo v fondo común y una autoridad común, se evitan los viejos artificios del Seguro Social que se esfuerzan en limitar hasta dónde llega el seguro y desde donde empieza la asistencia. País el nuestro que en esta materia aún no ha resuelto los problemas ligados al Seguro de Enfermedad, haremos bien en cambiar nuestra ideología, y en lugar de persistir en la idea de remachar el seguro Social como una entidad aparte, fijar desde ya el rumbo en el sentido de o unificación.

MÉDICO DE FAMILIA

Al organizar sistema asistencial basado en el Médico de Familia hay que eludir los viejos procedimientos del médico-funcionario" empleado a sueldo. Socialismo médico no es lo mismo que oficialismo médico. Hay que dar oportunidad para que todo médico pueda ingresar a la organización si así lo desea, y para que todo enfermo pueda elegir, dentro de los inscriptos sin limitación de la voluntad, tanto en uno como en otro caso.

Pero es preciso reconocer que si esto es posible, con tal amplitud en los grandes centros urbanos, ello no podrá ocurrir en las ciudades pequeñas, en los pueblos, distritos rurales y fronterizos, donde la radicación y fijación de los Médicos de Familia forzosamente desplazados, por lo menos en parte, de los conglomerados más importantes, sólo va a ser posible si se asegura una existencia económicamente holgada, lo que únicamente se podrá lograr con un sueldo remunerador y con el carácter de Médico Funcionario. En este terreno debemos pensar, no tanto en la población de las grandes ciudades que en general puede admitirse goza de una asistencia aceptable, sino en aquel sector de los pequeños poblados y del campo que nuestra característica de país de gran extensión y reducida población, condena al abandono y es el que más necesitado está de asistencia de todo género.

La implantación del sistema deberá comenzar, por lo tanto, por esos núcleos y gradualmente extenderse a los núcleos más importantes: ello también tendrá la ventaja de apreciar las dificultades e inconvenientes que se presen ten, haciéndose la experiencia, muy necesaria, cuando se llegue a las ciudades grandes. Aquí la índole del problema es distinta y por consiguiente diferentes las soluciones.

OBJECIONES AL SISTEMA COLECTIVISTA

En cuanto a las objeciones que pueden hacerse a que en los sistemas de asistencia colectivista el médico reduce su atención a una simple fórmula, es un pensamiento que no puede generalizarse. En todas las épocas y en todos los trabajos hay quienes dedican sus mejores esfuerzos y quienes los cumplen sin voluntad: es una ley de la vida que ni el interés a veces hace modificar. En general, la profesión médica ha mostrado siempre tener sentimientos altruistas y ha señalado con grandes ejemplos de desprendimiento cómo puede atender aún sin retribución. Las mismas tareas universitarias exigen dedicación y competencia que están por cierto muy lejos de ser retribuidas y no obstante ello son muchos cientos los médicos que se dedican al ejercicio de cátedras universitarias sin esperar lucrar en ellas. En realidad, no se le pide al médico socializado que tenga un idealismo exagerado de su profesión, y tan sólo se le exigen las cualidades que todo hombre correcto debe tener para el cumplimiento de su deber, que actúe con amabilidad, en forma humana y con un cierto desinterés compatible asistencia. La formación técnica y científica de los futuros médicos es, desde luego, de capital importancia, pero su formación espiritual no lo es menos. Se ha dicho más de una vez que los estudiantes de medicina debían, antes de iniciar su carrera, cumplir tareas de enfermero durante un año a fin de poner a prueba su vocación; no olvidemos que también la Iglesia impone para sus distintas ordenes, riguroso noviciado que aleja o elimina a los oportunistas. Son estos dos ejemplos que deberán tenerse muy en cuenta, a medida que el sentido de la comercialización se va haciendo cada vez más carne en grupos limitados de profesionales que han equivocado su carrera. Sacarle al arte médico su sentido afectivo es quitarle la mitad de su valor espiritual. Quien inicie estos estudios con la idea puesta sólo en el interés, debe saber de mil maneras que hay otras actividades sociales que con la misma inteligencia reditúan más: el honor de ser médico lo tienen otras profesiones u oficios aun cuando es un honor éstos sean más lucrativos. Habrá que buscar las medidas conducentes a que el estudiante, antes de iniciar su ingreso a la Facultad, sepa que es una profesión que exigirá un mínimo de sacrificios, aunque sea para tener la virtud de dedicar al estudio las horas que otros dedican a distracciones intrascendentes. Sin esta depuración moral del estudiantado, todos los sistemas de socialización médica pueden ser llevados a la corta o la larga al borde del fracaso.

En cuanto a que el interés por las investigaciones y el adelanto científico esté relacionado con el ejercicio de una profesión libre, ello no es exacto en términos absolutos. El que tenga vocación lo hará con obligación o sin ella, y cabe esperar que nuevas vías se abran al progreso basado en otros principios.

La investigación médica, comercial, hecha por grandes institutos -en otros países ha llevado al descubrimiento de los hechos médicos más nuevos, siempre realizados con la vista puesta en la industrialización de los mismos. Estas grandes casas pueden pagar los mejores sueldos en la esperanza de que cual quiera innovación las compense con creces en sus esfuerzos. Aunque sea pensando en este solo hecho, hay que creer en el progreso futuro de la ciencia, y al final, será posible que las Universidades se conviertan en simples escuelas de formación técnica, y de aplicadores de los hechos descubiertos por la medicine comercial. La libertad, no obstante, en estos casos es relativa.

No puede sostenerse con fundamento que la socialización anule la iniciativa personal en el terreno de la investigación. En todo hombre hay siempre, aunque sea poco, un espíritu de investigación que procura constantemente llevar adelante, sea para destacarse, hacer bien o aun obtener algún provecho personal. En el caso de los hombres de excepción, esto es aún más evidente, pues como se ha dicho, "son seres puestos por el destino y que realizan sus ideales aun en contra del medio en que actúan".

EVOLUCIÓN GRADUAL Y RÁPIDA

La medicina evoluciona, por razones ajenas a los hombres, hacia una socialización. El día que ello se cumpla, la organización médica del futuro tendrá, no solamente deberes económicos y éticos, sino también, científicos. Ya no será una organización profesional, sino una organización. El movimiento a que, asimismo, de tendencia constante a una socialización médica, no es, por cierto, el producto de un pensamiento doctrinario que as pira a modificar la sociedad basado en principios de nueva justicia. No. Es la consecuencia de un proceso de evolución, en las instituciones que reclaman nuevas formas de acción médica: Si vamos hacia un socialismo médico lo es a pesar de todas las doctrinas, y lo que debemos se hagan en capas intermedias que permitan ir procurar adaptando mana a los nuevos hechos. Queremos crear "estructuras de tránsito" que esos cambios la personalidad que conserven algo de lo viejo y mucho de lo nuevo. Pero, a la inversa de lo que se ha hecho hasta ahora, en que las grandes modificaciones se han empezado siempre por los centros más poblados, debemos empezar a introducir la medicina de equipo y la resocialización de los servicios en las zonas del país que hasta ahora cuentan con estructuras pobres, o con nada, y allí será donde cualquier forma médica, no chocando con los intereses existentes, hará que todo lo nuevo sea bien recibido.

FACTORES DE LA REALIZACIÓN

Toda estructuración médica nueva destinada a ampliar servicios, demanda ingentes sumas públicas que sabemos cuán difícil resulta obtenerlas. Pero la circunstancia feliz de que iniciamos una era con un sentido político nuevo, netamente popular, y que se crean por primera vez las estructuras del Seguro Social, y allana la posibilidad de realizar un plan, teniendo los dos elementos que se necesitan: ideas y dinero. En este sentido, debemos hacer carne en los hombres que tengan una influencia dirigente social (gobernantes, periodistas, directores sindicales, etc.) que todos los sistemas de subsidiación que el seguro pueda crear deben tener siempre, como meta inmediata, elevar el nivel de salud de la familia argentina. Las mejoras en salarios y las previsiones de los riesgos sociales no presenten etapas evolutivas, sino cuando tienen el firme basamento de la salud detrás de ellos. En ese sentido, puede decirse que el Plan Quinquenal tendrá una mística, y es la de mejorar la calidad y cantidad de nuestra población: mejorar la salud y mejorar la natalidad argentina son las dos metas actuales de la Medicina Social. No olvidemos, sin embargo, que la salud es sólo un medio para que los individuos lleguen al goce pleno de la vi da, como dice R. Sand.

Desde 1919, en que se creó la Caja de Ferroviarios (Ley 10.650), que tuvo un sentido obrero evidente, se ha estado jubilado por invalidez, subsidiando la vejez fisiológica, la viudez y la orfandad, sin pensar resolver los problemas médicos que tales subsidios representan. Se necesita llegar al 15 de noviembre de 1944, es decir, un cuarto de siglo, para que recién estos ideales sanitarios sean reconocidos y la nueva mística de la salud se incorpore a las leyes sociales.

Todas las leyes que se dicten deben tener esa mística como suprema meta.

La Ley de la Vivienda ya lo tiene implícitamente, porque todo hogar mejorado en su hacinamiento o disminuido en su costo, representa otras tantas unida des potenciales de salud física y moral salvadas para la colectividad. Las Leyes de salarios Familiares adquirirán ese sentido social, si al crear las Cajas de Compensación éstas subsidian la prole, el casamiento, la natalidad, la lactancia e incluso la tenencia de ancianos, y si a los subsidios se les da una finalidad eugenésica y protectora de la infancia. Todo lo que sea mejorar el binomio madre-hijo serán otros tantos esfuerzos creadores de salud potenciales en la colectividad. Pueden aumentarse los salarios cuanto se quiera, pero si carecen de esa mística, la salud de las clases obreras no habrá ganado nada.

Si tomamos en cuenta el nivel de los salarios nominales y reales de 1900 y de nuestros días, veremos que de han mas que duplicado, y ello no tan solo en números, sino también en factores de comodidad que nuestras clases no pudientes tienen: el "tipo medio" de vida de nuestro proletariado de hoy, en cuanto a elementos de comodidad (mejor vestido, alimentación, alojamiento, etcétera), es más que el doble del que tenía a principios de este siglo. Pero en verdad, al no haber mejorado las condiciones de su asistencia y la previsión de sus servicios médicos, no podemos decir que esa duplicación de salarios haya servido a una mejora en la salud. Si ésta se ha hecho lo ha sido a pesar de la forma como los salarios son invertidos, en razón del progreso general (aguas corrientes, urbanismo, vacunación colectiva, etc.) en materia de higiene pública y a un nivel cultural necesariamente más elevado.

Debemos propender a que esa mística sanitaria entre como un factor en la nueva organización legal que se dé a las condiciones de trabajo, y que toda ley lleve como suprema finalidad la protección integral del individuo y de la familia en el terreno de la salud.

Planeada la seguridad social como un idealismo de esta hora, estamos en condiciones casi puestas por el destino para asistir al planeamiento sanitario de una nueva era que, por un determinismo, ajeno a nosotros mismos, junte en el terreno de la salud los dos factores de una nueva estructuración, cuáles son los recursos y las ideas,

IMITAR PRUDENTEMENTE Y NO INNOVAR

No precisamos tampoco en este terreno forzarnos en inventar estructuras propias: nada tan peligroso como las improvisaciones que no se basen en la experiencia. Países que han hecho antes que nosotros modificaciones tan fundamentales en sus regímenes asistenciales y que varían desde la semisocialización a la socialización total, nos deparan una experiencia que debemos aprovechar, y desde ya lo prudente será seguir la huella por la cual marchan esos otros pueblos que se nos adelantan.

Pero al aplicar la experiencia por otros adquirida, se impone un trabajo delicado y dificultoso de adaptación a nuestra idiosincrasia de pueblo nuevo y en formación, con sus características tan propias, de orden geográfico, etnográfico, religioso, político y social, que obligan a que, a nuestra vez, formemos la experiencia nacional.

El deber de una época de transición es el de saber imbricar los dos sistemas médicos que actualmente conviven de una manera espontánea: el del régimen libre de trabajo y el del régimen médico asalariado. A medida que crezca la masa de médicos incorporados a los sistemas colectivos de asistencia, disminuirá espontáneamente la de médicos que trabajan en forma libre, y podría repetirse en el terreno de la salud la experiencia australiana, en la cual, sin haber doctrinarios de socialismo, se hizo un socialismo en todos los órdenes de la actividad pública: de allí que Metin escribir en días lejanos su célebre libro "El Socialismo sin Doctrina" cuyo solo nombre ya tiene toda una significación.

GASTOS Y BENEFICIOS

La objeción de los gastos que puedan representar los nuevos programas de socialización médica queda anulada cuando se balancean simultáneamente los beneficios. Al final señalaremos en números las ventajas económicas que todo plan sanitario siempre trae. Hacer esta objeción en nuestros días, es repetir los argumentos que se formularon cuando se proyectaron las primeras obras de higiene pública. Asegurar abastos incontaminados y suficientes de aguas corrientes, servicios adecuados de alejamiento de aguas servidas y de residuos,

sanear los ambientes de las ciudades y especialmente los fabriles, en su hora originaron gastos contra los que se levantaron muchas opiniones; pero las obras contestaron por sí mismas esas objeciones devolviendo en vidas salvadas de la enfermedad, invalidez y muerte, con creces, las inversiones realizadas. No en vano iniciamos hoy los estudios de Ingeniería Sanitaria recordando la experiencia de Mills-Reina y el Teorema de Hazen, que dicen, "que todo lo que se invierte en sanidad, extiende su influencia redituando a aspectos más amplios hacia los cuales se proyectan".

Por otra parte, la experiencia de la Compañía Metropolitana de Seguros de Vida de Nueva York que se señala en todos los libros, es terminante a este respecto. En un programa de acción sanitaria hecho en 25 años invierte 32 millones de pesos ($ 32.000.000) en obras destinadas a la salud de los poseedores sus pólizas, y encuentran que salvan a 314.773 personas aseguradas, con lo cual se ahorran 75 millones de pesos ($ 75.000.000) de siniestros no pagados.

Esta compañía ha puesto el problema de la salud en lo que en Estados Unidos llaman línea de negocio. Toda inversión en esta materia es redituante. Si ello puede serlo para una empresa comercial, cuánto más no lo será para una nación en la cual todos los gastos que se hagan en esta materia, cualquiera sea su monto, beneficia la masa general de la población.

LOS PROFESIONALES DE LAS CIENCIAS MÉDICAS Y RAMAS AUXILIARES

Hasta ahora hemos hablado repetidamente del problema médico dentro de la salud y hemos dejado de lado a todos los colaboradores que intervienen en estos problemas, es decir, a los farmacéuticos, odontólogos, obstétricas, kinesiólogos, enfermeras, ortopedistas, etc. Deliberadamente lo decimos ahora que no entendemos hacer una reestructuración sanitaria, sino tomando en cuenta el total de los componentes que intervienen en una acción de esta naturaleza.

El solo planeamiento de la asistencia dental, exige un programa de acción extraordinario y al cual le hemos de dedicar un capítulo propio: probado como está que no hay salud sin un buen estado dental y que a menudo es la fuente de focos sépticos que hay que erradicar, la lucha en este terreno debe intensificarse considerablemente dentro de todo programa de Salud Pública. La experiencia de otras naciones en este terreno, como asimismo la propia, nos dice que el costo de esta asistencia y sólo para los amparados por el Seguro Social que, al llegar a más de 3 millones de personas, exige desde ahora una inversión no menor de diez millones para un programa mínimo en este terreno.

Todo programa sanitario no es nunca un programa de empobrecimiento económico: el dolor humano se paga de una u otra manera. Hasta ahora las clases pobres cargan buenamente como pueden, con su asistencia. Y por lo mal que lo realizan, ella importa un gasto que después se hará de otra manera, pero que en el fondo es la misma inversión social. La imprevisión o insuficiencia se paga por cuenta aparte con jornadas de trabajo perdidas, con productos que no se manufacturan, con asistencias hospitalarias infructuosas porque llegan tarde, con disolución del hogar en caso de muerte y su inmediata consecuencia la Viudez y la orfandad. La salud mal organizada se paga también, pues la deficiente atención del capital humano determina pérdidas imposibles de recuperar sino a costa de gastos cada vez mayores. Los nuevos avances de la Reconstrucción Médica pueden ser hechos por vías distintas que la oficial. El impuesto creado en Estados Unidos a las mayores ganancias industriales ha determinado en aquel país que gran parte de los industriales adopte un programa de saneamiento industrial y de asistencia obrera a objeto de no darle al Estado lo que ellos pueden regalar a sus obreros. Sabemos que algo semejante se está produciendo en nuestro país, y debemos ten de todas las líneas para estimular esta acción privada que aliviará al Estado de una tarea de gran importancia.

Un capítulo especial requiere también todo lo referente al aprovisiona miento de medicamentos que no pueden ser dejados de lado en un plan de re ordenación.

Es de hacer notar que uno de los más graves problemas que se hayan pre sentado en otros países a las organizaciones del Seguro Social y especialmente al de Enfermedad ha sido el aumento progresivo de las inversiones de todo orden, pero especialmente aquel producido por el suministro de medicamentos, incremento que en algunos casos ha llegado hasta el 500 %. La explicación es fácil de alcanzar: ha pasado la época de las infusiones y de los extractos. Los sueros, las vacunas, los opoterápicos, los antibióticos, etc., requieren para su preparación instalaciones y técnicas muy costosas. En este trabajo de reordenamiento que abordamos es necesario contemplar como propósito inmediato el funcionamiento de las grandes fábricas oficiales de productos medicamentosos para ser distribuidos gratuitamente costo reducido, según los casos. Llega remos por esta vía a la que podemos llamar la Farmacia Social con un criterio también de semisocialización, y nos basta enunciar estos propósitos para dejar abierto un capítulo cuyas proyecciones pueden ser fácilmente imaginadas a poco que se piense en ello. También este capítulo pasará al Haber del balance económico, desde que en nuestros días enorme cantidad del esfuerzo de las clases no pudientes se gasta en comprar medicamentos (muchos de ellos de escaso valor real). La medicina, hecha en organismos de tipo social, tiene justa- mente que luchar contra la tendencia de los enfermos que reclaman remedios innecesarios y se pagan marcas que sólo tienen por objeto servir a un fin comercial; el contralor oficial en este aspecto deberá ser extremado.

Será una dificultad no despreciable, entre las muchas que la innovación nos va a traer, el comportamiento de algunos de los beneficiarios, que sienten verdadero placer en infringir las reglamentaciones, para obtener pequeñas ventajas que, sin embargo, al repetirse ocasionan grandes perjuicios y hasta han podido llevar a algunas mutualidades al borde de la ruina. Son las manifestaciones de un sentido moral individualista, egoísta, por lo tanto, o en su caso verdaderas faltas de ética, fragilidad moral que ha hecho decir a Batrina: "aprenderás la moral en el código penal". La complacencia del médico es in dispensable: pero el punto de partida está siempre en el beneficiario; la exageración de las consecuencias de un traumatismo para conseguir mayor indemnización: el ausentismo reiterado al trabajo por causas banales son ejemplos de lo dicho, Es falta más grave conseguir una receta para cambiarla por un perfume, pues si estos hechos se repiten, el daño económico es enorme; tienen, además, un efecto desalentador sobre los otros beneficiarios y es, indudable mente, un poderoso argumento en favor de la conservación de las mutualidades privadas cuyas comisiones directivas encuentran siempre la forma de controlar estos episodios. Este tipo de colaboración es inapreciable y debe conservarse en cualquier forma; por ello las mutualidades serán respetadas,

COMENTARIO FINAL

Muchos son los hombres de pensamiento que desde esferas distintas han proyectado la creación de estructuras nuevas para la defensa social de la salud. Todos los sistemas fallan cuando confunden la socialización con la oficialización, y cuando quieren convertir al médico en un simple empleado. Debemos cuidar celosamente estos principios. La semiciozalizacion ha de surgir espontáneamente de toda la Nación, de todos los ambientes, de todos los esfuerzos y tendrá que tener como contenido administrativo la colaboración de instituciones gremiales. La función del Estado debe ser la de coordinar los esfuerzos privados y llevarlos a los ambientes en los cuales en forma espontánea no se produzcan. Dejar en el individuo, lo que un el individuo puede hacer con su solo esfuerzo; ayudar al individuo, cuando el esfuerzo personal solo no alcanza, y reemplazar por completo al individuo, cuando todas las personas unidas no son capaces de hacerlo: "esta fórmula social de transición que ha sido enunciada en contra de las doctrinas excluyentes y que se define como oportunismo se muestra en nuestros días como la mejor línea de conducta en el terreno de la salud, La creación de la Dirección de Servicio Social para Ferro viarios que en menos de dos años ha planeado un sistema asistencial digno de todo elogio, es la mejor prueba de que hemos encontrado en materia de salud una nueva línea, fecunda, para los tiempos de transición que vivimos. En cierta forma se vuelve al Socialismo de Guildas, de la Edad Media, que fuera anulado por la Ley Chapelier, en la revolución francesa, como contrario a los intereses del Estado cuando sentaba el principio de "que no caben intereses particulares dentro de la Nación". Sólo que en nuestros días volvemos al viejo si5 tema, injertándolo en el árbol del Estado, que pasa a ser el gestor oficial de los progresos sindicales

Estamos frente a un problema, que ha sido baneado en todos los ambientes y ha tenido en el médico su más consciente crítico, nos referimos a la pobreza con que se asisten las clases populares. Este problema no lo ha creado nadie en particular, ni es ahora explotada por el alcance político que pueda tener. No tiene un carácter gremial, sino un carácter universal. Resiente a la sanidad nacional en las formas públicas de organización, y resiente a la sanidad familiar por la miseria privada con que se atiende. De todos lados surgen soluciones. Los ensayos hechos por el mutualismo y por el gremialismo médico no pasan de un programa optimista sin grandes alcances. Se sabe que el problema de solucionar la crisis médica está en la misma línea de conducción que la que debe solucionar la crisis de la pobreza de nuestras instituciones sanitarias y de la colectividad. Sabemos que se inicia una nueva eta, Colectivista por esencia. Sabemos que sólo son fructíferos Los planes que se hacen en colaboración. Buscar las mejores líneas conducentes, es la tarea hacia la cual debemos dirigir todos nuestros esfuerzos.

Sabemos que no vamos a escapar a una crítica: no sería obra humana la que realizamos si pudiera eludir la ley de la inteligencia que permite ver un mismo hecho desde ángulos distintos. Será de nuestro agrado recoger todas las observaciones que puedan formularse a este plan de Reconstrucción Sanitaria. Esperamos, sobre todo, los puntos de vista de los organismos ligados al trabajo y que ya realizan esfuerzos sanitarios a través de sus organizaciones mutuales. Porque creemos en el esfuerzo del pueblo conscientemente orientado en los grandes derroteros que lleva la humanidad en marcha, es que hacemos nuestra fórmula que dice: "la defensa de la salud de la clase obrera, debe ser la obra del esfuerzo de los obreros mismos".

LA ASISTENCIA INDIVIDUAL Y FAMILIAR COMO EXPRESIÓN DE LA SEMI SOCIALIZACIÓN DE LA MEDICINA

Aceptado sin objeción que la asistencia médica es una de las necesidades esenciales de la vida y a la que es forzoso atender con todos los recursos disponibles de la colectividad y de los individuos, es evidente que, dentro de un Plan de Salud Pública, toda ella o uno cualquiera de sus aspectos tiene que ocupar lugar preferente y fundamental. Tres son las formas habituales de asistencia médica de practica corriente: la hospitalaria, la de consultorio externo o ambulatoria y la individual y familiar, sea en el consultorio privado del médico o en el propio hogar del paciente. De esas formas, la hospitalaria será tratada en otro capítulo y apenas corresponde una explicación de su mecanismo, la segunda está estrechamente vinculada a la hospitalaria, por lo menos entre nosotros, y su desarrollo, preciso es puntualizarlo, no ha alcanzado el grado necesario que guarde relación con los requerimientos y la última ha tenido, casi en forma absoluta, una existencia privada, ya sea porque el enfermo la ha costeado con sus propios recursos o bien porque los médicos de buena voluntad la han tratado en forma gratuita y su exclusivo arbitrio.

Vale decir que la acción estatal hasta hoy no se ha hecho presente en este terreno sino en forma insuficiente, muy reducida y prácticamente inexistente.

Justo es recordar que, dentro de la actividad privada, la asistencia prestada por las asociaciones de carácter mutualista ha llenado en parte este vacío y prestado un servicio bien importante. Es propósito de este plan, respetar y ayudar en todo lo posible a dichas instituciones, cuyas actividades colaboran, en forma valiosa, en la asistencia general de la población.

FUNDAMENTOS DEL NUEVO SISTEMA

El Plan Quinquenal de la Nación incluye en la parte de Salud Pública el aspecto novedoso, dentro de la prestación oficial de la asistencia médica, esto en lo individual y familiar a cargo del Estado, cuya Importancia está demostrada por múltiples aspectos, desde luego el humano. Todos preferimos la asistencia de nuestras dolencias en el ambiente silencioso y reservado de un consultorio privado o bien en nuestro propio hogar, a la del recinto un tanto público de un consultorio externo de un establecimiento asistencial o más aún a la del sitio común de una sala de hospital donde la frialdad de los reglamentos y la uniformidad de los procedimientos aportan a los pacientes un sen talento de tristeza y humillación que para muchos es de verdadera acción negativa en su cura.

No pueden dejarse tampoco de lado el aspecto económico ni la experiencia de otras naciones, apoyados en la demostración indiscutible y evidente de los números, así lo prueban, obligando a admitir en forma indudable que la asistencia del enfermo ambulatorio o bien del confinado en cama en su vivienda, barata la asistencia de manera no despreciable, evitando internaciones hospitalarias que en todos los casos son casi el doble más costosas que el tipo de prestación que nos ocupa.

Y para no caer en una enumeración prolija sólo mencionaremos final mente el aspecto gremial del nuevo sistema, muy conveniente para la clase médica, hoy día, como todos sabemos, afectada por dificultades y problemas de diverso orden, ya que la implantación y funcionamiento del mismo van a significar la creación de un gran número de oportunidades de trabajo y una redistribución de los profesionales de las ciencias médicas y ramas auxiliares, permitiéndoles la existencia en lugares económicamente incapaces para ello y el aporte de su erudición sanitaria y cultura general que es para los mismos primordial en su desarrollo.

PLAN DE IMPLANTACIÓN

En el presente plan todos los aspectos mencionados no podrán ser encarados y solucionados de entrada, iniciándose la aplicación de la nueva con recepción con el sistema de asistencia de los pacientes en los consultorios privados y eventualmente en el domicilio particular, pero con el propósito y el anhelo de un desarrollo integral de la misma.

NATURALEZA DE LAS PRESTACIONES

Pero tiene también que ser profundamente removido y modificado el espíritu con que la sociedad, por intermedio del Estado, hace llegar al necesitado la asistencia que le cure, mejore o alivie sus dolencias, despojándolo del as pecto de una dádiva o limosna nada más injusto en el fondo, y que adquiera, por el contrario, el carácter de un derecho, que es necesario admitir como inalienable y de estricta obligatoriedad para el Gobierno. Preciso es reconocer que hasta el presente las prestaciones del género que nos ocupa han sido otorgadas en gran parte como si el Estado distribuyera un beneficio; será por eso entonces que las mismas han adolecido de tan grandes deficiencias, en cantidad y en realidad. Pero si es cierto que el capital humano tiene un valor superior en mucho a todos los otros valores permanentes de la colectividad, es necesario también que el cuidado que se le preste se convierta para esta en una obligación indeclinable para la parte de la población que lo requiera, en un derecho impostergable, que su ejercicio en ningún caso pueda significar nada humillante y que la eficiencia de la prestación se ponga a tono con la Importancia extraordinaria de lo que se trata de cuidar y conservar: la salud del pueblo de la Patria.

Los sistemas que se planean tendrán por ello un contenido de conceptos de nuevo cuño de acuerdo con la hora en que vivimos, en el que será postulado básico establecer que las prestaciones alcancen el más alto nivel de eficiencia, con beneficio evidente para los asistidos y sus agentes, los profesionales que las realicen y que aquellos no vuelvan jamás a sentir el resquemor de un favor recibido y no justificado.

TRANSFORMACIÓN DEL CONSULTORIO PRIVADO (EN CIERTAS HORAS Y PARA CIERTOS PROFESIONALES) EN SERVICIO PUBLICO

Los profesionales de las ciencias médicas y ramas auxiliares que acepten ingresar en la nueva organización, se obligarán a prestar sus servicios en sus mismos consultorios particulares, para lo cual, naturalmente, deberán contar con el equipo mínimo habitual en esos casos, lo que transformará su lugar privado de trabajo en una dependencia oficial; ello sólo será durante un cierto tiempo de la jornada, la que en principio se puede decir abarcará tres horas como periodo corriente. Durante ese tiempo el profesional atenderá sus pacientes de acuerdo con su ciencia y conciencia y tal cual ocurre con la clientela privada en la actualidad

Lo dicho, evidentemente, significa la creación de un nuevo tipo de médico oficial que, como se verá más adelante, por las funciones que se le van a encomendar, realizará la fórmula acabada del "Médico de Familia", renovándose con ello la noción tan fecunda y de tanta actualidad de esta clase de profesional

La nueva institución del "Médico de Familia" va a significar el ingreso a las reparticiones de Salud Pública de la Nación de un apreciable número de profesionales de las ciencias médicas y ramas auxiliares, a quienes se va a con fiar el cuidado de la enfermedad y de la salud de un sector de la población, que con el andar del tiempo será bastante considerable, terminándose con ello de completar todas las formas de asistencia que requiere la misma. Recordando que grandes sectores del territorio patrio tienen escasa población y muy diseminada, esta forma de asistencia allí adquirirá una especial significación por su triple aspecto curativo, preventivo y educacional: por ello la implantación del sistema se iniciará por aquellas comarcas, ganando paulatinamente los lugares poblados y, finalmente, los grandes núcleos urbanos, con lo que se con seguir la depuración de sus defectos y el perfeccionamiento de sus prácticas, atendiéndose de entrada la población más necesitada.

Consideramos, por consiguiente, la forma de ingreso de los Médicos de Familia" a las reparticiones de Salud Pública de la Nación, su remuneración, las funciones que desempeñarán y obligaciones de los ismos.

a) FORMA DE INGRESO. El ingreso de los Médicos de Familia" a las funciones de Salud Pública tiene necesariamente que estar supeditado la ida necesidad del profesional que lo desee, competencia que no puede ser medida más que por la vía del concurso de títulos y antecedentes del interesado: como la importancia de las funciones que se le van a encomendar y las condiciones de trabajo así lo exigen, la eficiencia de estos funcionarios tiene que ser probada; por tal razón, dichos profesionales deberán tener no menos de dos años de recibidos y una práctica demostrada en Clínica Médica, Quirúrgica, Ortopedia y Traumatología, Obstetricia, Pediatría y Endemo-Epidemias de las regiones donde debe actuar. La actividad de los Médicos de Familia será controlada y dirigida por las Delegaciones Regionales de Salud Pública en provincias y territorios en sus aspectos preventivo, y educacional: en el curativo solo en los casos especiales que la conveniencia determine.

b) REMUNERACIÓN, Responsabilidad y funciones tan importantes tienen que ser forzosamente remuneradas en forma adecuada y por tal razón existe el propósito de establecer categorías de "Médicos de Familia" las que estarán vinculadas con el lugar de actuación y el tipo de población que se deba atender y cuyo sueldo mensual oscila entre $ 500 y S 1.500, correspondiente a los facultativos que trabajen en centros urbanos, los primeros: y a los que lo hagan en lugares alejados y de escasa densidad de población, los segundos.

c) CONDICIONES REQUERAS. - La contratación de estos servicios exigirá además de lo ya mencionado, los requisitos de orden moral corriente, y la Instalación de un consultorio como instrumento de trabaja en condiciones adecuadas de funcionamiento, el que será de tres horas diarias, en principio, en la forma que el propio médico considere más conveniente y la Delegación de Zona apruebe.

d) FUNCIONES DE LOS "MÉDICOS DE FAMILIA”. -Diremos finalmente cuales son las funciones que desempeñarán los Médicos de Familia". Como lo consigna el desarrollo esquemático del plan, las mismas serán las siguientes: asistencia médica en el propio consultorio, eventualmente en el domicilio de los pacientes, funciones de asistencia preventiva y social, y en determinadas condiciones, servicios de urgencia.

ASISTENCIA EN EL CONSULTORIO

Los enfermos que se asistan en el consultorio del "Médico de Familia", que por su parte deberán llenar cierto número de requisitos que se especifican en el subcapítulo 3, serán examinados y tratados dentro de los horarios fijados por la superioridad y como ya se ha dicho según la ciencia y conciencia de cada facultativo; se exigirá en todos los casos la "Libreta Sanitaria, único documento que permitirá el ejercicio del derecho de asistencia y que toda persona en estas condiciones deberá poseer. Si el médico considera necesarios exámenes complementarios (Laboratorios-especiales) ordenará su realización en los establecimientos de Salud Pública A cuyo radio de acción pertenezca; en cuanto a los exámenes de Médicos Especialistas, éstos se efectuarán también en los establecimientos mencionados donde actuarán dichos especialistas en clase y número de acuerdo con las necesidades que deban atenderse organizará en las ya existentes ampliando su capacidad o bien se Instalarán nuevas a medida que los "Médicos de Familia" empiecen a actuar.

El número de personas que se confiará al cuidado de los “Médicos de Familia" será, como máximo de 1.000 en las regiones apartadas y de escasa población y de 1.500 en los centros de mediana y grande población, siendo la Delegación Regional de Salud Pública la encargada de la resolución del caso preciso. De sus posibles. pacientes el Médico de Familia llevará una nómina que se llamará la "Lista", actualizada y asimismo un fichero clínico (cuyo tipo será fijado) en donde se anotarán, en forma resumida, todos aquellos dan tos que in superioridad determine, en la "Libreta Sanitaria de los mismos datos a los efectos de la historia clínica completa de aquél.

Transcurrido el horario convenido, el Médico de Familia" puede dedicarse a su práctica privada, con prohibición de hacerlo, sin embargo, con las personas de su "Lista", por su calidad de funcionario de Salud Pública. Todos aquellos tratamientos que prescriba deberán ser aplicados por el propio me médico tratante, excepto los que requieran instrumentos especiales que se harán en los establecimientos de Salud Pública oficiales y privados, en estos últimos por contrato.

ASISTENCIA EN EL DOMICILIO

La asistencia en el domicilio de los pacientes tendrá carácter eventual para los Médicos de Familia quienes la prestarán en aquellos casos de imposibilidad, por parte del enfermo, para trasladarse al consultorio y que cuan do se prolongue, el asistido deberá aceptar In internación en un hospital Re conociéndose que cierto número de enfermos de carácter crónico encarecen su asistencia cuando son internados, no podría, sin embargo, ser asistido por los “Médicos de Familia" en sus domicilios y deberán serlo por un tipo especial de profesional afectado a este servicio y cuya existencia no sólo abaratará la asistencia de tales enfermos, sino que aliviará sus pesares morales al poder permanecer en el seno de su familia. Los casos especiales que se presenten serán resueltos por las Delegaciones Regionales en un trámite ágil y razonable.

SERVICIO DE URGENCIA

Estrechamente vinculado con la forma anterior está el Servicio de Urgencia, aunque no menos lo está, en las ciudades, con los Servicios de Asistencia Pública: el "Médico de Familia en las localidades pequeñas deberá realizarlo ya que allí, en general, tendrá un carácter de excepción, en cambio, en las ciudades medianas y grandes tendrá que ser efectuado por organizaciones es Decimales de Salud Pública que funcionarán también para la asistencia a domicilio.

SERVICIO SOCIAL DE LA INSTITUCIÓN

Resta, finalmente, dentro de las funciones de los "Médicos de Familia", la "Acción Social y Preventiva". Es perfectamente comprensible que los Médicos de Familia" necesitarán conocer en forma lo más amplia posible las condiciones generales de vida de sus asistidos y para ello disponer del personal de Servicio Social correspondiente. En cada localidad, ciudad o pueblo, existirá según los casos, un Centro de Salud o Unidad Sanitaria, dependencia de la Delegación de Salud Pública, donde funcionará una Sección de Estadísticas Vitales y Servicio Social, la que trabajará coordinada y orientada por el Médico de Familia y quien suministrará todos los datos que el mismo necesite El plazo del plan de cinco años va a permitir perfeccionar los Servicios Socia les ya existentes y la organización y funcionamiento de los nuevos: desde ya sin embargo, conviene dejar establecido que se consideran servicios de Linda mental importancia, no solo para la marcha eficiente del sistema de médico de Familia, sino también para que la bioestadística de la Nación sea una realidad y pueda llegarse a conseguir la debida adecuación entre la acción estatal y las verdaderas necesidades, lo que por el momento no pasa de ser un espiración.

MEDICINA PREVENTIVA

Por último, las funciones de Medicina Preventiva que cumplirán los "Médicos de Familia se referirán a los exámenes periódicos de salud de los anotados en su "Lista", al cumplimiento de las leyes y medidas profilácticas en vigencia a dictarse y la difusión sanitaria. Los exámenes periódicos se realizarán en la forma y condiciones que fije la superioridad y los Médicos du Familia serán el eje de la ejecución, ayudados por el personal y elementos que circunstancialmente el Estado destino a ese fin, ya que en ningún caso tales exámenes podrán ser realizados por uno solo Médico de Familia debidamente preparado en materia de legislación sanitaria, dará cumplimiento a las disposiciones de la misma en aquellas medidas profilácticas que le conciernen y estén a su alcance. Pero donde su acción tendrá un efecto decisivo será en el terreno de la educación sanitaria de las personas de su "Lista" a quienes ilustraron por todos los medios a su alcance, especialmente en el sentido del cuidado de la salud, con lo que se convertirá en un agente permanente de Medicina Preventiva, al mismo tiempo que en un valioso factor del Servicio Social bien enterado de las condiciones sociales económicos y médicas de sus asistidos y vinculados a los mismos por recuerdo de hechos auspiciosos y agradables y no como el médico que se relaciona solamente en la actualidad con sus pacientes por los hechos desventurados o desastrosa de sus vidas.

En esa forma queda integrado el cuadro completo del Médico de Familia" tal cual ha sido concebido entre nosotros y como será llevada a la práctica la nueva idea. Cumple recordar que en numerosas asociaciones de carácter privado y de organización mutual, este tipo de profesional médico actúa desde hace largo tiempo, habiendo desempeñado para un número importante de personas valiosos Servicios, bajo: la forma corrientemente conocida de abonos fa miliares

MÉDICO DE BARRIO

Aunque dentro del plan formulado, la iniciación del Sistema del "Médico de Familia" se hará en las regiones y lugares de escasa población, extendiéndose paulatinamente hacia los centros urbanos importantes, corresponde referirse a este tipo de facultativo cuando llegue a actuar en el gran medio ciudadano, constituyendo una variante del "Médico de Familia" y al que hemos preferido llamar "Médico de Barrio”.

Su Ingreso a Salud Pública y las condiciones requeridas para ello no pue den ser diferentes a las ya mencionadas; su remuneración será de hasta $ 500 mensuales. Tomará a su cargo un registro de asistidos del barrio de su residencia a las que prestará un cuidado semejante al ya relatado para el "Médico de Familia". Trabajará como éste, coordinando con un establecimiento de Salud Pública tanto de asistencia médica como social, enfrentando de esta manera la asistencia integral de su grupo.

Los Médicos Especialistas y Cirujanos a los que les corresponda recurrir perfeccionarán su labor diagnóstica y terapéutica y el servicio social les aportará la encuestación sobre las condiciones sociales y económicas de sus asistidos.

El hecho tendrá también una consecuencia excelente en lo que se refiere al trabajo profesional, pues permitirá determinar los lugares más convenientes, dentro de los conglomerados urbanos para la instalación de un médico del tipo que nos ocupa, produciendo con esto una distribución racional de los mismos y aumentando sus oportunidades de trabajo sin intervención del azar como ocurre en la actualidad. La gran extensión de nuestras ciudades dificulta y retarda la prestación de la asistencia regular, como la de urgencia, por tal razón se hace necesaria la formación de equipos de barrio, tanto en lo referente a instrumental como respecto al personal técnico, evitando así los largos recorridos de enfermos tan perjudiciales para éstos, como para la población sana y permiten do la solución de problemas graves y súbitos que se presentan con gran frecuencia. Sólo el sistema de "Médico de Barrio" trabajando, sea solo o bien en grupo, solucionará la cuestión, llevando a la población necesitada un servicio que va a permitir su asistencia precoz, continua y completa y en una forma como no se puede pensar conseguir en la actualidad con los sistemas existentes.

Finalmente, un tercero y último tipo de profesional médico destinado a cumplir sus funciones en zonas de muy escasa población y en las fronterizas, será preciso considerar y cuya urgente implantación es evidente. Tomará a su cargo el cuidado y protección de las poblaciones referente, especialmente, a la patología regional y de su contaminación por plagas exóticas, proveerá al mejoramiento de sus actuales condiciones de existencia y dirigirá, controlará y organizará la asistencia de las mismas. Su ingreso, requisitos, obligaciones, condiciones de trabajo y funciones serán semejantes a las ya enumeradas con motivo del "Médico de Familia". Su acción deberá ser coordinada con los especialistas y cirujanos más próximos con que pueda contar. A los efectos de una mayor eficiencia del sistema será preciso asegurar a estos funcionarios una vivienda digna y sana que debe proveer el Estado para asegurar una existencia aceptable en regiones donde es un verdadero apostolado la sola residencia; la vivienda oficial permitirá también la instalación, en la proximidad de la residencia de los técnicos, de los equipos adecuados para las necesidades que se encaran, los que capacitarán para solucionar situaciones quirúrgicas y obstétricas de urgencia cuando se presenten y también la rápida y directa comunicación con los centros técnicos de consulta para la mejor resolución de las mismas en todos los casos. (Equipos de radiotelefonía).

Una clase de profesional como el propuesto, al que llamaremos "Médico de Zona", requiere una versación especial para su correcto desempeño; deberá contar con una preparación adecuada en cirugía, obstetricia, pediatría y endemo epidemias regionales y exóticas, además de una cultura y experiencia médica general apreciables.

El lugar de residencia, la responsabilidad que le corresponde y las condiciones que deberán reunir estos funcionarios justifican una alta remuneración que llegará a ser hasta $ 1.500 mensuales, además de la vivienda.

EL PROBLEMA GREMIAL

En el curso de esta exposición nos hemos referido varias veces a un aspecto gremial de alta trascendencia, cual es la distribución de los profesionales. Es por todos sabido que, en la actualidad, especialmente ellos médicos, se acumulan en los grande y medianos centros urbanos a la espera de encontrar mayores oportunidades de trabajo, no siendo atraidos por los pequeños núcleos de población incapaces de hacer posible la existencia de estos profesionales. Y es así que con un número total de médicos aproximadamente suficiente para nuestras necesidades (uno por cada mil habitantes) se produce el doble fenómeno, muy perjudicial, de la plétora urbana de profesionales médicos que languidecen económicamente y con un estrecho horizonte ante ellos, con el consiguiente sentimiento de fracaso y continua angustia imposible de remediar; y, por otra parte, la existencia de agrupaciones humanas que viven, se enferman y mueren sin asistencia médica de ningún género, hecho verdaderamente extraordinario en nuestra época, esta es, por consiguiente, la fórmula actual para el problema en cuestión: médicos sin enfermos en los medios urbanos, enfermos sin médico en los medios rurales alejados.

Pues bien, la concepción del "Médico de Familia", de "Barrio" y de "Zona" y su implantación va a traer, a no dudarlo, sino la inversión rápida de esa fórmula, su rectificación progresiva, y aquel resultado al final, aportando al mismo tiempo que un inmenso beneficio para la población, cuya consideración debe naturalmente dominar todas las otras, una profunda modificación de las presentes condiciones de trabajo y existencia de los profesionales de las ciencias médicas y ramas auxiliares, que les ubicará allí donde son necesarios, restableciendo el equilibrio imprescindible para que el juego de la ley de la oferta y la demanda se haga en forma equitativa y racional.

La sola posibilidad de obtener tales resultados obliga a todos a poner íntegramente su empuje y entusiasmo tras de la idea, separando escollos y arriman do una colaboración, que será indudablemente muy eficaz para el triunfo de la misma, con lo que traerá beneficios y satisfacciones para todos.

EL SERVICIO SOCIAL

Cerrando las referencias a las secciones de este subcapítulo 1 corresponde ocuparse del renglón Servicio Social. La multiplicación rápida y extensa que se hará de las Unidades Sanitarias y Centros de Salud es lo único que puede permitir el funcionamiento de un Servicio Social eficiente. En el interior del país un tal servicio prácticamente no existe en más de un 80 % del mismo y será necesario improvisar todo, pero la urgencia de contar con él y el valioso aporte que traerá, justificar los gastos y esfuerzos que se hagan. Todo Centro de Salud o Unidad Sanitaria que se organice dentro de lo ya existente o bien se instale en el porvenir será dotado de una dependencia fundamental: la de Estadísticas Vitales y Servicio Social, que nos va a permitir el conocimiento exacto de las condiciones sanitarias y sociales de la población de la Nación, conocimiento del que carecemos en gran parte en el momento presente. Dicho Servicio Social funcionará estrechamente vinculado con los Médicos de Familia" de "Barrio" y de "Zona", en la medida de lo posible, y al mejorar la actuación de éstos, aportarán un factor valioso de buena asistencia para la población. Los agentes naturales de este Servicio serán las visitadoras de Higiene y Sociales) de que ya se dispone en número regular, pero cuyo aumento se tratará de conseguir por todos los medios disponibles acrecentando la enseñanza en ese terreno y fijando remuneraciones adecuadas. De la implantación y eficiente actuación de este ser vicio es dable esperar proficuos resultados que se obtendrán a corto plazo y que se proyectan en la morbilidad y mortalidad general de la población.

TRANSFORMACIÓN PARCIAL EN SERVICIOS PÚBLICOS DE OTROS PROFESIONALES DE LAS CIENCIAS MÉDICAS

Sin la colaboración de los otros profesionales de las ciencias médicas, nada pueden hacer los médicos por consiguiente nada de lo dicho podría ser realidad ni ahora ni nunca. Es por ello que se hace necesario organizar servicios de odontología y de farmacia como asimismo de parteras y kinesiólogos, al mismo tiempo que de enfermeros que funcionen paralelos y coordinados con Ios servicios de Médicos de Familia" de "Barrio" y de Zona" con un criterio de organización semejante al ya expuesto, vale decir, destinado a in atención de un determinado número de personas en sus oficinas o consultorios o bien en los domicilios, dentro de un horario establecido, remunerados sus agentes en forma adecuada y reuniendo condiciones de idoneidad en cada actividad, equivalentes a las ya enumeradas. Estos servicios serán contratados en todos aquellos casos que son necesarios y cuando las circunstancias lo permitan con la vista puesta siempre en la etapa ideal de la asistencia integral y perfecta para toda la población necesitada. En esta forma se contará con servicios de farmacia rápidos y eficientes, gratuitos o de costos reducidos según los casos, a disposición de esas personas con una asistencia odontológica eficiente e interesada en el éxito de su acción que mejorará su tarea: con servicios de kinesiólogas que solucionarán y acortarán muchas asistencias con parteras dispuestas a cumplir con em pelo con sus funciones naturales y especificas: y con enfermeros útiles para el paciente y el profesional, en la noble y difícil tarea de cuidar al enfermo y mitigar sus dolores.

CENSO DE LA POBLACIÓN QUE PUEDE Y DEBE BENEFICIARSE CLASIFICACIÓN DE LA POBLACION

Expuestos y analizado en forma general todo lo referente al personal que tendrá a su cargo los Servicios de Asistencia Individual y Familiar prestados por el Estado, ha llegado el momento de explicar quiénes serán los beneficiarios de esos servicios y en qué condiciones.

a) El criterio que se aplicará en esa determinación no puede ser otro que el económico, vale decir, el dado por las entradas en efectivo de cada individuo o familia. Sabido es que, desde este punto de vista, la población de todo país se divide en tres grupos: el primero, que siempre es la gran mayoría y que entre nosotros ha sido calculada en casi las dos terceras partes de la población, que se encuentra imposibilitado de proporcionar asistencia médica eficiente, continua y completa con sus solos recursos; un segundo grupo, que se ha calculado en un 20 de la población, el que puede proporcionarse esa asistencia siempre que su costo sea reducido, no se prolongue demasiado y esté al alcance de sus recursos limitados: y un último grupo cuyos recursos le permite darse una asistencia del tipo y características enumeradas a su sola expensa. Demás está decir que nuestro Interés se ha concentrado en los dos primeros sectores; en cuanto al último, sólo debe recibir el beneficio de la ilustración sanitaria impartida por el Estado; su asistencia directa es de su exclusiva incumbencia y será libremente contratada entre el interesado y los profesionales

De lo dicho resulta evidente la necesidad de proporcionar a los integrantes del primer grupo asistencia gratuita toda vez que la necesite y procurar por todos los medios que se mantenga en estado de salud; pero al mismo tiempo debe evitarse de todas maneras que aquellos que puedan contratar libremente Bu asistencia o bien pagar a costo reducido, se beneficien con un servicio que el Estado se propone proporcionar sólo al que se encuentre en estado de necesidad del mismo y no puede obtenerlo por sus propios medios Esta posición es Inobjetable y nadie puede sentirse afectado por ella en caso de que se establezca.

b) Es indudable que la dificultad surge cuando se trata de determinar los integrantes de cada grupo y el monto de las entradas que harán que el servicio sea gratuito o bien que deba pagarse. En la imposibilidad de obtener una clasificación de la población en este sentido y también en el deseo de contemplar en forma especial los intereses de los profesionales, se considera que lo más conveniente es la fijación de un monto máximo de entradas, dato que se obtendrá por declaración jurada para el otorgamiento gratuito de los servicios que nos ocupan

Por tales razones se ha resuelto adoptar el siguiente sistema, el que será ajustado anualmente por la autoridad sanitaria de acuerdo con los costos de vida. En forma provisional y sólo para el año 1947, el sistema adoptado será como sigue: la gratuidad absoluta del servicio será otorgada a aquellas personas que tengan hasta $ 250 mensuales ($ 3.000 anuales) cuando no graviten n ella cargas de familia y hasta $ 350 mensuales ($ 4.200 anuales) cuando tengan carga de familia costo en las ciudades. Para la población rural se fijará basta 000 mensuales ($ 2.400 anuales) en el primer caso y hasta $ 300 mensuales S 3.600 anuales) en el segundo. El caso con cargas de familia será graduado de acuerdo con el número de las mismas. Como ya se ha dicho, la determinación de la entrada de los asistidos se obtendrá por declaración jurada, cuya formula y condiciones fijará la superioridad. se renovará anualmente y será existida en oportunidad en que se gestione la obtención de la "Libreta Sanitaria debiendo considerarse como una condición previa Indispensable.

REGISTRO NACIONAL

c) Se ha resuelto que las oficinas de Salud Pública, destinadas a estos trámites, harán el Registro Sanitario Nacional de Asistidos con los datos que obtengan por esta vía, lo que permitirá conocer la parte de población que se beneficiará de la gratuidad de los servicios, dichas dependencias levantarán también el mapa demográfico respectivo.

En cuanto a las personas que por sus entradas no tienen derecho a la gratuidad del servicio, lo podrán, sin embargo, recibir abonándolo de acuerdo con una tarifa en escala y siempre que sus efectivos no suban de $ 1.000 mensuales ($ 12.000 anuales) caso en el cual se deberá recurrir a la asistencia privada, salvo la situación de urgencia o bien de carencia de servicios particulares, en que se otorgará la atención, pero con cargo para el asistida.

INSCRIPCIÓN EN LAS LISTAS DE LOS "MÉDICOS DE FAMILIA"

d) Para el primer grupo de población, que podemos llamar grupo A, una vez obtenida la "Libreta Sanitaria" el interesado se deberá inscribir en la "Lista" del Médico de Familia", "Barrio" o Zona" que elija o le corresponda, respe dándole siempre que sea posible el principio de la libre elección del médico por el enfermo y de la libre determinación del médico con respecto a éste; para realizar dicha inscripción se deberá exhibir la "Libreta Sanitaria y un certificado de domicilio de la autoridad competente local. El jefe de familia hará inscribir en la "Lista del médico sus cargas de familia (cónyuge, hijos u otros menores de 18 años n su cargo). Sólo entonces se podrá hacer efectivo el de derecho a la asistencia gratuita y el médico tomará a su cuidado los anotados en su Lista".

Las personas del segundo grupo que denominaremos B, recibirán el beneficio de la asistencia, pero abonándola de acuerdo con la tarifa que se establezca y solamente en los establecimientos de Salud Pública del Estado o por él autorizados.

El procedimiento será el mismo cuando se trate de médicos especialistas de consulta o de servicios especiales.

FINANCIACION

e) Como puede comprobarse, el cálculo de inversiones del Plan Quinquenal se destina a este tipo de asistencia $ 50.000.000 en los cinco años, vale decir, $ 10.000.000 por año; de acuerdo con la escala de sueldo propuesta, se va poder contar con unos 1.200 profesionales del tipo Familiar, de los que más o menos unos 1000 podrán ser médicos, Admitido que a cada uno de los mismos se le asigna el cuidado de unas 1.000 unidades, se podrá asegurar de esta manera la asistencia de aproximadamente un millón de personas. Debe tenerse en cuenta que este número estará integrado por aquellas personas que por ningún otro medio puedan proporcionar asistencia, quedando excluido no sólo las eliminadas por el monto de sus entradas, sino también aquellas que pueden ser atendidas por organizaciones especiales como cajas de seguros, mutualidades, cooperadoras, asociaciones, etc., cuya existencia se va procurar asegurar por todos los medios, justamente con el fin de aliviar la nueva institución.

ORDEN DE PRELACIÓN

Como la población más necesitada es la de los pueblos pequeños, la iniciación del sistema tendrá lugar dentro de esos sectores. Por otra parte, con el fin de evitar todos los sencillos que puedan presentarse en materia de Jurisdicción, las primeras etapas se cumplirán en los territorios nacionales, y para ulteriormente y mediante acuerdos con las provincias llevar allí la nueva Institución, comenzando igualmente en los núcleos más alejados y menos pudientes.

La iniciación, de acuerdo con lo dicho, tendrá lugar para el año 1947, en los territorios de Chaco, Misiones y Formosa, en forma adecuada a las poblaciones de las características enunciadas; luego irán en el año 1948 La Pampa, Rio Ne EO, Neuquén, Chubut y Santa Cruz, La implantación en las provincias que acepten el sistema y previo acuerdo, será progresiva en los años siguientes para Jujuy, Catamarca, La Rioja, Salta, Santiago del Estero, Tucumán, San Luis, San Juan, Corrientes, Entre Ríos, Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires

Para la atención, organización, reglamentación y vigilancia de un tan vasta e importante organismo, La Secretaria de Salud Pública creara una Dirección General de Asistencia Médica Individual y familiar a la que presente preferente trato y n la que dotas de todos los elementos necesarios en personal y medios para su correcto desempeño

La colaboración de los profesionales de las ciencias médicas y ramas auxiliares, como ya lo hemos dicho, será imprescindible, la reclamamos y estamos convencidos que no nos será retaceada como consecuencia de los imperativos de la hora y del espíritu abnegado de nuestra clase médica.

RELACIÓN CON EL PROYECTO DE CÓDIGO SANITARIO

Corresponde por último referirnos a los antecedentes legislativos que servirán de Instrumento legal en la implantación de la institución del Médico de Familia El Poder Ejecutivo de la Nación ha enviada al H. Congreso, conjuntamente con los otros proyectos del Plan Quinquenal, el proyecto de ley de bases para el Código Sanitario en el mismo se contemplan todos los aspectos asistenciales que la Secretaria de Salud Pública tendrá en su jurisdicción. Con especial referencia al contenido de este Capítulo I, en dicho proyecto figura el inciso B) del artículo 29 que sienta el principio de proveer a la asistencia de todos sus habitantes, promoviendo la unificación paulatina de la asistencia médica y social y su gratuidad para las clases sociales que no cuentan con los medios adecuados para satisfacer integralmente la protección de su salud", y los incisos 13 v 43 del artículo 39 cuyos textos son los siguientes: "instituir y afianzar el reconocimiento médico periódico de la población del país, a fin de asegurar el diagnóstico oportuno de las enfermedades y su profilaxis por el tratamiento, en forma precoz, continua y completa, organizar dirigir y/o coordinar la asistencia médica y quirúrgica, general y especializada; la obstétrica, odontológica y farmacéutica".

Se vinculan también a la institución del "Médico de Familia" los incisos 2 3,6 y 12 del mismo artículo 39 que se transcriben a continuación: "organizar y aplicar las medidas que los principios de la higiene y medicina preventiva hicieren aconsejables, proveer a la profilaxis y tratamiento de las enfermedades; organizar y coordinar las actividades tendientes a la prevención y tratamiento de las enfermedades orgánicas y degenerativas. de trascendencia económica y social; promover, organizar y fiscalizar la educación sanitaria de la población y difundir el conocimiento de las medidas de higiene".

CONCLUSIONES

En esta forma hemos llegado al término de este capítulo cuyas finalidades son:

a) Conseguir una asistencia individual y familiar eficiente, continua y completa:

b) Libre elección del médico por el enfermo y el libre ejercicio de la profesión por el médico; y

e) La gratuidad completa del servicio para justamente lo merece.

 

HECHOS E IDEAS
AÑO VII - Nº 45
DICEMBRE 1947

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